Fernando Pizarro, alcalde de Plasencia, renuncia a presentarse al congreso regional del PP y, por lo tanto, a presidir el PP extremeño. Lo ha anunciado este jueves, en el ayuntamiento que preside y acompañado por cuatro concejales y personal de confianza. El motivo de su renuncia es no obstaculizar al partido de cara a las elecciones autonómicas del 2023. "Forzar al partido a unas primarias puede provocar una ruptura difícil de superar y afrontaríamos unas elecciones con gran debilidad y yo no puedo ser cómplice de eso. Yo no soy nadie que ponga en situación difícil a las siglas de mi partido y lo mejor es afrontar un congreso del PP con unidad".

Pizarro ha asegurado que ha tomado la decisión tras una reflexión "profunda" y de manera "libre y no coaccionada, consciente y responsable". Porque tiene claro que "el éxito electoral es el objetivo fundamental y con una ruptura no es posible ganar unas elecciones. La división la castigan los ciudadanos y quien gana las elecciones es un partido, unas siglas, un equipo".

Además, ha afirmado que no ha mantenido encuentros con nadie de su partido y ha insistido en que nadie le ha pedido que no se presente, al igual que no ha tomado la decisión a cambio de "una compensación, mi mayor compensación es esta ciudad, nada me va a dar más satisfacción que ser alcalde de la ciudad que me vio nacer".

Candidato a la alcaldía placentina

Porque, a la vez que ha anunciado su renuncia a presentarse al congreso regional del PP, ha dicho que volverá a ser el candidato del partido a la alcaldía de Plasencia. De ganar, sería su cuarta legislatura consecutiva en una ciudad a la que, al igual que al partido, también debe "lealtad".

Precisamente, Pizarro no se ha querido olvidar de todas aquellas personas que "han dado la cara por mí" desde que hace justo un año anunció su intención de "ser candidato y poner a disposición del partido, humildemente, la experiencia de las tres últimas elecciones con éxitos electorales que podrían trasladarse al ámbito regional".

A todos los que le han mostrado su apoyo, incluso a través de una campaña en las redes sociales, les ha pedido disculpas, pero ha señalado que debe "poner por delante los intereses de la organización por encima de los personales".

La dirección nacional del PP y Monago

Sobre el papel de la dirección nacional del partido, cargos y el presidente José Antonio Monago, el alcalde de Plasencia ha confesado: "Sufrí mucho con la dirección anterior, pero ahora me han tratado con mucha educación y respeto". Al presidente nacional, Alberto Núñez Feijóo, se ha referido para señalar que tiene su "confianza" y que ha sido para él un ejemplo, mientras que de Monago ha dicho que sus oportunidades políticas se las ha brindado él. "Soy alcalde porque así lo quiso Monago, hemos hablado mucho del tema y solo puedo tener palabras de agradecimiento hacia él."

No obstante, preguntado por este periódico sobre el hecho de que el partido no haya apostado por él como candidato único del PP regional, ha señalado que no lo considera una deslealtad, dado que "es legítimo tener criterios diferentes. Representantes del partido tenían otra idea, otro perfil y yo no tengo nada que reprochar a nadie, siento una gran lealtad por el partido a nivel nacional y me quito un peso de encima. Siento felicidad por la petición del partido de que Plasencia siga gobernada por el PP".

Desde un primer momento, su opción no ha sido apoyada por el aparato del partido a nivel nacional, ni cuando estaba Pablo Casado al frente ni cuando le tomó el relevo Alberto Núñez Feijóo. Tampoco las direcciones provinciales tanto de Cáceres como de Badajoz habían respaldado la candidatura de Pizarro; la apuesta ha sido siempre María Guardiola, concejala en el ayuntamiento de Cáceres, que se perfila ya como el nombre de consenso para evitar así las primarias.

Arropado por los suyos y la llamada de Monago



El alcalde de Plasencia ha convocado este mismo jueves la comparecencia en la que iba a anunciar su renuncia a presentarse como candidato a un congreso regional y unas posibles primarias que hace unos meses defendió para que eligieran los militantes. Pero como él mismo ha dicho, ha habido "cambios en el partido", desde que hace un año anunció que daba un paso al frente y, sobre todo, a raíz de la caída de Pablo Casado y la llegada de Alberto Núñez Feijóo a la dirección nacional del partido.

Era un anuncio difícil, una marcha atrás que ha explicado rodeado por los suyos, por cuatro concejales y por varios miembros del personal de confianza municipal. Todos, al terminar la comparecencia, le han abrazado y ha sido el momento de hablar fuera de cámara, de insistir en que nadie le ha pedido que se fuera, aunque también ha hablado mucho con Monago y de explicar que tenían previstos dos escenarios, con su marcha o manteniéndose como candidato a la alcaldía placentina.

Humildad ha sido la palabra que más ha repetido en su intervención, en la que ha admitido por primera vez que sufrió con la anterior dirección nacional del partido y ha recalcado el apoyo que ha venido recibiendo desde el 2015 para que se presentara como candidato a liderar el PP regional, de "afiliados, personas no afiliadas, simpatizantes... Mucha gente ha dado su cara y la ha puesto al lado de la mía" y por eso tomó una decisión que hizo que le "temblaran las piernas, porque es un salto vertiginoso".

Este jueves ha anunciado que renuncia a dar ese salto y se queda de nuevo en Plasencia. La primera llamada que ha recibido al terminar la rueda de prensa ha sido... de Monago.