Parece que ha pasado una eternidad en pandemia en Extremadura, pero hace dos años, a mediados del mes de enero, aún se hablaba solo de un extraño virus que estaba causando estragos a miles de kilómetros en China. No había ni un ápice de sospecha de que ese coronavirus iba a ocasionar la peor pandemia en un siglo en todo el mundo y que se iban asociar a él cientos de millones de casos y millones fallecidos; 170.000 contagios y más de 2.000 muertos en Extremadura. Faltaba aún más de un mes para que se confirmaran en la región los primeros diagnósticos de la infección por SARS-COV-2 (bautizado como covid-19 por la Organización Mundial de la Salud) que había comenzado a expandirse en febrero por Europa y el resto del mundo. Y aún quedaban dos meses para que estallara una crisis sanitaria que iba a llevar al colapso a centros de salud y hospitales; y a un bloqueo económico que iba a situar al límite a muchas empresas, y con ellas a muchas familias. 

Imagen Covid 19 datos generales

Desde la Confederación Regional Empresarial Extremeña (Creex) recuerdan hasta qué punto ha sido complicada la senda por la que han logrado resistir. «Hemos tenido que ir adaptando el modelo de negocio a las distintas situaciones; desde el cierre a cal y canto con el confinamiento, a la nueva normalidad de junio de 2020, que no era más que las empresas abrían la puerta pero no entraba nadie porque había limitaciones y miedo; y después las sucesivas medidas que se han ido tomando, a veces apresuradas porque parece que el virus siempre va por delante», reconoce el secretario general de la organización, Francisco Javier Peinado. «Hemos aprendido que el salto tecnológico que no acababa de llegar era posible; y que teníamos una capacidad de resiliencia y también una capacidad camaleónica para adaptarnos a lo que ha ido viniendo en cada ola, y vamos por seis», apunta.

En el recuento provisional y con las medidas de apoyo aún en marcha, se estima que un 15% de las empresas se han quedado en el camino, en medio de la incertidumbre de los dos últimos años. «Somos optimistas, pero tenemos que ser realistas y queda un largo camino en 2022 y 2023. No ha terminado», subraya Peinado. El escenario hoy sigue requiriendo de equilibrar salud y economía. 

Horizonte desconocido ante el covid

Si nadie barajaba en ese inicio del 2020 una pandemia, menos aún que en enero de 2022 el aún desconocido covid-19 seguiría sumando miles de contagios diarios (más de 3.000 de nuevo este viernes en la región).  

«Somos optimistas, pero queda un largo camino en 2022 y 2023. Esto no ha terminado»

F. Javier Peinado - CREEX

La vacunación ha reducido los casos graves, pero la vida sigue condicionada. Porque en enero del 2020 los niños entraban en tropel en el colegio y los equipos directivos preparaban excursiones y recibían a las familias. En la universidad volvían a las clases tras el parón navideño sin imaginar que, en pocas semanas, la facultad estaría solo al otro lado de la pantalla. En los centros de trabajo arrancaba un nuevo año, uno más. A poco más de un mes para que saltaran las primeras alarmas y a unas pocas semanas de que saltara por los aires la vida cotidiana. Hasta hoy. ¿Hasta cuándo?

«Hasta 2025 habrá que vacunar periódicamente»

FERNANDO MASA, NEUMOLOGO DEL HOSPITAL SAN PEDRO DE ALCANTARA DE CÁCERES SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

Fernando Masa. Neumólogo emérito del Hospital San Pedro de Alcántara (Cáceres)

«La primera ola fue terrible no solo porque fue quizás la más importante, sino porque no sabíamos nada, los tratamientos no tenían una base científica solida y con el tiempo vimos que muchos de los tratamientos de entonces eran ineficaces y además producían daño a los pacientes. la búsqueda de información fue entonces febril», recuerda Juan Fernando Masa, neumólogo emérito del Hospital San Pedro de Alcántara y Jefe de Neumología en el complejo hospitalario cacereño en el inicio de la pandemia. 

Vivió la primera línea del estallido de la crisis sanitaria por la covid-19 en Extremadura y también la propia enfermedad, porque fue uno de los primeros en contagiarse cuando el virus apenas se atisbaba en la región. Estando de baja empezó a participar en el diseño del manejo clínico del paciente con covid que actualmente se sigue actualizando con los datos que van aportando los estudios: «Recuerdo que el protocolo podía cambiar hasta dos y tres veces al día en ese primer momento, a medida que se iba conociendo datos de la enfermedad. Ahora ya se analizan los estudios de forma más sosegada similar a lo que hacemos con otras enfermedades», apunta el médico. 

Dentro de la revolución que la pandemia ha supuesto en la atención sanitaria se queda con el desarrollo de la telemedicina, que «se quedará para pacientes determinados, con patologías concretas».

Pero el neumólogo también advierte: «Otra cosa que se va a quedar de momento es la propia enfermedad. No está claro cuando podremos decir que esto se ha acabado».

Y ahonda: «En el verano del 2020 ya pensábamos que, como pasó en los otros coronavirus anteriores (SARS y MERS), el virus se moriría cuando no hubiera transmisión de paciente a paciente con la vacuna. Pero este es un virus muy diferente, contagia más y la transmisión de persona a persona solo se cortará si todo el mundo, en todo el mundo, está completamente vacunado, y eso es imposible mientras tengas tasas de vacunación en continentes como África del 10%», reconoce el experto.

Como consecuencia, a su juicio, «seguirán apareciendo nuevas cepas dentro de la evolución de este virus, probablemente más infectantes y menos letales, pero en algunos casos resistentes a las vacunas». «No es un virus estacional como la gripe y por tanto, lo que nos queda por delante, al menos hasta 2025, es vacunarnos periódicamente contra una variante o dos, que serán las que estén produciendo la enfermedad en ese momento. No tiene visos de acabarse antes».

PLASENCIA. 15-01-2022. FOTOGRAFO: TONI GUDIEL GIRONA. director del colegio san miguel de plasencia PLASENCIA. 15-01-2022. FOTOGRAFO: TONI GUDIEL GIRONA. director del colegio san miguel de plasencia

Fernando Iglesias. Director CEIP San Miguel Arcángel (Plasencia)

«Vivimos con un blindaje de los centros educativos. No se ha perdido calidad gracias a las nuevas tecnologías; pero sí hemos perdido calidez en Infantil y Primaria. Los niños necesitan la sonrisa y el achuchón del profesor y eso no lo permite el actual blindaje»

José Antonio Tierno

José Antonio Tierno CEDIDA

José Antonio Tierno. Presidente de la Agrupación de Cooperativas del Jerte

«Después de lo vivido, creo que todos nos hemos dado cuenta de lo importante que es producir en nuestro país para no tener problemas de suministro. Lo vimos con los alimentos y con el material sanitario y es una lección que debemos aprender. En positivo me quedo con el salto en las nuevas tecnologías».

familia

Marta Prieto. Madre de dos niños con discapacidad

«Mi marido sigue sin poder hablar del confinamiento sin que se le llenen los ojos de lágrimas. Fue duro y traumático con dos niños con autismo y un síndrome raro. Nos dejó una sensación de miedo y vulnerabilidad que hemos aprendido a gestionar con ayuda profesional. Pero también aprendimos a disfrutar cada momento al máximo, porque en un segundo todo se derrumba».

Victoria Gil EL PERIÓDICO

María Victoria Gil. Profesora de Química Orgánica en la UEx

«Pasé de golpe de dar clases llenando tres pizarras de tiza a hacerlo desde una pantalla. Pero en este tiempo, la sociedad también le ha empezado a dar a la ciencia y a los científicos el valor que tienen, porque durante muchos meses, nuestra esperanza, la vacuna, estuvo en ellos»

Álvaro Martín. EL PERIÓDICO

Álvaro Martín. Atleta. Campeón de Europa de 20 kilómetros marcha

«Mi reflexión es muy sencilla: viendo la historia de la humanidad, si nuestra especie ha conseguido sobrevivir ha sido por su capacidad de adaptación al entorno, aparte de su inteligencia. No somos los más veloces ni los más fuertes. Ante una nueva amenaza como este virus, que no será la última, tenemos que adaptarnos y convivir con él»

ROSA HORMEÑO ATENCION PRIMARIA EN EL CENTRO DE SALUD ZONA CENTRO SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

María Rosa Hormeño. Médica de Atención Primaria

«Me sobrecogió la soledad y el silencio al inicio de la pandemia. Ahora estamos agotados física y emocionalmente después de dos años al pie del cañón y sin tregua. Hemos duplicado el número de pacientes que vemos cada mañana y mucho más la carga burocrática con la tramitación de bajas»

CACERES. FRANCISCO ATAKAMA SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

Francisco Palomino. Atakama Producciones

«Hemos constatado lo vulnerable que es el sector de la cultura. Hemos ido produciendo espectáculos sin saber si las restricciones o posibles positivos nos iban a permitir hacerlos. Y nos hemos adaptado a las exigencias para que el público estuviera seguro. Pero el parón también nos ha permitido pensar y repensar... ha sido un aprendizaje»

MÁS REACCIONES

Noelia Martín. Psicóloga

«Ahora se habla de la psicología con total naturalidad. La gente cuenta su situación en las redes sociales y eso ha sido una gran revolución, como consecuencia de las barreras que hemos tenido que romper en este tiempo» 


Hernán Álvarez. Estudiante universitario

«Hemos aprendido a valorar la sanidad pública y la salud. Y los jóvenes han cumplido en la pandemia tanto como el resto. Solo espero que podamos volver cuanto antes a la normalidad de verdad»


Daniel del Amo. Hoteleros de Mérida

«Había que luchar y verlo como una oportunidad. Ahora sabemos que esta situación va a durar. El turismo como habíamos conocido hasta ahora no va a volver, pero se puede viajar adaptándonos a las circunstancias»


Juan Carlos Fernández-Rincón. Banco de Alimentos

«Las instituciones, empresas y personas anónimas se han volcado en colaborar para que nadie se quedara sin ayuda. Hubo una enorme sensibilidad cuando más falta hacía y ahora vamos equilibrando la situación»