Talayuela Solar, la segunda mayor planta fotovoltaica de Extremadura en funcionamiento y que figura también entre las de más potencia instada de toda España, acaba de cerrar su primer año en operación. La construcción de esta instalación arrancó en enero del 2020 y fue en el mismo mes del año pasado cuando vertió su primer kilovatio a la red. Desde entonces ha generado 498.472 megavatios hora (MWh), suficientes para abastecer a 148.000 hogares durante estos doce meses. 

Estos fueron algunos de los datos que se ofrecieron ayer desde Statkraft, la multinacional noruega que opera este megaparque solar, que tiene una potencia instalada de 300 megavatios (MW) y que se extiende sobre una superficie de 820 hectáreas, durante una visita organizada por Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

La planta «es un referente desde el punto de vista ambiental y social, está totalmente integrada dentro del paisaje de la dehesa», aseguró Erica Morales, directora de Sostenibilidad en Statkraft Iberia. «Las encinas están integradas en los paneles y los vallados no son lineales, sino adaptados a la sinuosidad y características del territorio y de cada una de las especies [arbóreas]», destacó. 

Con una previsión de vida útil de entre 35 y 40 años, la planta prevé evitar la emisión a la atmósfera de más de 100.000 toneladas anuales de dióxido de carbono.   

Dentro del terreno ocupado por la planta se han reservado 312 hectáreas para la implementación de diferentes medidas ambientales. Entre ellas, está la plantación de 5.000 bellotas al año. Igualmente, se han construido encharcamientos temporales mediterráneos -único hábitat de interés comunitario amenazado en España- para proteger diversas especies de animales sensibles a la falta de agua, que incluyen cámaras de fototrampeo para su observación. Asimismo, se han dispuesto varias islas flotantes con vegetación para favorecer la nidificación del pato cuchara, el ánade friso, el zampullín chico o la avefría.

«La planta es un referente desde el punto de vista ambiental y social, está totalmente integrada en el paisaje de la dehesa»

Erica Morales - Directora de Sostenibilidad en Statkraft Iberia

Por otro lado, se han construido una veintena y media de refugios destinados a los reptiles, se han colocado barreras antiatropello para evitar la afección a las poblaciones de anfibios y se ha diseñado un programa específico de recuperación del conejo de monte, al ser esta una presa básica de los depredadores de la zona.

Otras acciones que se han puesto en marcha en esta planta, explicó, son la siembra de especies autóctonas en todo su perímetro con el fin de que sirvan de una pantalla vegetal que reduzca su impacto visual y la colocación de casas nido adaptadas a la morfología de cada una de las aves de la zona. En breve, además, está prevista la introducción de entre cuatrocientas y quinientas cabezas de ganado ovino para que realice tareas de desbroce natural. Una conjunto de iniciativas que demuestran, argumentó Morales, que es «posible» integrar una planta de producción de energía de estas características dentro de su entorno. 

Desde el punto de vista social, resaltó tanto la contratación de personal local durante la obra (las puntas de empleo fueron de más de novecientas personas, de las que 262 eran vecinos de Talayuela), como la inversión en empresas locales, que superó los 1,2 millones de euros.