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El Periódico Extremadura

LACTANCIA: RECURSOS E INVESTIGACIÓN

Más lactancia materna, menos depresión postparto

Un estudio de la UEx prueba que lactar mejora el estado emocional de las mujeres tras dar a luz. El informe aboga por facilitar que las madres puedan prolongar esta atención a sus criaturas por más tiempo

Una mujer alimenta a su hijo con su pecho EFE

Promover la lactancia materna durante más tiempo reduce la probabilidad de que las madres sufran una depresión postparto. Esa es la conclusión a la que ha llegado el Grupo de Investigación en Salud y Cuidados de la Universidad de Extremadura (Uex) en un estudio liderado por la profesora Cristina Franco, quien también trabaja como matrona: «Todas las madres a las que les he preguntado si iban a dar lactancia siempre responden: ‘si puedo, sí’», expone, a la vez que subraya cómo la lactancia es «muy relevante» y aún existe terreno para «mejorar».

En la investigación, que se ha desarrollado en un periodo de tres años, han participado 88 mujeres, divididas en dos grupos, y los resultados se han visibilizado a través de la Escala de Edimburgo. Una puntuación por encima de diez en dicha escala determina una probabilidad muy elevada de que las mujeres estén desarrollando una depresión postparto. Así, uno de los grupos de mujeres, que recibía una Intervención Motivacional Breve, puntuó con un 11%, mientras que en el grupo al que no se le dio esta intervención la puntuación ascendió al 32,5%. La profesora de la UEx destaca además que «las tasas de mujeres que daban el pecho de manera exclusiva en el grupo de intervención rondaban el 56% mientras que en el grupo de madres que no la habían recibido solo era del 20%».

En la Intervención Motivacional Breve se exploran las posibles dificultades y barreras que las madres se pueden encontrar a la hora de cumplir con sus objetivos de lactancia y también se buscan soluciones.

«Más del 90% de las mujeres inician la lactancia pero muchas la dejan por diversos motivos: el bebé no se agarra bien, falta de producción, dolor... A veces también porque reciben consejos contradictorios por parte de los propios profesionales, aunque cada vez estén más y mejor formados», explica Franco. Pero los motivos para dejar de lactar no son solo individuales: «La rápida reincorporación a la vida laboral hace que las madres no puedan estar presentes y en la semana 16 o 20 se deje de lactar, aunque intenten hacer sus propios bancos de leche», narra la investigadora.

Facilitarla 

Conciliar maternidad y vida profesional es una de las grandes barreras con las que las madres se topan para poder lactar a sus criaturas. «En los países en los que hay mejor conciliación hay más lactancia. Idealmente se podrían alargar las bajas por maternidad. Luego está la recomendación de que las empresas tengan flexibilidad en los horarios, que cuenten con lugares donde puedan extraerse la leche... Pero eso es algo voluntario», apunta Franco. A esto se suma la persistencia del tabú de dar el pecho en público: «Está en proceso de eliminarse pero aún debe normalizarse del todo y en todos los ambientes. La percepción de la vergüenza es personal pero el ámbito cultural influye mucho», señala.

Precisamente, eliminar estos impedimentos es imprescindible para combatir otro tabú y la segunda pata de esta investigación: el de la depresión postparto. «Es una situación que tiene una aceptabilidad baja por parte de la sociedad y supone un doble peso para las mujeres porque se le dice ‘eres mamá y de un niño deseado, ¿cómo puedes sentirte así?’, lo que les genera una doble culpa», explica Franco. Como profesional sanitaria reconoce que la sanidad pública está «descalza» en cuanto a tratamiento de la salud mental.

Cristina Franco, segunda por la derecha, junto a su equipo CEDIDA

Puesta en valor

Ante estas carencias la prevención es, si cabe, aún más importante y así lo arrojan los resultados de este estudio: «Se apoya la evidencia de que la lactancia materna favorece el no desarrollar una depresión posparto, ya que lactar mejora el estado emocional de las mujeres después de dar a luz», dice Franco. Por eso espera que desde Sanidad «se intente mejorar la atención y se promueva la lactancia».

Esta matrona señala que la región no cuenta con ningún ‘centro IHAN’. Este acrónimo se refiere a la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN) lanzada por la OMS y UNICEF para animar a los hospitales, servicios de salud, y en particular a las salas de maternidad a adoptar prácticas que protejan, promuevan y apoyen la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento. 

Una veintena de centros hospitalarios cuentan con esta acreditación en España, mientras que otros se encuentran en una de las cuatro fases previas hasta conseguir este reconocimiento. «En Extremadura solo tenemos el San Pedro de Alcántara de Cáceres en fase 1 y lleva en esta desde hace muchos años», dice Franco. En efecto, el centro accedió a esta categoría en 2013 según recoge la página web de la iniciativa.

Promover y facilitar que las mujeres que así lo quieran puedan lactar a sus criaturas durante el tiempo que deseen es una cuestión de salud pública. Esta investigación pone sobre la mesa que también lo es para la salud mental de las madres.  

En cifras

La depresión postparto es la complicación psiquiátrica más frecuente tras dar a luz, con una prevalencia que oscila entre el 10 y e 15% e incluso puede alcanzar hasta el 30%, según datos de la propia UEx.

La OMS y la Asociación Española de Pediatría recomiendan mantener la lactancia materna durante al menos seis meses y prolongarla combinada con otros alimentos durante al menos dos años.

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