La entrevista | Gregorio Montes Salas Profesor de Epidemiología de la Universidad de Extremadura y secretario de la junta directiva de la Sociedad de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria

«Estos nueve casos de sarampión nos deben poner en alerta»

Gregorio Montes Salas, profesor de Epidemiología de la Universidad de Extremadura.

Gregorio Montes Salas, profesor de Epidemiología de la Universidad de Extremadura. / Santi García

El sarampión, una enfermedad que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró erradicada de España en 2017 al no registrarse transmisión endémica del virus, ha contabilizado en las últimas semanas casi una decena de casos en el Área de Salud de Mérida. También se ha registrado un aumento de los contagios a nivel nacional y europeo, que la OMS ha calificado de "alarmante".

¿Le ha sorprendido este repunte que ha habido en los últimos meses tanto en Europa como en España de casos de sarampión?

Hay que tener en cuenta que el sarampión es una de las enfermedades más contagiosas que existen. En 2001 se puso en marcha un plan para su eliminación en España que marcaba tres líneas fundamentales. La primera era mantener una cobertura de vacunación superior al 95% con las dos dosis que se ponen de la vacuna triple vírica en los niños; la segunda, hacer la vigilancia de salud pública de los casos que se vayan produciendo; y la tercera, intentar que este sistema de vigilancia sea el correcto y tenga una buena calidad. Parece que, en principio, lo que es la vigilancia epidemiológica y la evaluación del sistema de calidad se están manteniendo. Sin embargo, sí que es cierto que en los últimos años hemos observado como la vacunación con dos dosis no llega al 95%, sobre todo a partir de 2020, cuando por la pandemia de covid hubo una reducción de la cobertura vacunal por la dificultad de acceso a los servicios sanitarios. Aunque se ha recuperado en cierto modo, aún no se llega a ese 95%. Ese es el porcentaje que nos permite tener una inmunidad de grupo, de rebaño, que es la que hace posible proteger a la gente que no se vacuna. No hay que olvidad que estas vacunas son de virus vivos. No tienen la capacidad de producir enfermedad en personas normales, pero sí que pueden hacerlo en las que tienen afectado su sistema inmunitario y, por lo tanto, no se pueden administrar a toda la población.

Según los datos de la Junta, la cobertura de la segunda dosis de la triple vírica en la región es de poco más del 90%, entiendo entonces que lo considera claramente insuficiente… 

Efectivamente, porque, al ser una enfermedad tan contagiosa, se necesitan coberturas vacunales por encima del 95% para conseguir esa inmunidad gregaria. 

«Motivos de preocupación hay siempre que vemos que las coberturas de vacunación no llegan al objetivo que se plantea»

¿Incluida la segunda dosis?

 Sí. Con una dosis se consigue que las personas se inmunicen en un 90%, mientras que con la segunda se llega al 98% o el 99%. También hay que tener en cuenta que la vacuna del sarampión se empezó a administrar a los nacidos a partir de la década de los 70. De los nacidos antes, posiblemente la mayoría de ellos han pasado la enfermedad de manera natural y se supone que mantendrán la inmunidad de por vida, pero quedará una bolsa con quienes ni la han pasado ni están vacunadas, por lo que son susceptibles de contraerla. Igualmente, hay que recordar que, si bien en España las coberturas de sarampión han sido históricamente altas, hay otros países en los que no lo han sido tanto. Hablamos de países del tercer mundo o de la esfera de la Unión Soviética que, después de su caída, sufrieron un colapso de los sistemas sanitarios y las coberturas vacunales descendieron. 

¿Y cómo se puede impedir que haya brotes en esta parte de la población? En Extremadura, la mayor parte de los detectados ahora se clasifican como ‘relacionados con importación’...

Habría que establecer, y de hecho ya los hay, unos protocolos de actuación con los inmigrantes. Es decir, habría que revisar las coberturas vacunales de estas personas. Sobre todo se hace en niños, en pediatría, pero también habría que estar alerta ante la posibilidad de que personas adultas que vengan de estos países pudieran tener fallos en su calendario de vacunación, porque sí que es verdad que en los últimos años en Extremadura prácticamente no había habido casos de sarampión y que en lo que va de año llevamos ya nueve. No obstante, lo de ‘importación’ no significa que los casos sean de fuera, sino que es posible que sean personas de Extremadura que hayan ido a otra región del país, o a otro país, y al volver se les haya diagnosticado. Además, de los dos que son de origen desconocido, uno podría ser un caso vacunal, porque ha sido a los diez días de ponerse la vacuna cuando ha dado positivo. Uno de los efectos secundarios que tienen estas vacunas vivas es que producen en algunos casos la enfermedad, pero mucho más leve.

¿Y hay algún componente estacional que explique que se haya producido en este momento del año el brote? 

El sarampión, al ser fundamentalmente una enfermedad de transmisión respiratoria, siempre tiene preferencia por aparecer en los meses de invierno, pero eso no quiere decir que cuando se genera, como en este caso, un brote, los casos no se agrupen en torno a los que se van produciendo, ya que es sumamente contagiosa. Eso hace que, en el momento en el que aparezca un caso, y siempre que haya una bolsa de personas susceptibles de contagiarse en torno a él, pueda derivar en brotes explosivos en cualquier época del año. Porque no estamos hablando de una situación endémica. En principio, el sarampión en España se consideraba que estaba eliminado.

«No estamos hablando de una situación endémica. En principio, el sarampión en España se consideraba que estaba eliminado»

Aparentemente, son unos pocos casos, pero ¿hay motivos de preocupación?

Motivos de preocupación hay siempre que vemos que las coberturas de vacunación no llegan al objetivo que se plantea. Estos nueve casos nos deben poner en alerta. De hecho, una de las medidas que se han propuesto aquí en Extremadura ha sido adelantar la segunda dosis de la vacuna del sarampión para los niños que cumplirán la edad en este año. Pero hay otras comunidades autónomas, como por ejemplo Cataluña, que están proponiendo la vacunación a las personas a partir de 40 años. Lo que hay que ver es la evolución de este brote.

¿Recomendaría a los adultos que no sepan con seguridad que están vacunados que lo hagan? 

Yo de momento esperaría porque sí que es cierto que la situación en Cataluña no es la misma que en Extremadura. Las coberturas vacunales aquí siempre han sido muy elevadas, cosa que no pasa en las comunidades del noreste de España. Teniendo en cuenta esto, de momento esperaría un poquito a ver cuál es la evolución. Sí que diría que hay que extremar las precauciones en personas que provienen de otros países cuyos sistemas sanitarios no tienen las coberturas vacunales que hay en Extremadura, que es de las de las comunidades autónomas donde son más altas.

¿Teme que en Extremadura puedan ganar fuerza los movimientos antivacunas?

Aquí en Extremadura este es un tema testimonial. Mi experiencia en la consulta de medicina preventiva del hospital, en la que estamos viendo centenares de pacientes al año, es la de que los rechazos a las vacunas son prácticamente inexistentes. Y lo mismo está pasando si vemos las coberturas de la administración del anticuerpo de la bronquiolitis, cercanas al 100%. El movimiento de rechazo a las vacunas es una cuestión que en Extremadura no es en principio preocupante. Sí que encontramos en algunos momentos ciertas reticencias a las vacunas, pero dando información sobre su seguridad y beneficios, sobre los posibles riesgos que puede acarrear el no estar vacunado, y también de cuáles son los efectos secundarios que cabe esperarse al ponerte una vacuna, creo que se pueden conseguir tasas de vacunación cercanas al cien por cien.

¿Ve probable que se produzcan más brotes con otras enfermedades prevenibles por vacunación?

Desde el momento en el que las coberturas de vacunación se han reducido, aunque estemos recuperando las previas a la pandemia, es posible que puedan aparecer brotes de este tipo de enfermedades: rubeola, parotiditis, sarampión… Lo que se debe hacer es recordarle a la gente que la vacunación es una cuestión para toda la población. Fundamentalmente en la infancia, para evitar luego enfermedades tanto en la infancia como en la edad adulta, pero también hay un calendario de vacunaciones para el adulto, que sobre todo a partir de los 60-65 años debe cumplirse: la gripe, la enfermedad por el neumococo, el herpes zóster, etcétera... E igualmente, ahora que viene el verano y que empiezan a aparecer los mosquitos, hay que recordar que el año pasado tuvimos un brote importante del virus del Nilo Occidental. Estamos ya en la semana 24 y es a partir de esta semana cuando el año pasado empezaron a producirse los primeros casos en Extremadura. Esta temporada puede durar hasta el mes de octubre, así que mucho cuidado con los mosquitos. Hay que evitar en la medida de lo posible llevar zonas de piel expuestas y, si las llevamos, darse repelentes. Sobre todo en las zonas de regadío. El año pasado fue en la comarca de las Vegas Altas donde hubo un brote importante del Nilo Occidental.

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