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FEMENINO PLURAL

Así vivieron la victoria del Mundial las futbolistas extremeñas

Las deportistas Bea Parra, Ana Aguinaco, Ana Franco y Tatiana Fernández recuerdan el éxito español. Repasan su trayectoria y vivencias, y el momento concreto en el que la Selección se proclama campeona

Así vivieron la victoria del Mundial las futbolistas extremeñas

Así vivieron la victoria del Mundial las futbolistas extremeñas

Cáceres

La victoria de la Selección Española de Fútbol ha marcado un antes y un después para todos los aficionados a este deporte. El logro de las futbolistas supone un orgullo para todos, pero en especial para aquellas mujeres que llevan años luchando para que el fútbol femenino sea reconocido. 

Que ahora este deporte practicado por mujeres está de moda es una realidad más que conocida. Pero además, tal y como reflejan los datos, en menos de una década las licencias femeninas en España se han duplicado, pasando de 44.873 en 2014 a cerca de 88.000 en 2022.

Asimismo, en la temporada 2021, España contaba con 17.000 árbitros, de los cuales solo 900 eran mujeres, esto suponía que el 5,2% de todos los colegiados españoles. En apenas dos años, el número de árbitras en España se ha duplicado, alcanzando las 1.751 mujeres, logrando llegar al 10%, según datos de la FIFA. Igualmente, desde el año 2019 España aporta a la FIFA 36 árbitros, de los cuales 12 son mujeres.

Por otro lado, el número de entrenadores en España es de 18.210, de los cuales tan solo 704 son mujeres. Una cifra que, al igual que ocurre en otros ámbitos futbolísticos, está creciendo de manera exponencial.

La historia de la Selección

En este contexto, ¿cuál ha sido la evolución de la Selección Española? En 2015, tras varios malos resultados consecutivos, se procedió al despido del entrenador Ignacio Quereda. Su sustituto sería Jorge Vilda, quien acababa de conseguir el subcampeonato en el europeo femenino sub-19. Dos años más tarde, España logró clasificarse para la Eurocopa 2018, aunque cayeron en cuartos de final. En 2018, la cantera española se volvió de oro, logrando el primer puesto en el Mundial sub-17 y la plata en el sub-20, siendo el claro reflejo de lo que pasaría más tarde con la absoluta. 

Tras esto, llegó el Mundial de Francia 2019, donde el conjunto nacional perdió contra Estados Unidos en octavos. 

El 2022 fue un año caótico en ‘La Roja’, ya que tras caer en cuartos de la Eurocopa contra Inglaterra, ocurrió el conocido como ‘Motín de las 15+3’. Con un comunicado conjunto, 15 jugadoras de la selección y posteriormente las capitanas se negaron a volver con la camiseta de España hasta que la situación no mejorase y cambiase. Tras algunos cambios, sucedió el regreso de algunas como Jenni Hermoso o Alexia Putellas. Finalmente, tras la consecución del Mundial, ocurrió el momento más comentado, el beso de Rubiales a Hermoso. 

Así, las extremeñas Bea Parra, Ana Aguinaco. Ana Franco y Tatiana Fernández cuentan cómo vivieron ellas la famosa victoria de la Selección Española, y sus experiencias personales en los terrenos de juego.


BEA PARRA SALAS. Jugadora del profesional del Tindastoll

Bea Parras

Bea Parras / EL PERIÓDICO

Bea Parra Salas (Badajoz, 1987) inició su carrera en el equipo La Antigua Mérida, hasta que en 2006 fichó por el SPC Llanos de Olivenza donde estuvo jugando hasta que en 2009 fue traspasada al Sevilla FC. Seis años más tarde continuó en la ciudad hispalense, aunque esta vez en el Betis, donde logró convertirse en la máxima goleadora del equipo verdiblanco. En 2021 abandonó el conjunto de Heliópolis, marchándose al Atlético San Luis de México, donde al igual que en su equipo anterior, logró ser la máxima goleadora. Finalmente, por varios problemas de ‘malos tratos’ en el club acabó marchándose al Tindastoll islandés, siendo la primera española en jugar en la liga de Islandia. «He sufrido algunas situaciones de abuso de poder, acoso laboral, acoso sexual y acoso psicológico por parte de entrenadores y directivos. Tenemos un problema y es de suma importancia erradicar este tipo de situaciones. No solo a través de la eliminación del pensamiento machista sino también de la forma en la que los clubes y las instituciones resuelven estos abusos. En estas situaciones, nos encontramos totalmente expuestas, desamparadas a merced de incompetentes y machistas» confesaba la pacense. 

Con la consecución del mundial femenino Bea confía en que será un aliciente para el fútbol femenino. «Este logro va a suponer un impulso a nuestro deporte principalmente en la repercusión mediática y que, por consiguiente, será lo que mueva todo lo demás: patrocinadores, programas de desarrollo del deporte, infraestructuras… También será un antes y un después en la liga F, en la que espero que haya una inversión para mejorar las condiciones laborales de las jugadoras, la normalización de la futbolista como deportista profesional puede hacer que muchas niñas quieran dedicarse al deporte», expresa la delantera. La vida de las mujeres que se quieren dedicar al fútbol de manera profesional es muy difícil, como la propia Bea reconoce, «durante muchos años tuve dos trabajos y tres, pero es cierto que gracias a mis circunstancias personales y a la entrada en vigor del convenio he podido vivir del fútbol».


ANA AGUINACO. Entrenadora

Ana Aguinaco.

Ana Aguinaco. / Javier Mendoza

Ana Aguinaco Chamorro (Badajoz, 1991) lleva jugando al fútbol desde los cuatro años. En su carrera futbolística ha pasado por equipos reconocidos en Extremadura como el Puebla, el Extremadura FCF o el Cacereño, y tras retirarse como jugadora, comenzó su carrera como entrenadora. El año pasado fue la seleccionadora de la sub-12 extremeña femenina. Tras toda una vida dedicada a este deporte, cuando sonó el ansiado pitido final del partido que dio la victoria a la Selección Española de Fútbol Femenino ‘Anita’, como es conocida en el mundo del fútbol, saltó y gritó de alegría. «No podía creer lo que estaba sucediendo, no porque no creyera que pudieran conseguirlo, sino porque me sentía partícipe de ello», dice la entrenadora con alegría. Y es que muchas de las que han sido campeonas del mundo, fueron rivales en el campo, pero Ana se siente especialmente feliz por Ángeles Aguilera, la vicepresidenta de la Federación Extremeña de Fútbol Femenino y jefa de expedición con la Selección Absoluta de Fútbol Femenino, con la que ha compartido grandes momentos. A sus 32 años, la ex futbolista reconoce que ha podido ver la evolución del fútbol femenino en sus carnes y que aunque aún queden muchas barreras que romper, «este trofeo va a marcar un antes y un después».

Uno de los obstáculos con los que se encuentran muchas entrenadoras es el no tener la posibilidad de trabajar con equipos masculinos. Solo hay que ver cuántas mujeres hay entrenando en equipos masculinos y de lo contrario, cuantos hombres hay en equipos femeninos. «Mi titulación de técnico deportivo superior en fútbol es la misma que la que tiene un hombre y yo me siento igual de capacitada, pero las mujeres aún tenemos que demostrar más que ellos», lamenta la seleccionadora.

Aguinaco considera que si las mujeres tuvieran las mismas oportunidades para entrenar, habría más referentes femeninas en los banquillos. Para aumentar las futbolistas referentes hay que transmitir que aunque «con muchas dificultades en el pasado, somos campeonas del mundo y si las niñas siguen en la lucha, podrán ser las próximas en conseguirlo», dice con la esperanza de que las futbolistas puedan dedicarse a hacer lo que les apasiona, jugar al fútbol.


ANA FRANCO DE LA VEGA. Jugadora del Sevilla FC

Ana Franco.

Ana Franco. / EL PERIÓDICO

Ana Franco de la Vega (Cáceres, 1999) comenzó su carrera a los ocho años en el Arapiles, un equipo de barrio en el que ella era la única niña, y allí se formó hasta los 14. «La situación que tenemos hoy en día no es la misma que hace unos años; y por años no me refiero a muchos. Por ejemplo, cuando yo empecé era la única chica en un equipo de chicos. Esto hacía que la situación fuera un tanto particular y diferente, ya que al principio te sientes rara, observada, y con la necesidad de demostrar que juegas bien y que estas al nivel de los niños porque claro, estás en una figura de persona minoritaria. Pero es lo que nos tocaba. Aun así, creo que es positivo porque gracias a esto, las niñas de hoy en día tienen un entorno mucho más favorable», afirma la jugadora. Posteriormente, comenzó a jugar con el Cacereño mixto. Finalmente, un año después se marchó al Cacereño Femenino, donde militó tres temporadas hasta que en la 2017/18 fichó por el Sevilla FC, donde logró debutar en la Liga Femenina. «Al final toda lucha sirve para algo y a día de hoy no tenemos que demostrar nada, simplemente con que te guste el fútbol y quieras jugar eso es lo importante». 

Gracias al gran rendimiento que mostró en el club de la capital hispalense, en 2020 fue convocada con la Selección Española sub-20. Considera que gracias a la consecución del mundial, el fútbol femenino español y las jugadoras están en el punto de mira más alto ya que es el mayor éxito a nivel deportivo. «Por eso haberlo logrado supondrá un golpe en la mesa para reivindicar el papel de las mujeres en el deporte y decir: ‘Aquí estamos nosotras, apoyadnos, confiad en que tenemos mucho potencial y juntas podemos conseguir grandes logros’. Aunque cabe destacar, que no es solo la consecución del mundial, sino que el fútbol femenino lleva años creciendo a niveles estratosféricos. Además, también gracias a este gran hito, las niñas que se quieran dedicar a ello van a tener grandes referentes. También ha ayudado a que se despierte un interés general por el fútbol femenino», concluye.


TATIANA FERNÁNDEZ. Capitana del Cacereño Femenino

Tatiana Fernández.

Tatiana Fernández. / EL PERIÓDICO

Tatiana Fernández Bernal (Monroy, 1993) es la portera y capitana del Cacereño Femenino y esta temporada cumplirá su quinceava temporada en el club. La monroyega nunca hubiera imaginado que la Selección Española Femenina fuera portada de todos los diarios tras haber ganado el Mundial. «Me pone muy contenta que esto sea así, porque parece el paso definitivo para romper con los estereotipos marcados desde hace años», expresa con alegría. La guardameta es defensora de su tierra, Extremadura, que lleva años sufriendo la pérdida de equipos femeninos por falta de inversores que apuesten por esta modalidad. «Es un tema delicado, no tenemos ninguna certeza de lo ocurrido», explica. Sin embargo, el Cacereño Femenino cerró la temporada pasada clasificándose para el playoff de ascenso. Este año, el conjunto verde competirá por segunda vez en Primera Federación Femenina con un plus de dificultad debido a la subida de nivel y reducción de los equipos en la liga. La capitana se centra en que «en el Cacereño Femenino tenemos grandes talentos extremeños que están dando que hablar a nivel regional y nacional». Algo que influye en que cada vez, más jugadoras puedan conseguir su sueño de ser futbolistas profesionales. «Jugadoras como Ana Franco, Carmen Menayo, Estefa o Belén siguen su andadura en primera división», recuerda.

En materia de igualdad, aún queda mucho que avanzar en este deporte, aunque uno de los pasos hacia el feminismo que se están dando dentro de los estadios es castigar los calificativos machistas a las futbolistas por su condición de ser mujer. «Creo que ahora todos los insultos y vejaciones, sean del tipo que sean, son mal vistos, cosa que veo lógica», subraya. Cree que «debemos acabar con todo lo que intente desviar el foco de lo puramente deportivo».

La capitana ha renovado un año más en el Cacereño, demostrando gran lealtad al equipo de su corazón. Se ha convertido en un icono del club debido a su buen trabajo en el campo.

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