Habla del mar es la nueva especialidad de la bodega extremeña Habla con sede en Trujillo. Se trata del único vino submarino, cuya segunda fermentación se efectúa a quince metros bajo el mar, en la bahía de San Juan de Luz.

Según resalta la empresa, se trata de una nueva forma de vinificación con la que la se consigue un vino blanco con matices salinos y yódicos, característicos de esta forma de elaboración. Además, resulta un vino sin añada porque su base es un ensamblaje de distintas variedades blancas, procedentes de viñedos costeros con influencia atlántica.

Lo interesante, subraya el equipo técnico de Bodegas Habla, es su elaboración, basada en un sistema de fermentación submarina, "patentado y pionero en nuestro país, que afecta a la morfología del vino y le confiere una expresión y un carácter únicos".

La bodega resalta que en España existen vinos que se sumergen una vez embotellados, "Habla es la única bodega que realiza la segunda fermentación bajo el mar, tras seis años de investigación".

Este proceso la bodega extremeña lo lleva a cabo en depósitos de 400 litros, que reposan a 15 metros de profundidad en la bahía de San Juan de Luz.

En el fondo de un arrecife artificial, el vino envejece entre 5 y 6 meses en contacto con sus lías, a una temperatura que oscila entre los 7 y los 10 grados, "y sometido a un bazuqueo constante generado por el movimiento de las olas y las mareas".

Las condiciones de presión y temperatura del lecho marino, controladas por un equipo de buzos dirigido por Florent Dumeau, uno de los enólogos de Habla, hacen además que las levaduras utilizadas (una mezcla de distintas cepas de levaduras criófilas) fermenten de una forma distinta a como lo harían fuera del mar.