Vendrá a Extremadura para probar el esperado tren. Esa será la puesta en escena para así anunciar desde la propia región la fecha de estreno de la plataforma, los horarios y las frecuencias. La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, será la primera en montarse en el nuevo servicio ferroviario Badajoz-Plasencia este jueves; lo hará en un viaje de prueba que ejecutará parada en las cuatros estaciones principales, incluyendo Cáceres y Mérida. Así lo comunicaron este martes desde su propio departamento. «Este viaje tiene como objetivo comprobar el estado de la Fase I de esta línea, de cara a su próxima puesta en servicio», explicaron.

En esa puesta en escena la ministra estará acompañada del presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara; la delegada del Gobierno, Yolanda García Seco; la presidenta de Adif, Mª Luisa Domínguez; y el presidente de Renfe, Isaías Táboas, entre otras autoridades.

El viaje comenzará en la estación de Plasencia a las 9.40 y llegará a Badajoz a las 11.55. Supone dos horas y cuarto de trayecto. El tren de vuelta saldrá de Badajoz a las 12.45. Será en la capital pacense donde las autoridades hagan las declaraciones pertinentes.

Ese tiempo de duración del viaje significará un ahorro de tres cuartos de hora con respecto a lo que se tarda ahora mismo en el recorrido Plasencia-Badajoz y viceversa, que ronda las tres horas.

Es una de las principales mejores de la nueva plataforma ferroviaria, a la espera de conocer las futuras frecuencias y los horarios. Asimismo, en el trayecto hasta Madrid el ahorro será de 50 minutos y se tardará una media de cuatro horas.

Con la nueva infraestructura se podrá decir que Extremadura tiene tren rápido, pero no alta velocidad puesto que aún no existirá la electrificación; las catenarias no llegarán hasta el próximo verano. Eso sí, habrá doble vía en casi todo el recorrido.

No obstante, una vez el tren esté electrificado en su recorrido hasta la capital del Jerte, habrá otro tope: desde ahí hasta Atocha apenas hay catenarias, solo aparecen pocos kilómetros antes de llegar a Madrid.

El tramo entre Plasencia y el límite con la provincia de Toledo (la Fase II) no tiene aún proyecto de electrificación en marcha, es más, ni siquiera están terminadas las obras de la plataforma de alta velocidad; y en el trayecto por territorio manchego hasta Madrid (Fase III) solo está de momento sobre la mesa la redacción del estudio informativo del futuro proyecto; quedan años por delante para que toda la LAV Madrid-Extremadura pueda llamarse alta velocidad con todas las letras.

De momento, se va a dar el primer paso, más que esperado, después de décadas de demoras y más demoras.

Por su parte, desde Renfe, la venta de billetes para viajar desde Extremadura a Madrid y viceversa sigue bloqueada y no se pueden comprar asientos para el mes de julio. Se está a la espera de la inauguración del nuevo servicio.