curiosidades de Extremadura

¿Sabías que Extremadura también tuvo su Sansón y que Cervantes le cita en El Quijote?

Este militar es considerado como el mejor soldado de la historia de España y también se le conoce como el Hércules español

Diego García de Paredes.

Diego García de Paredes. / Museo del Ejército

Almudena Villar Novillo

Almudena Villar Novillo

La Biblia describe a Sansón como una persona de figura recia, pero de fuerza extraordinaria. Infalible en el combate y protagonista de actos heroicos imposibles para el común de los mortales. Luchar sin armas, sólo con sus propias manos, contra un león, acabar con un ejército con una mandíbula de burro o derribar un templo filisteo con su propia fuerza. Su pelo.

Cierto o no, estas gestas han convertido a Sansón en, además de un personaje bíblico, un sustantivo. De hecho, el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) lo define como hombre muy forzudo.

Pues, no sólo la Biblia cuenta con su Sansón, también la historia de Extremadura. Estamos hablando de Diego García de Paredes, capitán español de finales de la Edad Media, quien, además del apodo del Sansón Extremadura, fue conocido como el Hércules español.

Diego García de Paredes

Diego García de Paredes / Museo del Ejército

De Trujillo y en el Quijote

Diego García de Paredes nació en Trujillo el 30 de marzo de 1468 y ya de adolescente medía más de 2 metros y pesaba 120 kilos. Pero, además de estas dimensiones, se caracterizaba por una extraordinaria fuerza física y una gran agilidad. Tan insólito y asombroso era este extremeño que Miguel de Cervantes incluyó en El Quijote alguna de sus hazañas: "Fue capaz de detener, con un sólo dedo, la rueda de un gran molino que estaba girando a toda velocidad". Según recoge el Museo del Ejército, además de esta anécdota, Cervantes destaca en su obra cumbre la habilidad que poseía con la espada de dos filos o espadón, llamada montante: "Diego García de Paredes fue un valentísimo soldado y de tantas fuerzas naturales que puesto con un montante en la entrada de un puente detuvo a todo un innumerable ejército que no pasase por ella".

A parte de estas curiosidades, nuestro héroe extremeño participó en varias guerras en las que se enrolaba como soldado de fortuna. Así, las contiendas supusieron el contexto apropiado para mostrar sus poderes.

El Museo del Ejército detalla que a su envergadura se le asocia una increíble agilidad, una gran bravura y una habilidad singular como asaltante de fortalezas.

Escolta del papa Alejandro Borgia

En su historial destaca su condición de escolta personal del papa español Alejandro Borgia (dejó fuera de combate a más de veinte italianos durante una pelea callejera) y seguidor de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, con quien participó en mil batallas. De hecho, Fernández de Córdoba, finalizada la guerra en Italia en 1504, le nombró marqués de Colonnetta. Aunque perdió el marquesado por su fidelidad al Gran Capitán cuando este cayó en desgracia.

Esta defensa también le hizo caer en infortunio y, los siguientes años, el extremeño se dedicó a la piratería en el Mediterráneo hasta que en 1508 recuperó el favor real.

Nuestro titán, considerado como el mejor soldado español de todos los tiempos, según el Museo del Ejército, tuvo un final nada heroico: murió en 1533 por las heridas sufridas al caerse del caballo cuando jugaba con unos niños a tirar una lanza contra una diana.

Pero antes, el mismo Diego García de Paredes inmortalizó sus glorias militares en su obra Breve suma de la vida y hechos de Diego García de Paredes.

Y, ahora, en el siglo XXI, muchos extremeños saben de él porque da nombre a calles, colegios e instituciones.