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Comicios autonómicos y municipales: la campaña

Encuentro de candidatos y (de)votos

Los aspirantes a la Junta Fernando Baselga (Cs) e Irene de Miguel (Unidas) coinciden en la romería de Villafranca. Ambos se ven como llave del nuevo gobierno regional y se centran en el campo: «asfixiado» o «en manos fondos de inversión»

Fernando Baselga, Irene de Miguel y Joaquín Macías, en la romería de San Isidro de Villafranca de los Barros, esta mañana.

Fernando Baselga, Irene de Miguel y Joaquín Macías, en la romería de San Isidro de Villafranca de los Barros, esta mañana. / G. M.

Cáceres

«¡Fernando!», alza la voz Irene de Miguel llamando la atención de uno de sus rivales en las urnas el próximo 28 de mayo. Es Fernando Baselga, el candidato de Ciudadanos a la Presidencia de la Junta el que pasa a escasos metros de la aspirante al mismo cargo por Unidas por Extremadura. «Hola Irene, ¿qué tal?», responde mientras se dan dos calurosos besos pasada la una de la tarde en plena pradera de San Isidro de Villafranca de los Barros bajo un sol de casi 26 grados. «Tendremos que bailar unas sevillanas hoy», ironiza De Miguel. El encuentro, de apenas un minuto, ha sido casual y espontáneo (ambos admiten que tienen buena relación personal), pero la cita no. Hoy era 15 de mayo y qué mejor que defender el campo que acudiendo a él, el día grande de los agricultores y en un ambiente festivo. Pisar al menos una romería en campaña es casi sagrado porque está plagada de devotos a San Isidro que también son votos para las urnas. «Que venga todo el que quiera, yo no voy a votar a nadie. Tengo 82 años y siempre estoy cobrando lo mismo», dice Pedro Arena mientras esperaba la llegada del santo en procesión. «Mira ahí viene el muñeco».

Baselga ya estaba allí cuando el patrón de los agricultores ha llegado a la pradera y ha sido el primero en lanzar su mensaje a la prensa: «Quiero levantar la voz de alarma porque el sector agrario lo está pasando muy mal y las instituciones tienen que tomar cartas en el asunto». La formación naranja dice que impulsará medidas fiscales que alivien los elevados costes de producción que son «insostenibles». «O se implican las administraciones o el campo desaparecerá», advirtió en una comarca que vive prácticamente de la producción de vino y aceite. 

Políticamente Villafranca es un territorio medianamente amable para el candidato de Ciudadanos, ya que es el partido de la alcaldesa del municipio, de los pocos en los que gobiernan los naranjas, aunque no está exento de polémica. En los comicios de 2019 sus cinco concejales llegaron a un acuerdo de gobierno con los cuatro del Partido Popular para evitar un nuevo gobierno socialista de Ramón Ropero, aunque el pacto casi salta por los aires hace solo 7 meses tras la dimisión del que era alcalde, José Manuel Rama. Durante unas semanas el municipio tuvo a Manolo Piñero (PP) de alcalde en funciones y ahora ocupa la alcaldía la segunda de la lista local de Ciudadanos, Isabel García.

¿Volverán a entrar en este bastión socialista? «Esperamos revalidar. En el pueblo se mira mucho a las personas y se tiene menos en cuenta lo que pase a nivel nacional», cuenta García. ¿Pero las encuestas dicen que el partido anda un poco muerto? «Bueno, yo creo que lo estamos resucitando», insiste la alcaldesa. Más realista parece su líder regional. «La situación nacional pesa. En el momento que un partido como Ciudadanos, que representa al centro político, está debilitado, tanto el PSOE como el PP tratan de quitarnos el terreno de juego, pero nosotros seguimos jugando y estoy convencido de que seremos la llave del próximo gobierno regional. Yo siempre he batallado en política», asegura Baselga, acompañado por su número 2 por Badajoz María José Calderón, desde la pequeña carpa que ha montado el partido naranja para que se sepa que, pese a todo, siguen ahí. Nada que ver con la gran caseta, plagada de carteles electorales, que tanto el PSOE como el PP tienen a escasos metros. «Debe estar la cosa más reñida, porque hay mucho movimiento este año en las casetas de los políticos», dicen Flori y Jesús mientras bajan de ver al santo colocado ya a las puertas de la ermita.

Lorenza y su pareja Jose María, charlan con Fernando Baselga y la candidata local de Ciudadanos, en Villafranca.

Lorenza y su pareja Jose María, charlan con Fernando Baselga y la candidata local de Ciudadanos, en Villafranca. / G. M.

Lorenza y su pareja José María, ataviados de flamencos, van tan bien agarraditos de la mano que ni siquiera se sueltan cuando se topan de frente con la alcaldesa y el candidato regional para hacerse unas cuantas fotografías. «Pienso votar a Isabel porque es mi amiga de toda la vida. Aunque luego los políticos dicen muchas promesas y luego ‘ná’, si te he visto no me acuerdo». ¿Y a quién votará para la Junta? «La última vez voté a los socialistas, pero este golpe voy a votar a Ciudadanos», revela.  

Sin candidato local ni base de operaciones

No tienen ni candidato en Villafranca de los Barros ni mucho menos base operativa en la pradera de San Isidro, pero la líder de Unidas por Extremadura llega al recinto festivo con las manos llenas: pulseras y folletos donde se resume su programa. Es casi la una de la tarde y un grupo de romeras junto a una de las primeras casetas saca el móvil pensando que era el candidato socialista el que llegaba a animar la fiesta política: «¡Vara, Vara, Vara...!». Error. Aunque ha aparecido más tarde para su gozo. ¿Parece que tenéis claro el voto no? «Yo sí», dice una de las más emocionadas ante la comitiva política. «Sería un fin de fiesta redondo porque ayer se metió en nuestra caseta José Manuel Soto», lanza.

La comitiva de Unidas por Extremadura (confluencia integrada por Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde) avanza mientras reparte su programa hasta que llega el momento del canutazo a la prensa. «Queremos que el campo siga siendo de los agricultores y no de los fondos de inversión, por eso nuestra primera medida será plantear una ley de agricultura y ganadería familiar para proteger este modelo productivo que es el que mantiene vivo nuestros pueblos y el que genera economía en las zonas rurales», destaca la candidata de la formación morada. 

Asegura De Miguel que «ahora estamos viendo que los fondos de inversión cada vez están acaparando más tierra, más agua y no queremos una agricultura especulativa que no genera valora valor añadido en el territorio y que no da alimentos de calidad». Tras el anuncio del día, la líder de Unidas por Extremadura, junto al candidato a la Asamblea Joaquín Macías, se ha paseado por la pradera y ante la insistencia de un vecino, ha acabado fotografiándose con una de las carrozas de color morado. «Súbete ahí», le insistía. 

Irene de Miguel y Joaquín Macías, junto a parte del equipo, posan junto a una carroza morada.

Irene de Miguel y Joaquín Macías, junto a parte del equipo, posan junto a una carroza morada. / G. M.

De campo sabe bastante Diego Rosa, que empezó a trabajarlo cuando solo tenía 16 años. Hermano de la que fuera alcaldesa de Jerez de los Caballeros, también ha sido concejal del PP en Villafranca y aunque dice que tiene su voto claro, no le importa mucho el resultado: «lo mismo voy a hacer yo el 27 de mayo que el día 29», zanja. Aunque tras una charla sobre los problemas de la agricultura con De Miguel, no le duele en prendas reconocer que es «una buena parlamentaria». 

Ella, desde luego, asegura que se ve mas segura de sí misma, «más fuerte y con las ideas más claras, sabiendo dónde tengo que hacer verdaderos esfuerzos y donde hay que dedicarle menos energía. La experiencia es un grado», señala. Y es en la calle donde está su baza. «Los actos minoritarios, donde ya están los convencidos, no tienen tanto sentido en campaña». Y ya está recogiendo frutos: «Tengo muy buenas sensaciones, hay mucha gente que se acerca a nosotros siendo votantes socialistas diciendo que tenemos que gobernar. Yo creo que vamos a tener resultados bastante interesantes», confiesa mientras se queja de la poca presencia que tienen los partidos más pequeños en los medios públicos de la región. «Vamos a ser casi silenciados». 

Le pasa algo parecido a su rival, con el que ha coincidido esta mañana. Ambos admiten que se llevan bien en el terreno personal, aunque ideológicamente hay un abismo y no desaprovecharon el cuarto día de campaña para lanzarse mensajes políticos cruzados. «Ciudadanos ya ha demostrado que es un proyecto absolutamente muerto. Quisieron crear un Podemos de derecha, pero eso es imposible. Ciudadanos lo que pretende es apuntalar el bipartidismo», decía Irene de Miguel. «Yo creo que Podemos no es bueno para Extremadura. El radicalismo no es bueno y si es de extrema izquierda todavía peor porque solo saben subir impuestos. Con lo cual, que se vayan apretando el cinturón los extremeños porque como el PSOE gobierne con Podemos apañados vamos», señalaba Baselga.

«El miércoles sí que no somos amigos Irene», le ha dicho el líder del partido naranja, en alusión al debate en la televisión pública que tendrá ese día, para cerrar su encuentro casual entre romeros y devotos. Otro clásico en campaña. 

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