Hace una semana protestaron en la zona de Tierra de Barros y ahora la convocatoria está dirigida a los olivareros del norte de la provincia de Cáceres, a los que la organización agraria La Unión llama a un paro general de recogida, transporte y entregas el próximo 27 de septiembre, por los «precios ruinosos» que están recibiendo en la recolección de la aceituna de mesa. Según denuncian, rondan los 0,40 euros el kilo, cuando lo que establece el precio de referencia de Sevilla es 0,90 euros. 

«Tras estos precios solo hay un afán desmesurado de rapiña por parte de los industriales», asegura Luis Cortés, presidente de esta organización agraria. Lo atribuyen al hecho de que la manzanilla cacereña es la última variedad de aceituna de mesa que se recoge al ser la más tardía por la climatología: «ha sido una campaña buena y los industriales tienen ya las necesidades cubiertas, así que no tienen necesidad de comprar», lamenta Cortés. 

El dirigente agrario afirma además que el precio que se está ofreciendo a los productores está muy por debajo de los costes de producción que establecen un informe del Ministerio de Agricultura: «en el 2017 lo fijaba en 0,75 euros el kilo y desde entonces no han hecho más que subir los costes de producción, con lo que ahora debería pagar aun más», añade y asegura que con el precio actual apenas se puede cubrir lo que cuesta recoger la aceituna en estos territorios, donde la mayoría de los olivares están en montaña : «de los 35 o 40 céntimos que están pagando, alrededor de 20 o 30 céntimos deben ir a los costes de la mano de obra por recogerla», se queja. 

Mucha calidad

La campaña de aceituna de mesa este año es especialmente buena en el norte de Extremadura por la climatología favorable que ha reducido las enfermedades en los árboles y ha favorecido el engorde de las aceitunas, con lo que hay una calidad superior a una campaña ordinaria. En La Unión estiman que se podrían recoger este año 50 millones de kilos, que generarían 190.000 jornales.

La organización agraria reclama además a la Junta de Extremadura que haga cumplir la Ley de la Defensa de la Competencia y la Ley de Mejora de la Cadena Alimentaria. Según denuncia Cortés tras los bajos precios de esta campaña hay «un acuerdo de los industriales para bajar los precios».