"Esta sentencia hace años hubiera sido un mazazo colectivo irreversible para esta tierra, pero hoy no, es solo un traspiés, un mal trago, una dificultad en el camino, pero no un obstáculo insalvable porque tenemos muchos proyectos en marcha en Extremadura". Es la primera reacción del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, a la sentencia del Tribunal Supremo conocida ayer que ordena demoler todo el complejo Marina Isla de Valdecañas y rechaza el derribo solo parcial ordenado por el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) en julio de 2020.

Fernández Vara ha anunciado que una vez conozcan la sentencia, que aún no se ha notificado a las partes, con toda probabilidad presentarán un recurso de amparo al Tribunal Constitucional y no ha descartado tampoco acudir a los tribunales europeos. "Voy a intentar seguir salvando el proyecto de Valdecañas, pero de esto no depende el futuro de Extremadura". El presidente mostró su preocupación por los trabajadores del complejo que podrían quedarse sin empleo si se ejecuta la demolición total de la isla, pero se comprometió a que en el entorno de Navalmoral de la Mata va a haber "mucho empleo" en los próximos años. “Para eso está el ‘Expacio Navalmoral’, con el que estamos trabajando a fondo para que sea uno de los espacios logísticos más importantes que pueda haber en el sur de España”, ha precisado.

Sobre la posible responsabilidad patrimonial de la administración regional e indemnizaciones que podría tener que asumir si finalmente llega el derribo total (33 millones del derribo más 110 millones en indemnizaciones, según calculó en su día el TSJEx), aseguró que "habría muchas cosas que discutir". "No está escrito en ningún sitio que haya una consecuencia patrimonial decidida. Ya veremos y eso será objeto de otros pleitos".

En cuanto a las responsabilidades políticas por este caso, Fernández Vara señaló que esto empezó en el 2006 "y las personas relacionadas ya no está ninguna en política. Lo cómodo habría sido no hacer nada, haber dejado que el proyecto se fuera de aquí, pero la política no es eso. La política es el instrumento para luchar y cambiar las cosas y esas a veces se someten a deciciones judiciales que pueden darte la razón o no".

El presidente extremeño insistió en que se trata de un traspiés, pero rechazó de lleno que esta decisión arroje incertumbres ni inseguridades a las "filas" de proyectos industriales y empresariales que tiene en marcha la comunidad. "Quién dice que aquí no se va a poder hacer nada, apartemos los mensajes que hace muchos años probablemente sí habríamos dicho, pero que ahora no. La Extremadura de hoy no tiene nada que ver con la Extremadura que dependía de un solo proyecto", ha defendido.

Plantea revisar con Europa los especias protegidos

Por otra parte y dejando claro su "absoluto respeto" a las decisiones judiciales y a la organización ecologista demandante, el líder regional planteó abrir un diálogo con la Unión Europea para revisar los terrenos protegidos dentro de la Red Natura 2000, que suponen el 30% de la superficie total de Extremadura. "Tenemos el enorme reto de luchar contra la despoblación en territorios que se están despoblando como consecuencia del exceso de protección que tiene y tenemos que tener mucho diálogo con la Unión Europea para que vayamos de la mano". Lo que propone el presidente, ha asegurado, no es disminuir el terrero protegido, sino revisarlo. "No vaya a ser que haya espacios de alto valor que podrían tener una protección mayor y otros suelos con una protección que no merecen". Fernández Vara ha señalado que hay municipios en la región que no tiene suelo disponible porque todo su término es terreno protegido. Ha citado a la ciudad de Cáceres, la segunda ciudad extremeña, que tiene más de un 50% de su suelo con protección. "Así hay zonas en la que será muy difícil que podamos hacer nada".