El debate territorial

El PSOE extremeño no tolerará «chantajes» con la financiación autonómica

Lo afirma a través de un comunicado, en respuesta a la "singularidad" que María Jesús Montero confiere a Cataluña

También el presidente de Castilla-La Mancha considera que el posible acuerdo apuntado por el Gobierno es «un precio demasiado caro»

Miguel Ángel Gallardo, secretario general del PSOE de Extremadura.

Miguel Ángel Gallardo, secretario general del PSOE de Extremadura. / SANTI GARCÍA

Los socialistas extremeños mueven ficha y se manifiestan de forma rotunda frente a las «cuestiones singulares» que el Gobierno de España reconoce a Cataluña, y que le valdrían también una financiación «especial». A través de un comunicado, el PSOE de Extremadura advirtió ayer al Ejecutivo nacional que «no va a permitir chantajes» por parte de «ninguna otra comunidad autónoma» en el proceso de negociación del nuevo modelo de financiación autonómica.

 Los socialistas extremeños puntualizan que «no pueden permitir» que la negociación de la financiación autonómica «se utilice como moneda de cambio en las negociaciones que se emprendan en los territorios», al tiempo que se oponen a que se «reediten experiencias ya superadas» como el «pacto fiscal» que propuso la Generalitat de Cataluña cuando gobernaba Mariano Rajoy.

Este escrito supone un cambio evidente respecto a la postura mantenida en los últimos años por la formación extremeña, más conciliadora con las políticas de Pedro Sánchez. Un giro que coincide con la derrota por primera vez en las elecciones europeas (en favor del PP) y con el nuevo liderazgo de los socialistas extremeños, ahora presididos por Miguel Ángel Gallardo.

Montero habla de «singularidad»

El comunicado surge como respuesta a las recientes declaraciones de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en RNE, en las que consideraba que las «cuestiones singulares» que presentan algunas regiones como Cataluña «tienen que tener un tratamiento especial» en materia de financiación autonómica, pese a que se mantiene la intención de negociar junto al resto de comunidades autónomas con el objetivo de impulsar un modelo que sea válido para todas.

Frente a ello, para los socialistas extremeños, los hechos o cuestiones «singulares» no pueden «bajo ningún concepto suponer diferencias entre españoles». En este sentido, recuerdan en su comunicado que el pasado 22 de mayo se constituyó en la región una comisión no permanente de estudio sobre financiación autonómica en el seno de la Asamblea de Extremadura, «impulsada por el PSOE de Extremadura» y respaldada por el resto de grupos parlamentarios.

De ella debe salir una «posición común» de la comunidad autónoma de cara a la nueva negociación del modelo de financiación autonómica de este país, que «nunca podrá servir para enfrentar territorios», prosigue el comunicado. En este sentido, avanzan que el modelo al que aspiran los socialistas es el que «permita mantener los servicios públicos de calidad», basado en «la igualdad, la justicia social y la solidaridad».

Del mismo modo que los extremeños, el presidente de Castilla-La Mancha, el socialista García-Page, advirtió ayer contra lo que calificó de «engaño», al considerar que la «singularidad» es un eufemismo de «privilegio». «Tontos no somos en este país», arremetió para advertir que un acuerdo como el apuntado por la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, sería «pagar un precio demasiado caro por mantener un puesto».

Page: «Nos jugamos los cuartos»

El barón castellanomanchego puso de nuevo el pie en pared con su habitual discurso crítico contra los independentistas catalanes. «Nos jugamos los cuartos», avisó para calificar de ofensa esta posibilidad frente a las comunidades, dijo, que «no nos gastamos ni un solo euro en embajadas en el extranjero, estructuras para destrozar el país o propaganda para romper España». «Solo faltaba que la fiesta independentista la terminemos pagando entre todos y le llamemos singularidad», recriminó.