Entrevista | Jordi Sevilla Segura Exministro y presidente de Red Eléctrica entre 2018 y 2020. Dirige Contexto (LLYC)
«La pregunta es, ¿por qué el Gobierno quiere cerrar Almaraz?, ¿alguien lo entiende?»
El exministro y presidente de Red Eléctrica de España (2018-2020) dirige actualmente Contexto, la unidad de inteligencia de la consultora LLYC, desde la que ha coordinado el informe ‘Nucleares para consolidar una transición energética limpia’

El economista y político Jordi Sevilla. / Alba Vigaray
Cerrar las nucleares sin antes tener garantías de que se alcanzarán los objetivos de desarrollo de las renovables es un «ejercicio excesivamente arriesgado e innecesario», asegura Jordi Sevilla (Valencia, 1956). Ministro de Administraciones Públicas entre 2004 y 2007 en el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y presidente de Red Eléctrica de 2018 a 2020, actualmente dirige Contexto, la unidad de inteligencia de la consultora LLYC, desde la que ha coordinado el informe ‘Nucleares para consolidar una transición energética limpia’. Prescindir precipitadamente de estas plantas, defiende, puede acabar generando problemas de suministro, un aumento de las emisiones de CO₂ y precios más altos de la energía. «La electricidad responde también a leyes físicas, no es un tema simplemente de voluntad política», esgrime.
¿En el informe resaltan que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) es «una previsión que puede cumplirse o no», ¿ve muy improbable que lleguen a alcanzarse sus objetivos?
Aquí hay que hacer dos reflexiones fundamentales. En primer lugar, quedan por desarrollar cuestiones muy importantes, como es la de tener un almacenamiento con capacidad suficiente. También falta que se cumplan las expectativas que incluye el PNIEC de incremento de la demanda, que de momento no se está produciendo. Pero sobre todo nuestra reflexión es, por qué correr riesgos, por qué arriesgarnos a llegar a 2030 o a 2035 y que, por alguna razón, no se hayan acabado de cumplir las previsiones del plan en cuanto a renovables, pero hayamos empezado a cerrar nucleares. En ese escenario se puede dar una falta de suministro eléctrico y eso sería muy grave. Yo parto de una pregunta, la de que todavía no sé por qué el Gobierno de España es el único de todos los gobiernos del mundo que, teniendo nucleares, las quiere cerrar, cuando todos los demás las están manteniendo o, incluso, han anunciado inversiones en ellas. No acabo de encontrar la razón.
¿Cuáles son los factores fundamentales que cree que dificultarán alcanzar las previsiones que contiene el plan?
Es evidente que toda la construcción del PNIEC exige que haya un nivel elevado de almacenamiento de energía, que es algo que hoy no está ni regulado siquiera y que técnicamente todavía está lejos de alcanzarse. Hay que tener en todo caso garantías de respaldo y, si van faltando las nucleares, eso solo podría conseguirse con el gas y, por tanto, tendría que hacerse la regulación también de los gastos de capacidad. Son dos piezas que parecen pocas, pero que son decisivas para que, dadas las características de las renovables, que son energías que no tienen inercia, y que son intermitentes, podamos tener cierta garantía en cuanto a cubrir la demanda, que además en el PNIEC se prevé que sea mayor. A mí me parece que es hacer un ejercicio excesivamente arriesgado e innecesario cuando además tenemos todavía menos interconexiones con Francia de las previstas en el documento anterior. Y vuelvo a insistir, la pregunta es, ¿por qué el Gobierno quiere cerrar Almaraz?, ¿alguien lo entiende?
«Creo que hay una mayoría política y social hoy en España que está pidiendo al Gobierno que no cierre las nucleares»
Y si llegados al 2030, hay cuatro nucleares cerradas, ¿cómo considera que será el ‘mix’ eléctrico español?
En ese escenario, solo sería posible si nos ponemos a utilizar gas de una manera superior a la que lo hacemos en este momento, y eso tiene dos consecuencias. Primero, que se emite más CO₂, y no nos olvidemos que todo el despliegue de las energías renovables empezó para luchar contra el cambio climático y reducir emisiones de CO₂, aunque ahora se haya incorporado también el objetivo de tener una mayor autonomía estratégica desde el punto de vista de la energía en Europa. Pero además, tendría otro segundo efecto importante y que hemos visto estos días, que es la volatilidad del precio. Esta última semana ha habido dos centrales nucleares que han parado por razones técnicas y el sistema ha dependido más del gas, que son precios internacionales que estaban subiendo, por lo que el precio de la energía también lo ha hecho. Por tanto, en el caso de que no se cumpla la parte positiva del PNIEC y sí la parte de cierre de las nucleares, pues nos arriesgamos a tener más emisiones y unos precios de mercado más elevados.
Destacan la ubicación estratégica del parque nuclear español, ¿cuál será el impacto concreto de cerrar las dos unidades extremeñas para el sistema eléctrico?
La energía que se produce en Almaraz básicamente se consume en Madrid, que es una de las mayores zonas de demanda eléctrica de toda España y en la que además hay previstas inversiones potentes en centros de datos que requieren mucho consumo de demanda. Eso el sistema lo puede compensar, pero esa compensación desde centrales más alejadas del centro de consumo y que además, si son renovables, no tienen la inercia suficiente, puede generar intermitencias en el suministro eléctrico de Madrid. Clarísimamente.
Las propietarias aseguran que la fiscalidad que soportan les llega a hacer no rentable la explotación de las plantas, ¿contempla la posibilidad de que sean finalmente las eléctricas las que decidan no seguir?
De inicio solo contemplo la posibilidad de que el Gobierno decida prorrogar la vida útil de las centrales, aunque estemos ya muy al límite en el caso de Almaraz I. Creo que hay una mayoría parlamentaria, y desde luego territorial, que está empezando ya a decirle al Gobierno que no cierre, pero en ese caso sería necesario que las centrales pudieran seguir en marcha en términos de mercado. Lo que no puede hacer el Gobierno es prorrogar la vida útil, pero seguir haciendo que las empresas pierdan dinero basándose en una vieja idea de los beneficios caídos del cielo. Para eso que las nacionalice, porque evidentemente lo que no se puede exigir al sector privado es que siga una política del Gobierno y encima que pierda dinero.
«¿Qué pasa si cuando ya hay tres centrales cerradas nos damos cuenta de que ha sido un error?, ¿cómo lo revertimos?»
La fiscalidad llevó precisamente a parar dos reactores, Almaraz I y Cofrentes, el pasado marzo durante semanas y no hubo problemas de suministro, ¿no da pie eso a pensar que el sistema eléctrico empieza a poder subsistir sin nucleares?
No, no es verdad que el sistema pueda seguir funcionando sin ellas. De hecho, no solo quisieron parar esos dos, quiso parar también Ascó y Red Eléctrica de España le dijo que no por garantizar el suministro eléctrico, y en la dana de Valencia, si no llega a ser por Cofrentes, habría habido problemas. Por tanto, esa idea de que ya sobran no es cierta desde el punto de vista de la operativa del sistema eléctrico, que es muy complejo. Yo he sido presidente de Red Eléctrica y un poquito sé de esto. Entre otras cuestiones, porque la electricidad responde también a leyes físicas, no es un tema simplemente de voluntad política y, como digo, las renovables no tienen inercia, lo cual dificulta mucho el traslado, el transporte a largas distancias, y en segundo lugar, son intermitentes, hay días que no producen.

El exministro de Administraciones Públicas Jordi Sevilla. / Fernando Bustamante
Aseguran que ha habido un cambio en la percepción social de esta energía, que ahora es mejor vista, ¿a qué piensa que se debe?
La tecnología ha evolucionado mucho. Ahora estamos hablando, por ejemplo, de nuevas centrales como los minirreactores. Amazon va a suministrar sus centros de datos de Estados Unidos con SMR [reactores modulares pequeños en sus siglas en inglés]. Y por cierto, en España hay una empresa que los está fabricando. También está todo lo que se ha avanzado en temas de seguridad, que es mucho en estos últimos años, pero sobre todo es que no se nos puede olvidar que nos hemos puesto como principal objetivo reducir emisiones y combatir el cambio climático. Las renovables y la nuclear son energías limpias que no emiten CO₂ y en la UE se ha aprobado que dentro de lo que es la taxonomía verde estén las nucleares. Es decir, en este momento, un fondo de inversión o un banco que invierta en nuclear en Europa tiene la consideración de un fondo verde. Por tanto, toda Europa está haciendo ese cambio.
Piden prolongar diez años el parque nuclear español. En ese caso, aún se seguiría lejos de los 80 que se están autorizando en Estados Unidos. Pasada esa década, ¿habría llegado ya el momento definitivo de cierre en España?
Hay que ir paso a paso. Es algo a lo que hemos dado muchas vueltas y hemos preferido poner 10 años también para, digamos, intentar quitarle argumentos a los que a pesar de todo piensan que lo mejor es cerrarlas. Pasado ese tiempo, habría que revisar la situación y en función de cómo esté, volver a tomar una decisión. Porque en lo que queremos insistir ahora es sobre todo en que no hay ningún argumento para cerrarlas y en que no debemos asumir unos riesgos innecesarios, porque además son riesgos irreversibles, es decir, ¿qué pasa si cuando ya hay tres centrales cerradas nos damos cuenta de que ha sido un error?, ¿cómo lo revertimos?
¿Y cree que finalmente el Gobierno dará marcha atrás y accederá a una prórroga?
Sigo convencido de ello. Sigo creyendo que los gobernantes, si pueden hacer el bien, lo hacen, y lo sensato antes que lo insensato, y no encuentro argumentos ni razones por las cuales haya que cerrar las nucleares en España y solo en España. Como tampoco entiendo los argumentos por los cuales la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, dice que la nuclear es necesaria para Europa y que no lo sea para España, no acabo de entender por qué. Quiero creer que tendremos todavía tiempo para que el Gobierno se lo repiense y escuche a la gente que desde distintos ámbitos políticos y de todo tipo le estamos diciendo que prorrogue las centrales y lo acabe aceptando. Llámeme ingenuo si quiere. En este momento es que hasta el líder de la UGT ha dicho que no se cierren. Creo que hay una mayoría política y social hoy en España que se lo está pidiendo al Gobierno.
«Desde que ha llegado a Europa, Teresa Ribera se ha dado cuenta de que la nuclear es importante. No estaría mal que se lo dijera también a su sucesora»
¿Hace más probable la continuidad de las nucleares el cambio al frente del Ministerio para la Transición Ecológica?
Creo que este tema siempre ha dependido de una única persona, que es el presidente del Gobierno, estuviera o no Teresa Ribera. Es verdad que ahora Teresa Ribera, desde que ha llegado a Europa, se ha dado cuenta de que la nuclear es importante. Bueno, pues no estaría mal que se lo dijera a su sucesora también, pero la decisión es del presidente del Gobierno, no tenga ninguna duda.

Jordi Sevilla, que dirige actualmente Contexto, la unidad de inteligencia de LLYC. / Alba Vigaray
El almacenamiento, bombeos y baterías, aparece como una pieza fundamental en la transición energética. Ahora es cuando están comenzando a coger velocidad los proyectos de centrales hidráulicas reversibles, ¿llegan tarde?
El almacenamiento es absolutamente necesario. Creo que llegamos tarde, pero sobre todo que va a ser insuficiente. Si vamos a un escenario en el cual de un día para otro desapareciera la nuclear y tuviera que ser sustituida por baterías y por bombeo, en primer lugar, necesitaríamos muchos más pantanos de los que tenemos en este momento en España y, por supuesto, cruzar los dedos para que no haya años de sequía, porque entonces volveríamos a tener el mismo problema que con la fotovoltaica o la eólica. En segundo lugar, necesitaríamos un tipo y una cantidad de almacenamiento que garantice la intensidad del sistema, que hoy no existe. Desde el punto de vista del sistema eléctrico, sustituir la nuclear a base de bombeo y baterías, en fin, me parece que es una ensoñación y, de aquí al 2030, una ensoñación ridícula.
¿Sigue siendo el almacenamiento de los residuos el principal problema de la tecnología nuclear?
Lo será las cerremos ahora o no, porque además entre el cierre y el desmantelamiento pueden pasar décadas. Pero es verdad, tenemos un problema, aunque es de gestión política mucho más que una cuestión técnica. Y si otros países lo han resuelto, no veo por qué nosotros no vamos a poder resolverlo también.
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