Comerciantes cacereños: «Viene bien, pero es insuficiente»

La factura de la luz asfixia a los consumidores. Un grupo de comerciantes y vecinos explican cómo reciben el descenso del IVA en la factura eléctrica

Victoria Lucas, en el interior de su tienda de moda situada en la calle Obispo Ciriaco Benavente de Cáceres.

Victoria Lucas, en el interior de su tienda de moda situada en la calle Obispo Ciriaco Benavente de Cáceres. / Jorge Valiente

Adriana L. Caldito

Con un verano que se espera muy caluroso, la bajada del IVA de la luz afectará especialmente a los pequeños comercios y negocios locales. El anuncio les ha sorprendido en muchos casos y, si bien no percibirán la reducción hasta que reciban su próxima factura eléctrica, ya aventuran algunas de las consecuencias e impacto que puede suponer para sus negocios. 

Desde la charcutería Mostazo, en la cacereña calle de Gil Cordero, Francisco se muestra reticente con la medida, pues dice que no cree que se note en exceso una bajada del impuesto sobre un gasto cuyo consumo «sigue siendo altísimo». Tras enterarse del anuncio por televisión, «como casi todo el mundo», es cauto y no demasiado optimista. «Yo creo que habría que hacer otras cosas además de bajar el IVA», asegura. 

Pone como ejemplo bajar el precio de la luz, o proporcionar ayudas a negocios como el suyo, para los que el gasto en energía eléctrica es muy elevado y el consumo, irreductible. «Hemos puesto por ejemplo luces LED, pero es imposible reducirlo mucho más», reflexiona al hilo de una medida que considera «insuficiente». 

Carolina Sevilla en el interior de su juguetería de la calle Santa Joaquina de Vedruna, en  Cáceres.

Carolina Sevilla en el interior de su juguetería de la calle Santa Joaquina de Vedruna, en Cáceres. / Jorge Valiente

Su actitud y sus reservas ante la rebaja impulsada por el ejecutivo son compartidas por otros comerciantes de negocios cercanos. Es el caso de Victoria Lucas, propietaria de la tienda de ropa homónima en la calle Obispo Ciriaco Benavente del centro de la Cáceres.

Otro gasto más

Su comercio no ha sufrido en exceso la escalada del precio de la luz durante el pasado mes de junio, pues las temperaturas no han sido demasiado elevadas y no ha necesitado conectar el aire acondicionado. De cara al séptimo mes del año, sin embargo, no podrá prescindir de él, pues un negocio como el suyo, cuenta, depende de que los clientes estén cómodos en el interior del local. 

Fátima junto a los estantes de su frutería, situada en la cacereña calle Motril.

Fátima junto a los estantes de su frutería, situada en la cacereña calle Motril. / Jorge Valiente

La factura eléctrica es, por tanto, «otro gasto más», y recibe el anuncio de la reducción del gravamen con una satisfacción comedida. Teme que a esta medida le suceda «lo mismo que a la bajada del IVA en el aceite», que apenas tuvo repercusión en el precio final del producto. En definitiva, dice que la rebaja «viene bien», pero demanda «más ayudas» ante los elevados gastos que enfrentan ella y el resto de comerciantes.

Altos son también los pagos que afronta cada mes Fátima en su frutería, situada en la calle Motril de Cáceres. Desde el interior del local, atemperado gracias a la máquina de aire que su propietaria mantiene conectada día y noche, recibe el anuncio con la seguridad de que, en su caso, la reducción si tendrá una clara repercusión.

 Además del aire acondicionado, su frutería cuenta con almacenes en frío para la fruta, por lo que dice que muchos meses paga «más de doscientos euros de luz». Se trata, una vez más, de un consumo que no puede recortar sin que repercuta en una merma de sus ingresos.

Manuel González, vecino de Cáceres, sentado en un banco del paseo de Cánovas.

Manuel González, vecino de Cáceres, sentado en un banco del paseo de Cánovas. / Jorge Valiente

Por eso, al reflexionar sobre la idoneidad de la medida hace referencia a que, si bien negocios como el suyo tienen «muchos más gastos aparte de la luz», la factura eléctrica es una de las que más peso tiene en sus cuentas a final de mes. Considera importante incidir sobre ella, pero cree que, incluso con estas nuevas medidas, el precio seguirá siendo prácticamente «inasumible» para muchos.

Por su parte, Carolina Sevilla, que regenta la juguetería llamada como su apellido en la calle Santa Joaquina de Vedruna de la localidad cacereña, reconoce que sí notó el aumento del precio durante junio al recibir la factura. De esta nueva medida, dice, «había escuchado algo, pero no sabía a ciencia cierta que fuera verdad». Para ella, la reducción del impuesto implica una buena noticia, pues reflexiona que, para su negocio, supone un ahorro sobre un gasto fijo. No representará la solución a todos sus problemas -dice que «medidas hacen falta muchas»-, pero sí espera que la reducción ayude a su negocio de cara a los próximos meses. 

Frente a la versión de los comerciantes, también los particulares se verán afectados por esta medida. 

Manuel González, vecino de Cáceres, cree sin duda que notará la reducción del impuesto, si bien alude a que serán precisamente las empresas y comercios a quienes más afecte la medida. «Quienes tengan una fábrica, o un bar... ellos serán los que perciban más la bajada». Disminuir su consumo en verano en el caso de que la factura aumente en exceso, por otra parte, lo considera una empresa difícil. «Podré sustituir el aire por ventilador, como hago cuando la luz es muy cara, pero al final es un gasto que no puede reducirse demasiado».

Así, comerciantes y vecinos aguardan con cautela las primeras consecuencias de esta medida, que tardarán aún unas semanas en reflejarse en su factura eléctrica. De antemano, no dudan en considerarla positiva, una pequeña ayuda e cara a los meses estivales. 

De cualquier modo, son también unánimes las reticencias respecto a que resuelva de manera eficaz un problema, el precio de la luz, que va mucho más allá del tipo impositivo que se le aplique. Para ello, coinciden los distintos comerciantes, sería necesario un paquete de medidas más amplio que les ayude a hacer frente a un gasto imprescindible y, en muchos casos, inasumible.