Esta campaña navideña las ventas de cava extremeño han acabado en unos niveles muy similares a los de la de 2019, última antes de la irrupción de la pandemia. Y eso a pesar de que en su última fase la comercialización se ha frenado por la llegada de ómicron y la cancelación de celebraciones previstas que ha conllevado. «Llevábamos un mes de noviembre espectacular, como ningún otro año, pero en diciembre con las comidas y cenas anuladas por el coronavirus y con la gente que ha comenzado a retraerse más de salir, pues la verdad es que las ventas se han ralentizado», explica Diego Nieto, gerente de Bodegas Romale, una de las seis firmas de Almendralejo inscritas en el consejo regulador de esta denominación de origen y que embotellan producción certificada.

Aunque el canal de distribución se ha resentido menos que el de la hostelería, tampoco se ha librado de la bajada en este tramo final de 2021 una vez que «las reuniones familiares también se han frenado mucho», alega el gerente de esta firma. Con todo, el año ha ido «bastante mejor que el pasado», esgrime, cuando esta empresa comercializó menos de la mitad de su producción habitual de cava, consiguiéndose retornar «casi a los niveles de 2019». En total, Bodegas Romale certifica unas 150.000 botellas anuales, de las que «entre el 50% y el 60%» se beben en estas fechas. Además, elabora vino base cava (dispuesto para ser embotellado y experimentar una segunda fermentación), parte del cual también acaba con el marchamo de la denominación pero con otras etiquetas.

«Ha sido una campaña bastante buena. Nada que ver con la de 2020 tanto a nivel nacional como internacional»

Pedro Morgado - GERENTE DE BODEGAS LÓPEZ MORENAS

«Ha sido una campaña bastante buena. Nada que ver con la de 2020 tanto a nivel nacional como internacional», destaca Pedro Morgado, gerente de Bodegas López Morenas. Esta compañía comercializa anualmente unos 4,5 millones de botellas de este espumoso, con Bonaval o Lar de Plata entre otras etiquetas. Después de una caída de en torno al 18% el año pasado, en 2021 «hemos estado más o menos al mismo nivel que en 2018 o 2019».

La mitad de la producción de cava de López Morenas va a mercados fuera de España. Tienen como destino fundamentalmente países europeos, pero también otros de América (Estados Unidos, República Dominicana o México); Asia (China o Japón) y África. Es en los mercados exteriores donde menos estacionalizadas están las ventas porque en otros países el cava «se considera que es un vino espumoso de calidad más, no solo para fiestas o celebraciones, y el que acostumbra a tomarlo con la comida lo hace a lo largo de todo el año», precisa.

«Es solo aquí donde tenemos ese desequilibrio tan grande que no existe en ningún otro sitio. En España se toma únicamente en las fiestas de Navidad, cuando el cava podría ser una bebida incluso más apetecible en verano, porque es refrescante, ligera y tonificante. Es una pena, pero no se consigue desvincular de los postres o de un banquete», coincide Marcelino Díaz (cavas Puerta Palma), fundador de las bodegas del mismo nombre. 

«Llevábamos un mes de noviembre espectacular, como ningún otro año, pero en diciembre se ha ralentizado»

Diego Nieto - GERENTE DE BODEGAS ROMALE

Casi el 70% de las botellas que salen de las instalaciones de esta firma acaban en los mercados internacionales:Rusia, Inglaterra, Suiza o Austria, entre otros. «Vamos a empezar ahora a entrar en Perú y Colombia, y también vendemos en Japón, donde tiene mucho éxito nuestro Brut Rosé», agrega.

«La campaña ha ido mejor que el año pasado, por supuesto. En especial noviembre y principios de diciembre. Luego ha llegado la pandemia otra vez y ha cortado todas las expectativas que había para finales de año y Reyes, que es cuando más consumo de cava hay. Esperábamos haber rematado un poco mejor el año», reconoce.

En comparación al periodo precovid, las ventas han aumentado «ligeramente». En términos de volumen de negocio, detalla, el auge ha sido algo superior, ya que durante la pandemia «lo que hemos hecho ha sido renovarnos, en cuanto a imagen sobre todo», y se ha establecido una nueva gama de precios «acorde con lo que es el nivel de nuestro cava, lo que nos ha permitido facturar más». Las tiendas gourmet y los establecimientos de «hostelería y restauración media-alta» son sus principales vías de comercialización.

«Las ventas han superado las de la campaña pasada, pero esperábamos haber rematado el año un poco mejor»

Marcelino Díaz - FUNDADOR DE BODEGAS MARCELINO DÍAZ

El cava tiene sus orígenes en la zona vitivinícola del Penedés, destacando por encima de otras la localidad de San Sadurní d’Anoia (Barcelona). No obstante, también hay municipios en otros territorios españoles donde puede elaborarse producción certificada. Están ubicados en zonas del Valle del Ebro, Levante y en la denominada Viñedos de Almendralejo, que es la parte más meridional y occidental de la denominación de origen. Además de las tres anteriores, hay otras tantas embotelladoras más inscritas con sede en la capital de Tierra de Barros. Dos de ellas son Bodegas Martínez Paiva y Bodegas Dehesa de Arriba (cuya producción se distribuye a través de la anterior), que arrancaron la venta de producción certificada a finales de 2020, por lo que no es posible comparar sus ventas con la campaña pasada. La otra es Bodegas Vía de la Plata, que no ha podido ofrecer datos para esta información.