Nunca pensó en que llegaría a presentarse a rector de la Universidad de Extremadura. Pedro Fernández Salguero, casado y con tres hijos, todos formados también de la Uex, como él, reconoce que ha sido casi de casualidad, pero se muestra entusiasmado. «No era algo que buscara, pero era un paso que había que dar, han decidido que sea yo y ya está, me presento y andando», dice. Es el único candidato conocido y el próximo 25 de octubre presentará oficialmente su candidatura. Las elecciones se celebrarán el 1 de diciembre y tiene un reto hasta entonces: impulsar la participación para tener el apoyo tanto del profesorado como de los estudiantes.

¿Por qué decidió dar el paso?

El actual rector ha tenido un problema de salud y ha considerado que no se encuentra en condiciones óptimas de asumir un segundo mandato. Llegados a ese punto, las personas que conformamos su equipo teníamos dos opciones: abandonar también o que alguien del equipo se decidiera, con el apoyo de los demás. Después de discutirlo, decidimos de manera consensuada que me presentara yo. Y eso he hecho, por eso la idea es continuar con el programa del rector Antoni Hidalgo e incorporar las nuevas cuestiones que hayan ido surgiendo en estos cuatro años y que la universidad tiene que atender.

¿Cómo ha seleccionado a su equipo?

He procurado que haya representación de cuantos más campus de la universidad y atendiendo a que los candidatos tuvieran las competencias necesarias para asumir cada uno el cargo que les he encomendado. Están representados los campus de Cáceres, Badajoz y Mérida.

Hay paridad en hombres y mujeres… Eso fue precisamente una de las cosas que se criticó del equipo de Hidalgo, porque tenía poca representación femenina…

En el equipo inicial en el que concurrimos con Antonio Hidalgo había solo tres mujeres y ocho hombres y en este caso he procurado una distribución por género equiparable, con cinco mujeres y seis hombres. Aún así, la competencia del equipo de Hidalgo ha quedado perfectamente demostrada con resultados, independientemente de que hubiera pocas mujeres.

En este caso entiendo que ha formado el equipo a conciencia, para que hubiera esa representación femenina…

Ha sido un parámetro que he tenido en cuenta. He procurado que, si había una compañera que cumplía con los requisitos de capacitación profesional que aceptara el cargo, contar con ella, precisamente por garantizar la igualdad de género.

¿Qué pasos está dando ahora?

Estamos finalizando la preparación del programa con el objetivo de tenerlo terminado este lunes. La campaña empezará en torno al 4 de noviembre. Ya trabajamos también en la difusión de la campaña, preparando una web y cuentas de redes sociales para difundir el programa.

¿Qué espera de las votaciones?

Espero ganar. Si al final soy el único candidato insistiré en que haya participación tanto entre los profesores, como entre el personal de administración y servicios y los estudiantes. Que no cunda la idea de que, como hay un único candidato y va a salir, no vamos a votar. A mí me gustaría saber qué apoyo tengo. Haré un llamamiento especial entre los alumnos porque la participación suele ser bastante baja. Si hay otro candidato, mi pretensión es que me voten a mí.

Dice que la idea es seguir con el proyecto de Antonio Hidalgo. En el caso de que saliera elegido, ¿qué es lo primero que se plantea hacer?

Hay acciones prioritarias, como ejecutar el acuerdo de estabilidad presupuestaria para que la universidad tenga una situación económica que nos permita dedicar más tiempo tanto a la investigación como a la docencia. También vamos a priorizar el optimizar las plantillas del profesorado para que haya un equilibrio mejor entre la carga docente y la investigación. Y además hay una cuestión importante, que son los programas de los mecanismos de recuperación y resiliencia de la Unión Europea, para desarrollar proyectos de líneas estratégicas que tenemos que abordar. A principios de enero tenemos que estar trabajando en ellos. Entre ellos hay una iniciativa interuniversitaria de ocho universidades europeas que coordinamos desde Extremadura, que es la Alianza EU Green. También hacer una universidad más sencilla.

¿En qué situación está ese acuerdo de estabilidad presupuestaria?

Es un acuerdo entre la Junta y la universidad que establece unas pautas y modelos de financiación para que la universidad tenga una previsión de ingresos más estable y más predecible, que no haya que decidirlo de forma anual a final de año. Una vez que se vean las partidas destinadas para el 2023, se analizarán en el equipo de gobierno.

Quiere una universidad más ágil, ¿en qué sentido?

La universidad es una institución bastante grande y que mueve mucha tarea administrativa, por eso una de las cosas que se va a implementar desde el rectorado de Transformación Digital es poner en marcha la administración electrónica, que supondría hacer la mayoría de trámites, tanto para el profesorado como para alumnos, a través de una plataforma y evitar el papel. Eso sería un avance muy importante en la eficiencia de la universidad y disminuiría mucho los tiempos en muchos procedimientos. Ya se ha puesto en marcha, a través de la secretaría general, el registro electrónico de la universidad. Es útil tanto para usuarios universitarios como para empresas externas.

Hidalgo habló de la necesidad de reformar los campus…

Se está acometiendo la instalación de paneles solares fotovoltaicos en Cáceres, Badajoz y Mérida, en Plasencia no se puede porque es un edificio protegido y no se puede actuar en él. También la construcción de la nueva facultad de Medicina. La adecuación de los viales a los campus también es importante. En el caso de Cáceres están muy deteriorados, hace falta de una manera imperiosa.

¿Cómo está gestionando la universidad la subida de la luz?

Es una partida bastante importante. Se ha pedido a toda la comunidad universitaria que utilicen la iluminación, el aire acondicionado y la calefacción de forma responsable y que se aplique la normativa de no bajar de 27 grados ni subir de 19. Lo que queremos es tener los paneles solares a final de año con el objetivo de reducir la factura en torno a un 35% para el año que viene. Sumando el uso más responsable de los recursos energéticos con la mejora de las infraestructuras esperamos optimizar el gasto. También se ha pedido optimizar el consumo eléctrico en las cafeterías porque en las concesiones antiguas no se paga la luz, la asume la universidad.

¿El aumento de los precios ha trastocado el presupuesto de la Uex?

Claro, ha habido que hacer frente a un incremento en el gasto que no estaba previsto y ha habido que sacar fondos de donde se ha podido, con ayuda de la Junta de Extremadura, como cualquier otra casa. Una de las iniciativas que se ha tomado es ayudar a cada uno de los 17 centros incrementándoles la partida presupuestaria para que puedan pagar el consumo y que ninguna se quede sin dinero para hacer frente.

¿Algún otro reto que se plantee para su rectorado?

Continuar con la progresión que lleva la universidad en términos generales de investigación porque hemos entrado en una posición bastante favorable. La universidad está ahora entre la 601 y la 700 del mundo y a nivel nacional entre la 16 y la 21, de entre 91. El reto estratégico sería seguir mejorando en todas las facetas, docente, investigación y gestión, de forma que la visibilidad sea cada vez mejor y podamos captar mejores alumnos y mejores investigadores. Esto es un círculo, si se tiene una buena gestión universitaria, se hace atractiva la institución, vienen los mejores alumnos, que a su vez atraen a los mejores profesores cuando se convocan plazas. Y así sucesivamente.