cambios en la promoción del alumnado tras la aprobación de la lomloe

Educación incorpora 200 docentes de refuerzo para evitar la repetición de curso

Trabajarán en el aula con los profesores de sexto, 1º y 2º de ESO para ayudar a los alumnos con dificultades en las materias clave. Es una novedad del nuevo sistema de evaluación por competencias que permite obtener título con suspensos

Alumnos de Secundaria en una clase de refuerzo.

Alumnos de Secundaria en una clase de refuerzo. / EL PERIÓDICO

La Consejería de Educación y Empleo incorporará en breve a 200 docentes de refuerzo en las clases de sexto de Primaria y primero y segundo de ESO para evitar la repetición de curso. Se trata de una medida que nace para dar respuesta al nuevo sistema de evaluación por competencias que introduce la Lomloe, que limita la repetición de curso y permite titular con suspensos.

Pero más allá de «la visión simplista de que se estudia cada vez menos», el secretario general de Educación, Francisco Javier Amaya, defiende que de lo que se trata es de que el sistema no deje a nadie atrás, que dé oportunidades para que se puedan superar las dificultades antes de que se traduzcan en un suspenso. «Todos los mecanismos de recuperación y refuerzo tienen que estar previstos anteriormente», dice. 

«Los contenidos y la memoria están y siguen siendo importantes, pero no son suficientes»

Francisco Javier Amaya

— Secretario general de Educación

Uno de los primeros cambios tangibles que llega de la mano de esta nueva forma de evaluar de la Lomloe es el programa de «codocencia» ‘Conecta-2’. Supondrá la contratación, en una primera fase, de 200 maestros de Primaria y Pedagogía Terapéutica que se incorporarán a las clases de sexto de Primaria y primero y segundo de ESO en las que haya más de «cuatro o cinco» alumnos con dificultades en las materias clave: competencia en comunicación lingüística, matemática y científico-tecnológica (STEM), además de la personal, social y la de aprender a aprender. «Un maestro más para que preste atención a estos alumnos, para suplir sus barreras, como mecanismo de recuperación», afirma el secretario general. 

Estos 200 docentes darán respuesta a las necesidades que se han testado en el inicio del curso, pero en una segunda fase, después de Navidad, se realizarán más incorporaciones para ayudar a los alumnos que empiecen a tener problemas en esta primera evaluación. La novedad del programa radica en que el apoyo se realiza dentro del propio aula, que contará con dos profesores (el titular y el de apoyo) trabajando al mismo tiempo, de forma que estos alumnos con dificultades educativas no perderán el contacto con el resto de la clase.

Igualdad de oportunidades

«La repetición de curso está directamente vinculada con el abandono escolar, y este a su vez con los alumnos de familias más vulnerables. Por tanto, un sistema que garantice la igualdad de oportunidades, porque estamos hablando de una titulación básica obligatoria, debe establecer, por un lado, mecanismos por los que los alumnos puedan evolucionar con éxito, y por otro, de recuperación y refuerzo dentro del mismo curso escolar», defiende Amaya. 

Este programa de co-docencia obedece al sistema de evaluación por competencias de la Lomloe. En este nuevo escenario, para promocionar de curso no solo ha de tenerse en cuenta el número de materias suspensas, sino si el alumno ha obtenido «el perfil de salida»: las competencias suficientes para que pueda pasar de curso o titular. Todo se detalla en una nueva orden que la Consejería de Educación está elaborando en estos momentos (ahora se encuentra en fase de exposición pública)y que concreta lo que recogen los decretos de los nuevos currículos

«Los contenidos y la memoria están y siguen siendo importantes, pero no es suficiente», apunta Amaya, que defiende que el objetivo es conseguir que el alumno sepa desenvolverse por sí mismo en el mundo del siglo XXI, «cargado de incertidumbre y de cambios constantes».

«No es lo mismo evaluar por ejemplo los contenidos de la historia de España estableciendo semejanzas y diferencias entre las distintas constituciones desde 1812 a 1978 que ver el sentido de la evolución de cada una: el voto de la mujer, el sufragio universal, la soberanía popular o la división de poderes. No es lo mismo estudiar por estudiar contenidos que ver su repercusión histórica y cómo nos han traído al tiempo presente», defiende Amaya. 

Así, el alumno, con las situaciones de aprendizaje que se estudian en el aula, debe «adquirir competencias para desarrollarse en lo personal y lo profesional». Algunos ejemplos: conocer al menos una lengua extranjera, tener sentido crítico y sensibilidad artística, controlar perfectamente qué tipo de comunicación utilizar para relacionarse en cada momento, distinguir una información veraz de una falsa u obtener conclusiones de la información de prensa, imágenes o redes sociales.

Promoción con suspensos

Otro de los aspectos más polémicos que introduce la Lomloe es la posibilidad de promocionar y titular con materias suspensas. La nueva orden recoge que la decisión sobre la titulación deberá adoptarse por mayoría de dos tercios en la junta de evaluación. 

«Debe ser el resultado de una reflexión del equipo de docentes y no solo ha de tenerse en cuenta el número de materias suspensas, sino si se han adquirido las competencias suficientes para avanzar en el siguiente curso o desenvolverse en el mercado laboral», explica el secretario general. 

En términos generales, la orden recoge que en Primaria solo se puede repetir una vez y en los cursos de fin de ciclo (segundo, cuarto y sexto) y en la ESO una vez en toda la etapa o «excepcionalmente dos» si la segunda es en cuarto. Con hasta dos materias suspensas la promoción será automática y en el caso de que haya más de dos, decidirá la junta de evaluación, siempre que la puntuación no sea «especialmente baja» y si se considera que el chico podría «tirar adelante» con un plan de refuerzo

Tanto la vía ordinaria como la diversificación curricular o la FP básica otorgarán un título de ESO «sin distinción» y las notas no serán numéricas. 

En Bachillerato se podrá pasar con dos materias suspensas y titular con una, «siempre que el alumno no haya abandonado la asignatura, que no haya calificaciones muy bajas o si se han dado circunstancias familiares o sanitarias especialmente dramáticas».

No obstante, en Bachillerato sí se mantienen las recuperaciones, que se adelantan de septiembre a junio. Ya se hizo el pasado curso y según Amaya, los datos corroboran que fue una decisión correcta: el 65% de los alumnos se presentaron a todas las materias suspensas, frente al 59% del curso anterior y el número de alumnos que superaron todas las materias suspensas aumentó un 3%.

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