LOS DATOS DE LA ENCUESTA DE POBLACIÓN ACTIVA PUBLICADOS AYER

Extremadura destruye 2.800 empleos en el primer trimestre y suma 11.000 parados más

Tras cerca de tres años, la región vuelve a ser la que tiene mayor tasa de paro. El desempleo creció en buena medida por el aumento de la población activa

Extremadura destruye 2.800 empleos en el primer trimestre y suma 11.000 parados más

Extremadura destruye 2.800 empleos en el primer trimestre y suma 11.000 parados más

El primer trimestre no suele ser favorable para los datos de empleo, que acusan el final de la campaña navideña. Pero el arranque de este año ha sido especialmente malo en Extremadura. Entre enero y marzo la región destruyó 2.800 puestos de trabajo y sumo unos 11.000 parados, de acuerdo a los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados ayer por el INE.

De esta manera, la región cerró el tercer mes del año con 403.200 ocupados, enlazando así dos trimestres consecutivos a la baja, desde que en el tercero de 2022 se contabilizaran 421.100. Por sectores, la destrucción de empleo se concentró claramente en la construcción, con 3.900 puestos de trabajo menos, y en menor medida en la agricultura, que se dejó quinientos en estos tres meses. En sentido contrario, la industria ganó 1.200 trabajadores y los servicios otros 300.

En cuanto a los parados, su número se situó en 97.900, tras ofrecer el peor comienzo de ejercicio en algo más de una década. Hay que retroceder al primer trimestre de 2012, cuando aumentaron en 19.100, para ver un dato más negativo. Esta subida llevó a Extremadura a situarse de nuevo como la comunidad autónoma española con una mayor tasa de paro (19,53%), algo que no sucedía desde el segundo trimestre de 2020. Fue con la irrupción de la pandemia, que disparó el paro en comunidades como Andalucía y Canarias, con economías muy dependientes del turismo.

En todos los sectores económicos creció el desempleo en la región. En el de servicios, que además de al factor estacional propio de este periodo inicial del año tuvo que hacer frente a una Semana Santa que cayó íntegramente en abril, su número se elevó en 4.300, por 2.900 tanto en la industria como en el colectivo que busca un primer empleo o que ha dejado su último trabajo hace más de un año.

Que el aumento del paro multiplicase por cuatro el dato de los puestos de trabajo destruidos se explica por el incremento de la población activa (gente dispuesta y en edad de trabajar), que en la región creció en 8.300 personas en este primer trimestre. 

Precisamente, aunque el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, admitió ayer que los resultados de la EPA «no son buenos», resaltó que de los 11.000 parados más «8.000 no son porque hayan perdido su trabajo, son porque se han incorporado a querer trabajar». En una entrevista en Onda Cero aseveró que este dato «sí es en sí mismo positivo», ya que «el hecho de que haya gente dispuesta a poder trabajar es porque cree que hay expectativas» de poder hacerlo.

El secretario general de Empleo, Javier Luna, por su parte, achacó el mal comportamiento del mercado laboral al sector servicios, algo que «suele ocurrir» a principios de año, pero destacó que pese a ello la región mantiene «un volumen muy importante» de ocupados, por encima de los 400.000, y que esta variable ha crecido en 5.800 personas a lo largo del último año.

En términos muy distintos, la presidenta del PP en Extremadura, María Guardiola, aseguró que la EPA muestra la Extremadura «real» y «no la oficial» de Guillermo Fernández Vara, que «dice que todo va muy bien». «Es lamentable que seamos líderes en datos de paro femenino, de paro juvenil y de paro en general», subrayó Guardiola.

La portavoz de empleo de Ciudadanos en la región, Encarna Martín, calificó como «devastadores» los números de la EPA, tras lo que incidió en que las políticas del PSOE «siguen sin funcionar». «Somos la primera comunidad autónoma con más desempleados y con más mujeres en paro ya que de 100 parados 56 son mujeres», lamentó.

La secretaria general de UGT de Extremadura, Patrocinio Sánchez, hizo hincapié en el incremento de población activa que, a su juicio, responde a las expectativas de creación de empleo generadas por los grandes proyectos industriales anunciados en la comunidad. «Ha subido la cifra de parados, pero hay que tener en cuenta el número de ocupados y la población activa, ya que en el primer trimestre del año, normalmente en Extremadura, la gente no se apunta al paro», puntualizó.

Desde CCOO de Extremadura se instó al Gobierno a «intensificar las medidas contra la inflación», con el objetivo de que los beneficios empresariales «se repartan a través de mejores salarios, lo que beneficiaría notablemente a la economía y el empleo». En este sentido, el secretario de Empleo y Acción Sindical de este sindicato, Francisco Jiménez, esgrimió que medidas como la reforma laboral o el incremento del salario mínimo y las pensiones «han sido muy positivas a la hora de contener los efectos de la crisis en el mercado laboral», por lo que a su juicio «se ha de abundar en el mismo sentido en el control de la inflación y el reparto de la riqueza».

El secretario general de la Confederación Regional Empresarial Extremeña (Creex), Javier Peinado, reconoció la mala evolución del mercado laboral extremeño que revela la EPA, porque aumenta la cifra de desempleados «y además, tras unos periodos en que venía reduciéndose, vuelve a incrementarse la brecha en tasa de paro con la media nacional». Sin embargo, Peinado también tildó de «importantísimo» el hecho de que avance la población activa, hasta superar las 500.000 personas, tras lo que agregó que «tres cuartas partes del aumento del paro se deben al incremento de la población activa, que la economía extremeña no ha podido absorber, y ese es el reto».

En España el paro repunta en 100.000 personas

España arrancó con malas estadísticas 2023, lastrada por un brusco repunte del paro y pese a la moderada destrucción de ocupación. El primer trimestre cerró con 3,1 millones de personas desempleadas, 103.800 más que durante el trimestre anterior, lo que deja el peor dato desde la irrupción del covid y un incremento propio de los últimos coletazos de la Gran Recesión. Con permiso del funesto primer trimestre de 2020, cuando el confinamiento provocó un terremoto sin precedentes, España no registraba un aumento del paro tan acusado desde 2013. La principal diferencia es que entonces la tasa de desempleo era del 27% y hoy es del 13,3%, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados ayer por el INE.

Uno de los motivos que explican ese intenso repunte del paro que convive con una tenue destrucción de ocupación es el repunte de la población activa, aunque el mercado laboral todavía no ha podido absorberlos. La población activa, históricamente, sube por dos motivos: o viene más gente de fuera del país con la intención de trabajar o gente que ya vivía aquí se mueve para encontrar un empleo, ante una mayor expectativa de encontrarlo.

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