El litro de gasóleo, el carburante más consumido en España, ronda ya los dos euros por litro en varias decenas de estaciones de servicio extremeñas. En una, situada en la calle Gil Cordero de Cáceres, se superaba ya ayer esta barrera histórica, con 2,039 euros, según el Geoportal de Hidrocarburos del Ministerio para la Transición Ecológica. Fue una de las primeras en hacerlo de todo el país.

En plena escalada de precios por la subida del petróleo tras la invasión rusa de Ucrania, en más del 40% de las gasolineras extremeñas se han sobrepasado los 1,8 euros por litro de diésel, una cifra que también rebasan seis de cada diez puntos de venta en el caso de la gasolina. Los efectos del conflicto no solo están haciendo que los precios de los carburantes alcancen niveles nunca antes vistos en España, también han causado que el coste de ambos combustibles prácticamente se haya igualado. 

El alto precio de los carburantes está llevando a una situación límite al sector de transporte de mercancías por carretera. «Es imposible hacer frente a esto», asevera Miguel Ángel Sánchez, presidente de la Asociación de Empresarios de Transportes de Extremadura (Asemtraex), que calcula que «alrededor de un 80%» de las empresas del sector están en estos momentos trabajando a pérdidas, y para el 20% restante es «lo comido por lo servido. Dudo muchísimo que alguien esté ganado dinero a día de hoy». «La gente está asustada porque no se sabe dónde puede llegar esto. Hay empresas para las que la situación es ya insostenible», precisa. 

«Ya me han llamado muchísimos transportistas que van a parar. Esta semana están trabajando a pérdidas porque tienen fijado el precio con sus clientes, pero la que viene no lo harán. Si no salen no ganan dinero, pero es que si salen lo pierden», señala en esta misma línea Mario Aza, secretario general de la Agrupación Gremial de Transportistas de Extremadura (AGT). Si habitualmente el gasóleo supone un 30% de los gastos de un profesional, ahora ronda el 40%. Tomando como referencia un camión pesado, de 40 toneladas de carga, y la media de kilómetros que suele hacerse con un vehículo de estas características, Aza estima que el desatado precio del gasóleo está ocasionando unas pérdidas de 2.400 euros en términos mensuales por cada camión, «con lo cual estaríamos hablando de más de 28.000 euros al año, que es todo el sueldo que puede tener el transportista».

Nueva normativa

La pasada semana el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el Real decreto de medidas para la mejora de la sostenibilidad del transporte de mercancías por carretera y del funcionamiento de la cadena logística. En él se recogen las medidas pactadas entre el Gobierno y las principales asociaciones empresariales del sector, en un acuerdo que sirvió para detener el paro que se había convocado en la antesala de las fiestas navideñas. 

Se trata de algunas demandas históricas de los profesionales, como que los conductores ya no tengan que asumir por regla general la carga y descarga del vehículo o una indemnización si se sobrepasa una hora de tiempo de espera (antes eran dos) durante la realización de estas operaciones. 

No obstante, el punto central del acuerdo es la obligatoriedad de revisar los precios que perciben los transportistas en función de las oscilaciones, ya sean al alza o a la baja, que experimenten los carburantes. A la entrada en vigor de la normativa se prevé una actualización de la tarifa de acuerdo a la tendencia de los últimos 12 meses. Luego, en los contratos referidos a un único servicio, se contemplan revisiones cuando se produzca un incremento igual o superior al 5% del combustible entre el momento en el que ambas partes pactaron el envío y el de realizarlo. Para los contratos de transporte continuado hay revisiones trimestrales se haya alcanzado o no ese umbral. 

Varios clientes llenan sus depósitos en una gasolinera cacereña, ayer. SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

 «Es imposible subir ahora mismo un 15% o un 20% de golpe a nuestros clientes, es inviable», resalta Miguel Ángel Sánchez. De inicio, la aplicación del real decreto supondría un aumento de en torno «a un 14,5%» de las tarifas de acuerdo a la evolución que ha seguido el gasóleo en los últimos doce meses, detalla Mario Aza, algo que ya de por sí ve «muy complicado» conseguir. Y si además hay que comenzar repercutir el encarecimiento que se está produciendo estos últimos días «ya es imposible». «O el Gobierno toma alguna medida drástica o el sector tendrá que parar», remacha.

La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ya ha exigido al Ejecutivo intervenir el mercado de los carburantes limitando los precios máximos de venta, y se ha calificado como «absolutamente inadmisibles e insolidarios los escandalosos beneficios que están obteniendo las compañías energéticas en la actual coyuntura económica». Ayer, desde el Departamento de Mercancías del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) se reclamó una reunión «urgente e inmediata al presidente del Gobierno con el fin de impulsar las medidas excepcionales» que se precisan «ante el grave e incontrolado incremento de los precios de los combustibles».

Desde la Asociación Regional de Estaciones de Servicio de Extremadura (Aresex), también se consideró ayer que la escalada del precio de los carburantes es «insostenible» tanto para el sector como para el usuario, informa EFE.

El presidente de Aresex, Fernando Mena del Pueyo, mostró su «preocupación» ante estos incrementos que se han producido, y sobre todo ante la previsión de que «vayan aún a más», lo que ha llevado a clientes extremeños a llenar sus depósitos por lo que pueda pasar. Sin embargo, agregó que esta mayor actividad de usuarios en los últimos días no compensa la «difícil situación» que afrontarán las estaciones de servicio, por lo que no se descartan algunos cierres temporales a corto plazo. «No sería ilógico pensar que algunas gasolineras aprovechasen para hacer obras u otras circunstancias para ganar tiempo», indicó en este sentido.

La «incertidumbre es hoy muy elevada» debido a los «precios disparados» que registran los carburantes, lo que ha llevado a un aumento de hasta 20 céntimos el litro en dos semanas, apuntó, un alza que se une a los incrementos experimentados en los anteriores meses.