Al sector de la construcción no le salen los números

Extremadura, sin stock de vivienda nueva

La región suma ya ocho años sin existencias de inmuebles nuevos en el mercado, según los datos del Gobierno. La falta de mano de obra y, sobre todo, el precio de los materiales tienen paralizado ahora al sector a pesar de que «demanda hay», se asegura

Extremadura, sin stock de vivienda nueva

Extremadura, sin stock de vivienda nueva

Ocho años suma Extremadura apareciendo sin stock de vivienda nueva en los informes anuales que elabora el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. La extremeña fue, junto a Cantabria, la primera comunidad autónoma en la que, en 2014, se absorbió todo el excedente inmobiliario tras el duro proceso de ajuste que supuso en toda España el pinchazo de la burbuja. 

En la metodología seguida por el ministerio el stock nulo no significa que no haya en el mercado ninguna vivienda nueva en venta, sino que la cifra es la misma o inferior a la que se registraba al arrancar 2004. Es decir, en el mejor de los casos la región cerró 2021 al mismo nivel que había 18 años antes. A pesar de esta situación de falta de inmuebles sin estrenar, «demanda hay», asegura Juan Carlos Cotallo, representante de los promotores inmobiliarios dentro de la Confederación Regional Empresarial Extremeña (Creex) y director general de la firma Gestyona.

Tras «una crisis de diez años en la que la gente no ha querido o no ha podido comprar vivienda» y con los alquileres «más caros que las cuotas de amortización de las hipotecas», no faltan ganas de comprar, arguye. Una demanda que no puede atenderse porque «el sector ahora mismo está en coma» a causa de la falta de mano de obra cualificada y, sobre todo, por los sobrecostes en los materiales de construcción. «Está todo el mundo parado. Nadie se atreve a poner un precio de venta a una vivienda que la va a tener que desarrollar durante dos años. Y si no vas con un 60% o un 70% de ventas, el banco no te financia. Hay muy pocos promotores que vayan a pulmón». 

Así las cosas, todo lo que está en plena construcción se está terminando «porque, si se para, el remedio sería peor, pero sacar una promoción nueva ahora, ni de broma», resume. «En media España» ya se están parando promociones parea intentar renegociar con los clientes, algo que en Extremadura de momento no se ha producido, señala. «Lo que sí ha pasado es que se ha dado marcha atrás. Hay muchas promociones que se han sacado del mercado antes de iniciarlas».

«Está todo el mundo parado. Nadie se atreve a poner un precio de venta a una vivienda que la va a tener que desarrollar durante dos años»

Juan Carlos Cotallo

— Representante de los promotores en la Creex y director general de Gestyona

«No se hace más vivienda porque no es posible ajustar el precio, pero necesidad hay», coincide Joaquín Sánchez, secretario general de CNC Extremadura. Al tratarse de precios cerrados sobre plano, no existe margen posterior para repercutir los sucesivos encarecimientos de los materiales que se encadenen hasta finalizar las obras. Además, esgrime, «normalmente en vivienda nueva el comprador va ya casi al máximo del precio que se puede permitir. Si tiene cien mil euros, es lo que se gasta, si luego le dices que le cuesta 130.000….». 

Vivienda protegida

La Consejería de Movilidad, Transporte y Vivienda aumentó desde finales de mayo pasado hasta un 17% el precio de la Vivienda de Protección Oficial (VPO) para contrarrestar el incremento de los costes en el sector de la construcción y que esta tipología de casas pueda seguir siendo asumible para las empresas. «La Junta vio que, o se subía el precio del módulo, o nadie iba a hacer una sola vivienda porque no entraban en precio. Ahí sí se ha cogido la sartén por el mango», reconoce Cotallo quien, no obstante, aún tiene dudas de que la construcción de vivienda protegida pueda seguir siendo rentable para algunos promotores. «¿Se puede asumir el coste de haber comprado un suelo, urbanizarlo y vender una vivienda de cuatro dormitorios a 138.000 euros?», se pregunta este empresario a modo de ejemplo, a la vez que recuerda que por ley «el 30% de las viviendas de todos los sectores de nueva promoción tiene que ser de VPO», lo que condiciona también el resto de la oferta. 

La clave, indica, estará en el precio «al que se haya comprado el suelo».

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