El 15 de abril de 1998, Jonathan Pérez, de 4 meses, era el único niño que había en Riomalo de Abajo. Seguramente que por mediación de sus padres supo que aquella fría mañana de hace 24 años fue cogido en brazos, besado y suavemente cuneado por Juan Carlos. Su tío y padrino, José Manuel, fue uno de los vecinos que participó en el encuentro que Sus Majestades los Reyes mantuvieron con el centenar de habitantes de Cabezo, en la que fue la última jornada del viaje a Las Hurdes que los monarcas realizaron para emular la visita del abuelo del ahora rey emérito.

El Rey emérito sujeta a un bebé.

El Rey emérito sujeta a un bebé. EL PERIÓDICO

En esta ocasión serán su hijo y su esposa, la reina Letizia, quienes al cumplirse el centenario de la visita de Alfonso XIII, acudan a la provincia cacereña, eso sí en un trayecto exprés que solo se desarrollará en Pinofranqueado, capital de la comarca, y que se prolongará durante cuatro horas.

Los Reyes abrirán la tercera página de la historia de Las Hurdes y lo harán entrando por Diodora Bravo, la misma calle por la que Juan Carlos y Sofía pisaron territorio hurdano curiosamente un 14 de abril, Día de la República. En aquella ocasión había mantones y banderas colgando en los balcones de la calle Coloriano y en el bar El Castúo (que ahora es un hotel y lo han trasladado al río porque allí han puesto una churrería), se vendían pollos asados y una multitud esperaba la llegada de los monarcas.

Pablo Domínguez. Alfonso XIII bebió agua de su pozo. EL PERIÓDICO

‘Las Hurdes con los Reyes’, entonaban las pancartas mientras Antonio Azabal, que era componente del Grupo Pescador, lucía el traje típico y claveles rojos en el sombrero pues era para todos un día de fiesta y los muchachos no tenían escuela.

Población

Entonces en Pinofranqueado vivían 1.824 personas y la plaza Reina Victoria era un hervidero. El Bar Mayte y el Bar Lola servían cafés calientes y a las once en punto el helicóptero que transportaba a los Reyes surcaba cielo hurdano. 

Esta vez, aún se desconoce si Felipe y Letizia vendrán en helicóptero o en coche o si lo harán juntos o por separado puesto que esta mañana el Rey preside en Yuste la entrega de los Premios Carlos V y por la tarde, a las 18.30, inaugura la exposición Tránsitus de la Fundación Las Edades del Hombre en la Catedral de Plasencia.

Llegada de Don Juan Carlos y Doña Sofía a Pinofranqueado. Era 14 de abril de 1998, Día de la República. Mediterraneo

Lo que sí indica el protocolo es que desde la calle Diodora Bravo irán caminando, como lo hicieron Juan Carlos y Sofía (a ellos los trasladó desde el helipuerto un Mercedes azul metalizado de la Casa del Rey) hasta la plaza. Luego entrarán en el ayuntamiento y mantendrán un encuentro con los alcaldes de la comarca y miembros de la corporación municipal. Seguidamente se trasladarán al Centro de Documentación, situado en la calle La Era y que se configura como un establecimiento de referencia para la investigación y la interpretación de la cultura hurdana a lo largo del tiempo.

Rosario Terrón. En su casa se alojó Alfonso XIII.

Rosario Terrón. En su casa se alojó Alfonso XIII. EL PERIÓDICO

Tendrán la oportunidad de contemplar las exposiciones que sobre Alfonso XIII y Juan Carlos I cuelgan de sus paredes. Una de esas muestras fue precisamente inaugurada por Don Juan Carlos en 1998 y está conformada por 22 fotografías que fueron facilitadas por la Fundación Marañón. Se trata de un documento realmente asombroso porque se puede apreciar el talante de la gente, sus vestimentas y la arquitectura.

Las imágenes indican cómo la gente era tan sencilla que se acercaba al monarca y el monarca a ellos. De las instantáneas llama la atención la que refleja el paseo de Alfonso XIII, pensativo, solo por una alquería, quizá reflexionando acerca de lo que estaba viendo en esos momentos y de lo que se encontró. Igualmente, se aprecia el paso del Cottolengo al centro de salud, de las chozas a cómodas y estéticas casas de campo, de los caminos de herraduras a las carreteras...

Fue un viaje intenso en el que los Reyes conocieron majadas, corrales, casetas y chiviteros

Será en ese centro de interpretación donde Felipe y Letizia departirán con jóvenes emprendedores y representantes de los diferentes sectores empresariales, turísticos y agroganaderos de la comarca. Finalmente, se servirá un vino de honor.

Progreso y carpetazo

La visita de 1998 sirvió para dar carpetazo a una leyenda negra y en su mensaje Juan Carlos puso a Las Hurdes como ejemplo a imitar por su empeño en romper su secular aislamiento e invitó al cumplimiento de las metas educativas como clave de futuro. Fue un viaje intenso en el que los Reyes conocieron majadas, corrales, casetas y chiviteros, en el que Juan Carlos se chupó literalmente los dedos con miel de tomillo de la cooperativa El Brezal, donde por cierto, un grupo de trabajadores dedicaron buena parte de la mañana a vigilar la ubicación exacta de la reina en el panal para mostrársela al monarca. Y en el que Sofía, en el comedor habilitado en el Centro de Documentación de Las Hurdes, repitió plato de sopa extremeña de tomate cocinada especialmente por Toño Pérez, de Atrio.

En su viaje, los Reyes visitaron el Instituto Gregorio Marañón de Caminomorisco e inauguraron mediante un novedoso sistema de conexión telemática vía satélite las cuatro presas de Las Hurdes simultáneamente. El ‘milagro’ tuvo como centro de operaciones un mirador próximo al embalse de Arrocerezal, que regula el arroyo Cerezal y suministra agua a la población de Nuñomoral.

Las mujeres, con su pancarta.

Las mujeres, con su pancarta. EL PERIÓDICO

La ruta real del 15 de abril transcurrió por la zona más agreste de la comarca. El camino, tras el desvío en dirección Nuñomoral en Vegas de Coria, estuvo plagado de cruces que conducían a alquerías ubicadas en las sierras del Horno, del Cordón o de La Corredera. Bordeando parajes naturales de gran belleza, donde alternaban los pinares con el monte bajo o aterrazamientos que se presumen extremadamente trabajosos, ganando terreno de cultivo a las pendientes mediante la acumulación de pequeñas pizarras en muros de metro y medio, y donde apenas caben dos olivos a lo ancho. Como brotando de la piedra, los chorros de agua confluían hacia los cauces, en pequeñas gargantas que dejaron boquiabiertos a los monarcas.

Los Reyes eméritos pisaron territorio hurdano un 14 de abril de 1998, Día de la República

Lo mismo les pasó cuando vieron el vistoso baile de ‘El Cordón’ del grupo Antaños. Se trata de una danza en la que los bailarines giran en torno a un palo alargado que sirve de eje central, en el cual se enrollan y desenrollan cintas de los más variopintos colores mientras suena la música. Aunque danzas hubo muchas, como la que regaló el grupo Sabor Añejo en Cabezo con el baile de ‘El Pollo’.

No faltaron los bailes regionales en la vista de 1998. EL PERIÓDICO

Los Reyes, en aquella visita, también fueron testigos de las nuevas tecnologías (ya parecen viejas). Se trataba de un cd-rom editado por la Junta que daba a conocer este área de Extremadura. En él, no se podía ofrecer una definición más ajustada de la comarca hurdana: ‘Una tierra viva y dinámica, de ríos sonoros y alegres arboledas. De montañas violentas, que acogen y alimentan. Solo existe un lugar donde la tierra es hija de los hombres... Las Hurdes’.

Ahora es el momento de Felipe y Letizia. Seguramente tendrán anécdotas que contar después de su visita. En la de Sofía y Juan Carlos, ‘Juanito’ para muchos, de la nostalgia se encargó Consuelo Domínguez, que tenía 11 años cuando el primer Borbón vino hasta aquí. Recordó que los documentos de los años veinte solo captaron una parte de la realidad de Las Hurdes que vivió durante unos días Alfonso XIII, y no precisamente la mejor. «Fue una injusticia histórica», concluyó Consuelo.

Nunca es tarde para restañar heridas: 20 de junio de 1922. 14 de abril de 1998. 12 de mayo de 2022. Cien años después comienza el viaje.