Vuelta a la mesa negociadora en el sector tabaquero extremeño. Los productores han desconvocado las protestas que mantenían activas para después del puente de la Constitución, tras el compromiso que les ha trasladado Cetarsa para repercutir en las compras de esta campaña el incremento de precios que las multinacionales han asumido llevar a cabo. La mesa de negociación se ha constituido este jueves en Cáceres, con la primera reunión entre los dirigentes de UPA-UCE, Apag Extremadura Asaja y Cooperativas Agroalimentarias y el presidente de Cetarsa. El encuentro ha servido para ratificar el regreso a la senda del diálogo, después de que Cetarsa les haya comunicado que las multinacionales van a revisar los precios y que la mejora la repercutirá la empresa pública en el precio que recibirán los agricultores por su producción. "La incógnita ahora es hasta cuánto subirá, pero el compromiso que tienen es que al final de la campaña el precio medio estará por encima del que había el año pasado. Es el compromiso que tenemos y es lo que va a ocurrir", ha señalado el presidente de Cetarsa, Juan Andrés Tovar, tras el encuentro. La mejora real se conocerá al final de la campaña, en el mes de marzo.

El compromiso de las multinacionales es el resultado de los contactos que en la última semana han mantenido tanto la Junta de Extremadura como la propia Cetarsa con las firmas que se quedan con el 80% de la producción extremeña: Imperial Brands, Japan Tobacco International (JTI) y Philiph Morris. "Han sido receptivas con la situación y van a hacer un esfuerzo para mejorar los precios que pagan a Cetarsa, lo que Cetarsa va a repercutir en los propios cultivadores", ha confirmado Tovar. Otra cosa es hasta qué punto llegará el incremento: "Seguro que no será al nivel que a todos nos gustaría, pero que al menos permitirá salvar esta campaña y empezar a hablar de las próximas campañas en esa mesa que se acaba de crear", ha apuntado también.

La mesa vigilará los compromisos con los tabaqueros

La mesa se reunirá mensualmente para vigilar no solo el cumplimiento del acuerdo de mejora de precios, sino también para mejorar la planificación a largo plazo con el fin de dotar de más estabilidad al sector, la gran demanda de las organizaciones que han liderado la convocatoria de protestas, por el horizonte que plantea la entrada en vigor de la nueva PAC en 2023. "No puede haber compromiso a largo plazo de los productores de tabaco como les va a exigir la PAC si no tienen garantías en las cantidades que tendrán que producir y el precio que van a recibir", ha enfatizado también el secretario general de UPA-UCE, Ignacio Huertas. En el norte de Extremadura se produce el 95% del tabaco de España y la actividad emplea de forma directa o indirecta a 20.000 personas.

Los productores aseguran que en la última semana ya se empieza a ver "un cambio" de dinámica y confían en que no haya contratiempos con los precios, lo que daría estabilidad a esta campaña y la siguiente. "Por eso lo importante es hacer ese seguimiento a través de la mesa hasta el final de la campaña para que verifiquemos que se ha reconocido la calidad de tabaco y que estamos en una dinámica de precios mejores que los del año pasado", ha señalado Huertas.

Pero la mesa debe perfilar además el futuro del sector, la demanda a largo plazo que también motivó la convocatoria de protestas. Opas y cooperativas reconocen que el camino por delante es "largo y complicado", con el objetivo de que el 31 de marzo de 2022 algunas de estas incógnitas estén descifradas y haya "una situación de mayor certidumbre, lo que pasa por cambiar los contratos anuales que se plantean ahora por contratos bianuales o plurianuales", ha destacado el presidente de Cooperativas Agroalimentarias, Ángel Pacheco.

Ángel García Blanco, presidente de Asaja, ha enfatizado que Cetarsa "ha cambiado radicalmente su posición respecto a la línea de compras y creemos que con un pequeño esfuerzo se superarán los precios del año pasado".

Los productores anunciaron el pasado 10 de noviembre un calendario de protestas por el problema de precios que atravesaban esta campaña ante el incremento de costes. El precio llegó a estar en 2,20 euros, aunque ahora está más cerca de los 2,40. Hay que tener en cuenta, en todo caso, que los precios varían en función de la parte de la planta por lo que el incremento que se ha comprometido no se conocerá realmente hasta que termine la campaña, a finales de marzo.