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ACCIDENTES MORTALES

Extremadura, a la cabeza en muertes en carretera: ya van 26

Los fallecidos han crecido un 62,5% en lo que va de año, mientras que a nivel nacional han bajado un 6%

Los despistes, la falta de controles y el aumento de vehículos en las carreteras, posibles causas

Accidente en Badajoz a principios de junio, en el cruce con el desvío de las instalaciones de La Granadilla, en la carretera de Olivenza. Fue un choque frontal entre dos vehículos.

Accidente en Badajoz a principios de junio, en el cruce con el desvío de las instalaciones de La Granadilla, en la carretera de Olivenza. Fue un choque frontal entre dos vehículos. / Santiago García Villegas

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Cáceres

El 2023 está siendo un año negro en las carreteras extremeñas. Según el Observatorio Nacional de la Seguridad Vial de la Dirección General de Tráfico, hasta el pasado viernes estos siniestros se han cobrado la vida de 26 personas, un 62,5% más que en todo el año anterior, cuando murieron al volante 16 extremeños. Fallecieron en uno de los 25 accidentes registrados hasta el 9 de junio (últimos datos disponibles en las estadísticas); lo que supone también un repunte del 56,25%, pues en todo 2022 hubo 16 siniestros.

Estas cifras colocan a la región a la cabeza de las muertes en carretera, pues es la comunidad en la que más crecieron: está 70 puntos por encima de la media nacional, donde los accidentes con fallecidos descendieron un 6% (en lo que va de año se contabilizan en todo el país 433 muertes frente a las 459 de todo el año anterior). En el conjunto nacional también han bajado en la misma proporción el número de siniestros, pasando de los 419 ocurridos en todo el 2022 a los 392 que se registraron hasta el pasado 9 de junio. Esto sitúa a Extremadura también 62 puntos por encima de la media nacional.

Es la séptima con más muertos

Extremadura no es la comunidad en la que más fallecidos se han notificado por esta causa (es la séptima), pero sí es en la que más ha crecido el número de muertes. A la cabeza de desaparecidos se sitúa Cataluña, con 65, pero la diferencia es que aquí han descendido un 11% los fallecidos (en 2022 hubo 73, ocho menos). Tras la catalana se sitúa la comunidad andaluza, con 62 muertos al volante, pero esta es la región donde más han descendido: un 65,25% con respecto a 2022, pues ese año se registraron 95, 33 más.

Muchos conductores que dieron positivo en drogas: «Si hemos consumido no podemos coger el coche en días»

La extremeña se aleja asimismo de los datos registrados en otras regiones equiparables, como podría ser Castilla-La Mancha. Aquí también han crecido los fallecidos al volante pero el repunte es muy inferior al registrado en Extremadura, pues en lo que va de año han muerto en las carreteras 37 castellanomanchegos (+4), solo un 12,12% más. En Murcia se mantiene intacta la estadística, con 19 fallecidos en lo que va de año, los mismos que en todo 2022. O en Aragón, donde también crecen los muertos, pero menos: van 22 en este 2023, un 29,41% más que el año anterior, cuando se registraron 17. Este repunte en la comunidad aragonesa también está muy alejado del que ha experimentado Extremadura, en concreto 53 puntos por debajo.

La situación preocupa a las administraciones y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. «Lo cierto es que tenemos unas cifras muy malas. Venimos de unos años en que estábamos muy bien, éramos la mejor comunidad a nivel nacional, y en este momento somos la peor, hemos dado un salto cualitativo», advierte el fiscal delegado de Tráfico en la región, Diego Yebra, que ya ha abordado esta problemática tanto con la DGT como con la Delegación del Gobierno en Extremadura.

En todos hay distracciones

Lo más preocupante, apunta Yebra, es que la mayoría de los accidentes se producen por salidas de vía, sin la implicación de más vehículos. Del análisis de los siniestro se extrae que los despistes, el uso del teléfono móvil, el incremento de vehículos en las carreteras provocado por el auge del turismo y la falta de controles son las principales causas. «La distracción está presente en la práctica totalidad de los accidentes con muertos este año», advierte la jefa de Tráfico en la provincia de Cáceres, Cristina Redondo. Y llama la atención sobre todo porque, según sus datos, el año pasado esas distracciones estuvieron detrás de solo el 33% de los siniestros mortales. El móvil es lo que provoca además el mayor número de esos despistes, tanto si se está manipulando como si se utiliza el manos libres.

Del mismo modo Redondo pone el foco en que no se usan los sistemas de seguridad (el cinturón, el casco,...). «Ponérnoslo puede marcar la diferencia entre que el accidente sea mortal o no. Uno de los últimos fallecidos en la provincia de Cáceres no llevaba el cinturón. Si lo hubiera llevado puesto probablemente no habría fallecido», incide la jefa de Tráfico.

También influye la velocidad y el consumo de alcohol y drogas, que están presentes en muchos de los conductores fallecidos o causantes de un accidente mortal. Cristina Redondo advierte asimismo de la peculiaridad de las sustancias tóxicas: «La presencia de las drogas en el organismo es bastante dilatada en el tiempo. El alcohol mañana ya no está, pero las drogas prolongan sus efectos más tiempo. Si hemos consumido drogas no podemos abordar la conducción durante varios días, en la prueba de drogas vamos a seguir dando positivo».

Mucho tráfico

La elevada concurrencia de las carreteras extremeñas es otra de las posibles causas de estos accidentes. Según apunta el fiscal delegado de tráfico en Extremadura, Diego Yebra, la región cuenta con dos de las vías con más tráfico a nivel nacional: la A-5 y la A-66, por las que circulan la mayoría de los turistas del norte para ir al sur. Esto no sería un problema si hubiera los suficientes controles, pero la Guardia Civil no da abasto. «Las carreteras son de alta capacidad, son de diseño moderno y están muy bien, pero también requieren un control constante. El problema es que si los accidentes se producen también en las vías convencionales y la Guardia Civil se dedica a controlar la N-430, la N-432 o la N-630 para ir a la vía de la Plata, no puede estar en la autovía. El problema es de gestión de medios personales que, cuando no llegan, resulta muy difícil controlar el tráfico», recuerda Yebra.

A esto se suma, según el fiscal, el auge del turismo en Extremadura, cuyos visitantes se desplazan principalmente en coche. «Esto, unido a que desgraciadamente la gente parece que tiene prisa, se complica», sostiene. Ya ha demandado a la Delegación del Gobierno más medios para que la Guardia Civil controle las carreteras. «Dicen que van a intentar adoptar las medidas oportunas, pero todavía no han llegado», se lamenta.

En este sentido, la jefa de Tráfico en la provincia de Cáceres asegura que la DGT hace controles «diariamente», aunque apela a la «prudencia». «Cuanta más vigilancia y más control, evidentemente más se disuade a las personas a realizar estas acciones, pero no deberíamos hacerlo por miedo a las sanciones, sino por miedo a un accidente», argumenta. Porque los que tienen en su mano evitar estos siniestros, dice, son los conductores. Y «todos», incide, «se pueden evitar».

Diego Yebra, fiscal delegado de Tráfico en Extremadura.

Diego Yebra, fiscal delegado de Tráfico en Extremadura. / EL PERIÓDICO

Dos de las vías más concurridas son extremeñas: la A-5 y la A-66

Comunidades parecidas a Extremadura, como Murcia o Castilla-La Mancha, tampoco experimentan ese incremento de fallecidos. El fiscal delegado de Tráfico en la región, Diego Yebra, cree que la diferencia es que por la extremeña circulan dos de las carreteras más concurridas: la A-5 y la A-66. «Nos hemos convertido en la comunidad de tránsito del turismo internacional. Tenemos las dos vías que más se utilizan, donde el volumen de vehículos ha crecido sobremanera. La gente que desciende del norte para ir a Andalucía viene por la A-66 e incluso mucha gente de Madrid se desplaza a Sevilla por esta carretera». Las vías, dice, están en buenas condiciones pero falta más vigilancia. 

Jefa de Tráfico en la provincia de Cáceres, Cristina Redondo.

Jefa de Tráfico en la provincia de Cáceres, Cristina Redondo. / Carla Graw

Mirar el móvil un segundo: recorrer a ciegas cuatro campos de fútbol

«Mirar el móvil a 120 kilómetros por hora un segundo supone recorrer 430 metros a ciegas, cuatro campos de fútbol». Lo dice la jefa provincial de Tráfico de Cáceres, Cristina Redondo (a la derecha en la fotografía), que alerta de que si se encuentra un obstáculo en ese momento «va a ser imposible reaccionar». Y recuerda que sujetar con las manos el teléfono conlleva una multa y la pérdida de seis puntos del carné de conducir. Pero esto no se soluciona con llevar el manos libres, pues ir hablando por el móvil, aunque sea de esta manera a bordo de un vehículo, «nos hace estar distraídos y dejamos de percibir muchas cosas de alrededor». 

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