Los extremeños más influyentes

Juanlu González Rabazo: «He tocado en muchos lugares del mundo y en todas partes he estado orgulloso de decir que veía de Extremadura»

Cuarteto de saxos clásico, banda de música, bandas de blues… nada falta en su trayectoria musical. En el saxo ha encontrado su forma de ganarse la vida dedicándose a lo que ama, la música

JUANLU GONZÁLEZ RABAZO

JUANLU GONZÁLEZ RABAZO / CEDIDA

Juanlu González Rabazo (Alburquerque, 1988) lleva tocando en distintas formaciones de varios estilos desde los 18 años. Cuarteto de saxos clásico, banda de música, bandas de blues… nada falta en su trayectoria musical. En el saxo ha encontrado su forma de ganarse la vida dedicándose a lo que más ama, la música.

-         ¿Cómo fue su primera toma de contacto con la música?

 Con siete años comienzo en la escuela municipal de música de Alburquerque, mi pueblo natal, con la flauta travesera y con doce años comienzo con el saxo, con el que es mi instrumento hasta hoy día.

-         ¿Cuál es la canción que más le gusta tocar?

Depende de la época y del repertorio que esté trabajando o tocando, no tengo una favorita, pero ahora mismo me quedaría con “Hynm To Freedom”, compuesto por el pianista Oscar Peterson y que en muchos conciertos sigo tocándolo. Siempre aprovecho para algún ‘sermoncito’ con el público antes de tocarla, animo a los lectores a buscarla, escucharla y al mismo tiempo con qué concepto fue compuesta.

-         ¿Coincide con su canción favorita?

Canciones favoritas me pasa un poco igual, voy por épocas, escucho mucha música instrumental y sí que mi escucha se centra en la música tradicional de New Orleans de los años 20 y 30, el swing, el dixieland y el hot jazz. Siempre lo digo, es un estilo muy divertido de tocar y de compartir con los compañeros y el público.

-         ¿Por qué o quién le introduce en el jazz?

Desde pequeño en casa siempre se escuchaba muy buena música y creo que está en mi ADN, crecí con ello, y entre los estilos más escuchados, siempre estaba el jazz, vinilos de Dexter Gordon, Count Basie, Duke Ellington,… Además de escucharlo también lo vivía en directo, en vacaciones de verano siempre íbamos a festivales de jazz como el de San Sebastián. Desde los 11 ó 12 años y me fascinaba el ambiente y lo que se vivía esos días allí.

-         ¿Es fácil vivir del jazz en la región? ¿Extremadura es tierra de jazz?

Bueno, vivir de la cultura en general no es fácil, pero creo que sí es importante estar convencido de hacer las cosas con pasión y disfrutarlas. Soy una persona que siempre está dando vueltas a la cabeza para sacar proyectos nuevos, ideas nuevas y no acomodarse, eso me ha hecho entender que es posible vivir de la música y poder llevar mi modo de vida por mogollón de rincones. También trabajo en varios espectáculos con algunas compañías de teatro. Extremadura empieza a ser tierra de jazz, cada vez hay más público y se generan cada vez más programaciones dedicadas a este estilo, aunque aún falta mucho para llegar estar a niveles de grandes capitales. Badajoz tiene un festival de jazz ya consagrado de muchos años de trayectoria y Cáceres uno aún joven pero creciendo año a año, sí que echo de menos mas salas privadas con programación habitual de estos géneros.

-         ¿Cree que ha conseguido tener un estilo propio?

Es difícil pero creo que tengo mi seña de identidad con los proyectos que trabajo, especialmente por hacerlo accesible a todos los públicos y hacer directos divertidos y cercanos. Me encanta repetir en algún teatro o pueblo y que gente me diga que ya me ha visto antes y que la próxima volverán de nuevo.

-         Ha creado diversas formaciones. ¿Cómo son recibidas en Extremadura?

Mis principales proyectos son Berzosax y Swing Ton Ni Song, con ambos he tenido la suerte de hacer algo diferente y poder girar por muchos sitios durante muchos años, creando distintos espectáculos durante los años, desde obras de teatro donde los músicos éramos los ‘actores’, música en directo a películas de cine mudo o el proyecto que acabamos de estrenar ahora, ‘Concierto Swingfónico’, Swing Ton Ni Song con la Orquesta sinfónica de Extremadura.

-         Ha girado por muchos países, ¿contento de llevar el sello extremeño allá por donde va? ¿Cuánto cree que le ha enriquecido esta experiencia?

Me he movido tocando por Portugal, Francia, Alemania, Suiza y por supuesto España entera, de cabo a rabo. Han sido experiencias increíbles siempre a nivel profesional y personal, he tenido mucha suerte de poder viajar con mis proyectos y poder desarrollarlos también fuera de las fronteras. Muy orgullosos siempre de decir que veníamos de Extremadura, por supuesto.

-         ¿Prefiere un público exigente o uno de aplauso fácil?

Me encanta conectar con el público y que el público sea parte del espectáculo, tener ‘feedback’, que salgan del concierto con ganas de más, siempre me voy contento a casa cuando me dicen que repetirían.

-         Lugar favorito de todos en los que ha tocado

Tengo bastantes sitios favoritos pero en Suiza, durante el festival de jazz de Montreux, tocamos en un barquito en el lago Lemán, entre Los Alpes. Ese sitio fue increíble.