La pandemia ha cambiado muchas cosas, entre ellas, la propia fisonomía de las ciudades. Pabellones, recintos feriales y palacios de congresos de las principales ciudades extremeñas cambiaron artistas y público por sanitarios y pacientes. Se convirtieron en epicentros de las pruebas de diagnóstico para detectar el covid-19 y también en puntos para la vacunación masiva. 

Pero ahora, con gran parte de la población con la pauta vacunal completa (que es dos dosis por ahora en la mayoría de los casos), la actividad en estos centros reconvertidos por la pandemia es ya muy residual y se ha decidido proceder al desmantelamiento de los puntos habilitados solo para la inmunización. El lugar escogido en Plasencia, el ferial del Berrocal, ha sido uno de los primeros en cerrar sus puertas esta semana y progresivamente irán haciendo lo mismo el resto. 

El próximo que ya tiene fecha es el punto habilitado en el palacio de congresos de Badajoz, que se cerrará el próximo 1 de octubre, según confirman desde la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, pero de momento se va quedar abierto en esta ciudad el punto de vacunación instalado en el edificio de usos múltiples del campus universitario en Badajoz.

«Está previsto que a mediados de octubre estén cerrados los centros de vacunación, irán poco a poco, de manera gradual, cerrando los distintos puntos habilitados para pasar a vacunar en hospitales y centros de salud», aclaran fuentes de la administración sanitaria. 

El centro de vacunación de Cáceres, instalado en el palacio de congresos, por su parte, continúa abierto y a priori tiene fecha de cierre el próximo 15 de octubre, según algunas fuentes. Además de estos, también están habilitados como vacunódromos la Institución Ferial de Mérida (Ifeme), el Palacio del Vino de Almendralejo, el pabellón multiusos Juan Hidalgo de Villanueva de la Serena, Feval en Don Benito y el pabellón central del ferial de Zafra.