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Seguridad y vigilancia en el campo

«Creo que la aceituna robada se la tienen que llevar fuera de Extremadura»

Miguel Monterrey sufrió este viernes el robo de 1.000 kilos de aceituna en su finca de Arroyo de San Serván

Los ladrones hurtaron en 25 de sus 300 olivos y la pérdida es de unos 1.500 euros

Miguel Monterrey con uno de sus olivos, en una imagen de archivo.

Miguel Monterrey con uno de sus olivos, en una imagen de archivo. / CEDIDA

Marian Rosado Gallardo

Marian Rosado Gallardo

Cáceres

Otro robo en el campo extremeño. La aceituna está en plena campaña y se ha convertido en uno de los productos más codiciados por los cacos. El de este viernes se saldó con alrededor de 1.000 kilos sustraídos de este producto en un olivar en Arroyo de San Serván. «Esta mañana llegué a los olivos y me encontré con la papeleta», cuenta a este periódico el agricultor afectado, Miguel Monterrey.

Monterrey explica que los ladrones se llevaron el fruto de 25 de los 300 olivos que conforman la finca y calcula que su valor ronda los 1.500 euros: «Nada más llegar y ver el panorama llamé al Grupo ROCA de la Guardia Civil. Es verdad que este año hay vigilancia, está bien controlado, se vigilan los puestos, ves a guardias civiles a caballo... Pero el campo es muy grande y esta gente al final coge las vueltas», dice. «Hay que denunciar en cuanto se ve algo raro. El otro día me llegó una imagen de una furgoneta casi en llantas del peso que llevaba por la aceituna y lo primero que yo digo es que llamen a la Guardia Civil», insiste. 

Monterrey muestra uno de sus olivos robados a Canal Extremadura, ayer.

Monterrey muestra uno de sus olivos robados a Canal Extremadura, hoy viernes. / CEDIDA

Monterrey es buen conocedor del campo y su industria porque además de agricultor es presidente del grupo cooperativo Viñaoliva, por eso se pregunta dónde va esa aceituna: «Yo creo que se la tienen que llevar fuera, fuera de Extremadura, porque ahora mismo lo que se está recogiendo, que es para molino, no hay muchos puestos, están entre Arroyo y Almendralejo, y cuando vas y les preguntas ellos te juran y te perjuran que no están cogiendo nada a nadie, nada de rebusco ni a extranjeros. Además, me consta que hay inspecciones de la Guardia Civil y se tiene que probar la trazabilidad del producto», explica

Esa trazabilidad se demuestra a través de un documento que debe acompañar cada carga de producto, identificando a la persona que la lleva, la finca de recogida, el lugar de depósito, la fecha de traslado y la cantidad estimada. El papel se queda junto a las aceitunas en el puesto, que le da al agricultor una copia junto a un albarán que acredita el depósito y la cantidad definitiva. 

Monterrey divaga un poco más sobre hacia dónde puede ir la aceituna: «No sé si algún agricultor hará algo con los papeles para probar la trazabilidad o cómo se dan las mañas, pero ya te digo que los puestos están muy controlados y nos dicen que no cogen nada, por eso yo creo que se la llevan a otro sitio», subraya.

Este agricultor, que ya sufrió hace cuatro años el robo de un olivar entero de aceituna variedad pico-limón, tiene pocas esperanzas de recuperar lo perdido ayer: «Y los seguros no contratan el robo», lamenta.

Monterrey resalta el trabajo realizado por la Guardia Civil, que se personó en su finca nada más recibir su llamada e insiste: «Hay que denunciar en cuanto se vea algo que no cuadre».

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