"Ser como somos no es el problema, la LGTBIfobia en la sociedad sí lo es", ha afirmado este viernes Miguel en la Asamblea de Extremadura, un estudiante que ha sufrido discriminación desde los seis años y que ha denunciado la presión social que sufre el colectivo LGTBI a través de los roles impuestos en la sociedad.

"Yo mismo me creí que debía ser así, y me hicieron entender que si quería dejar de esconderme, si quería ser yo, tenía que renunciar a las cosas que me gustaban", ha confesado.

Sus palabras han levantado a todo el hemiciclo tras finalizar su discurso dentro del VI Pleno Escolar contra el Bullying por LGBTIFobia que ha celebrado en el Parlamento regional, promovido por la Fundación Triángulo y al que han asistido el vicepresidente primero de la Cámara, Miguel Ángel Morales, y la directora general de Servicios Sociales, Infancia y Familias, Carmen Núñez.

Miguel ha querido transmitir el miedo al rechazo que sufren todas las personas del colectivo, pero de igual forma ha alentado a sus compañeros a ser ellos mismos. "Me hice fuerte al reconocerme, al aceptarme, y me hice muy fuerte al visibilizarme", ha expresado.

Asimismo, ha recalcado que no quieren ningún privilegio, solo "queremos derechos para vivir libres y seguros", ya que reconoce seguir teniendo miedo en más de una ocasión por ser homosexual.

"No dejéis que os pisen ni os traten de menos, no somos el segundo plano de nada ni de nadie. No estáis solos, luchemos por transformar el mundo para hacerlo más amable e inclusivo", ha concluido para dar paso a otros testimonios.

No dar por hecho la identidad sexual

También ha tomado la palabra Tony con un discurso en el que ha pedido que no se dé por hecho la identidad sexual y que no se trate a las personas con discapacidad como niños y niñas pequeñas, sino como adultos. "¿Os imagináis que os tratasen como una niña de 6 años?", ha preguntado.

Además ha reivindicado, como mujer con discapacidad y lesbiana, poder disfrutar de sus derechos sexuales reproductivos como el resto de personas, al tiempo que ha instado a la sociedad a apostar por una educación que incluya a todos y a todas.

Joel junto a su madre, Concepción, ha pedido que se siga trabajando en el respeto a la diversidad y que no se mire para otro lado ante casos de acoso.

Han aseverado que las personas transexuales son como las demás y han reivindicado poder vivir sin miedo al rechazo.

Juan Antonio ha añadido que la "escalada" de los discursos del odio obliga a blindar los derechos de las personas LGTBI y ha exigido que "se haga todo lo posible" para la aprobación de la ley estatal para la igualdad real y efectiva de las personas trans.

Ha considerado que "la libertad siempre ganará frente al odio" que, a su juicio, "no tiene cabida en esta sociedad".

Camelia, estudiante de psicología, ha destacado que pese a que se ha avanzado la LGTBIfobia sigue estando presente en las aulas y ha recalcado que "la salud mental del alumnado está en juego".

Ha enfatizado que "la diversidad no es una tara, es un paso hacía la madurez cultural" y ha hecho un llamamiento a las autoridades presentes a la acción para que se tomen medidas y el colectivo LGTBI ocupe "el lugar que le corresponde en las aulas, lejos de silencios y hostilidades".