El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas están estudiando un nuevo semáforo covid para guiar la aplicación restricciones frente a la pandemia. Pese al repunte del virus en las últimas semanas, gracias a la vacunación se han logrado reducir los contagios y sobre todo la gravedad de los casos, de ahí que ahora se plantee suavizar los niveles de riesgo en función la incidencia acumulada y se ponga el foco en la presión hospitalaria.

La propuesta inicial del Ministerio de Sanidad pasa por fijar el riesgo bajo de transmisión (lo que sería nueva normalidad) hasta los 100 casos de covid-19 por cien mil habitantes a 14 días, frente a los 50 actuales que Extremadura ya está sobrepasando. El riesgo alto empezaría a partir de los 300 casos en lugar de los 150 y el muy alto sería a partir de 500 y no 250 como ahora.

En función de los cambios que se introduzcan en el semáforo, la Junta valorará la aplicación de nuevas medidas para frenar el repunte de la incidencia en Extremadura. Por el momento, lo único que se mantiene es "la regla de las 6M". Ante la proximidad de las fiestas navideñas tan solo se recuerda a los ayuntamientos que los eventos multitudinarios deben contar con un plan de contingencia y la autorización de Salud Pública si superan las mil personas. “Así seguiremos hasta que esto esté en una fase descontrolada”, ha asegurado este viernes en rueda de prensa el consejero de Sanidad, José María Vergeles.

El consejero insiste en que con responsabilidad aún estamos a tiempo de tener unas navidades "tranquilas" y si bien el SES prevé que se van a seguir dando brotes, recuerda que "la diferencia entre la transmisión controlada que hay ahora y descontrolada es muy importante". "Apelo a la regla de las 6M, sobre todo en interiores , que son grandes generadores de infección. Y cruzo los dedos por el Black Friday y el puente", ha insistido. En cualquier caso, recuerda que la situación actual de contagios, ingresos y muertes "no tiene nada que ver con lo que hemos vivido de aquí para atrás".