Los niveles de alergia en Extremadura serán los más altos de todo el país

Lo peor: gramíneas y olivos. El aumento se debe a las lluvias de enero y febrero, y a las altas temperaturas

La primavera se complica en la región para los alérgicos

La primavera se complica en la región para los alérgicos / EP

Extremadura se va a convertir en terreno casi intransitable para los alérgicos esta primavera. La Sociedad Española de Alergología o Inmunología Clínica (Seaic) prevé unos niveles disparados en las dos provincias, que oscilarán entre los 7.000 granos por metro cúbico en la de Cáceres y los 12.000 en la de Badajoz, los más altos de todo el conjunto nacional. En concreto, en la comunidad extremeña, los niveles más altos se concentrarán en gramíneas y olivos, como suele ser habitual.

Junto a Extremadura también se prevé que los índices de polen sean elevados en Madrid, en Castilla y León, en Castilla-La Mancha y en parte de Andalucía (Sevilla y Jaén), aunque las cifras esperadas están por debajo de las de la región extremeña, con unos 6.000 granos/metro cúbico de media. Por el contrario, se esperan índices leves o muy leves en las provincias de Almería, Cádiz, Málaga, Baleares e Islas Canarias, donde no se superarán los 300 granos/m3; y en Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y todo el norte peninsular, donde se esperan unos 2.000 granos por metro cúbico.

Detrás de este salto en las cifras se encuentran los fenómenos meteorológicos que ha vivido la región en los últimos meses. Lo explica el presidente de la Sociedad de Alergología e Inmunología Clínica de Extremadura (Saicex), Irán Sánchez: «En cuanto a gramíneas, que es lo fundamental ahora mismo, se dan unos elementos que hacen prever que efectivamente vamos a tener una primavera intensa», apunta. El primero de ellos son las abundantes lluvias de enero y febrero: «Las lluvias en ese momento del año son muy importantes para las gramíneas, no es tanto cuánto llueve en el año, que también, sino, sobre todo, cuándo llueve. Eso hace pensar que va a haber una masa herbácea importante», sostiene Sánchez.

A esto se suman las temperaturas: «Venimos de unos meses, tanto enero y febrero, en los que las temperaturas están siendo por encima de la media. Eso, unido a que tenemos la dehesa y las gramíneas cultivadas, como el trigo, el centeno, el maíz o el arroz, hace pensar que vamos a tener una primavera en la que vamos a alcanzar niveles polínicos altos», puntualiza.

Más de 210.000 afectados

No existe un censo de extremeños alérgicos, pero se calcula que esta enfermedad tiene una prevalencia del 20% de la población, lo que podría significar que en la región la sufren unas 211.000 personas, con afectaciones diferentes. Los hay que sufren síntomas intermitentes y leves; pero también hay otros que comienzan con sintomatología desde las primeras gramíneas en marzo hasta la última semana de junio: «Están tres o cuatro meses con síntomas diarios incontrolados». Por eso, según indica Irán Sánchez, desde Alergología se clasifica a los pacientes en función de si sus síntomas son persistentes o intermitentes; es decir, «si tiene síntomas diarios o no», y por la intensidad, «si son leves, moderados o intensos».

Los principales síntomas son rinitis, conjuntivitis y asma. No obstante, este especialista advierte que no todo estornudo en primavera se debe a una alergia a pólenes. También pueden darse otro tipo de alergias: «La mayoría de los afectados sí lo serán por pólenes, pero también en muchas ciudades con más humedad, con ríos, como en el caso de Badajoz, el tema de las esporas de hongos y ácaros es también importante», reconoce.

Como tampoco todas las alergias a pólenes se deben en Extremadura a gramíneas y a olivo, que son las que se dan en esta época del año: «Pólenes y alérgicos a pólenes hay todo el año; lo que ocurre en Extremadura es que hay tantísimos pacientes alérgicos a gramíneas y a gramíneas y olivos que, de alguna manera, eclipsan a los que son alérgicos a otros pólenes», justifica Irán Sánchez. De hecho, la región ya comenzó el año siendo complicada para estos enfermos, pues entre enero y principios de marzo registró también niveles altos para cupresáceas, como el ciprés, los pinos o los setos, que se encuentran también en la mayoría de los paseos extremeños.

Desde la Sociedad de Alergología se recomienda a los alérgicos airear la casa en horas medias del día, evitando la mañana y la tarde, que es cuando más polen hay en la atmósfera, y limpiar los filtros del aire acondicionado. No realizar ejercicio en lugares donde haya gran cantidad de vegetación, utilizar gafas de sol si se tienen síntomas de conjuntivitis o mascarillas FFP2 si se va a acudir a zonas de «alto impacto alergénico».

Así como la vacunación. Para ello, apunta el doctor Irán Sánchez, es necesario diagnosticar a los pacientes, por lo que es importante que todos sean derivados a los servicios de Alergología: «Es muy importante identificar exactamente a qué tiene alergia para poder prescribir la vacuna, una herramienta de tratamiento basada en la inmunoterapia, con la que somos capaces de revertir la enfermedad, de curarla».