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Resolución en el Diario Oficial de Extremadura

'Xylella', la bacteria que mata a los olivos, llega a la Sierra de Gata

Tras detectar en Valencia de Alcántara un primer brote en julio de 2024, la Consejería de Agricultura confirma 32 nuevos positivos en el norte de la provincia cacereña

Todo apunta que el origen del foco está en la "dispersión natural" del patógeno, pero "se llevarán a cabo las investigaciones adecuadas"

Archivo - Planta afectada por la Xylella fastidiosa, la nueva plaga que avanza por Extremadura.

Archivo - Planta afectada por la Xylella fastidiosa, la nueva plaga que avanza por Extremadura. / CAIB - Archivo

Mérida

La 'Xylella fastidiosa' sigue su avance por Extremadura. La bacteria letal para cultivos como el olivo, la vid o el ciruelo se expande en la comarca de Valencia de Alcántara, donde se detectó el primer foco en mayo de 2024, y también llega ya a la Sierra de Gata. El Diario Oficial de Extremadura (DOE) ha publicado este viernes la resolución de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible por la que se actualiza la demarcación de zonas afectadas por este patógeno en la región.

Demarcación de los dos focos de Xylella fastidiosa detectados en Extremadura.

Demarcación de los dos focos de Xylella fastidiosa detectados en Extremadura. / El Periódico

Según se detalla en el documento, las últimas muestras recogidas en la zona de Valencia de Alcántara han confirmado la presencia de la bacteria en 60 vegetales, mientras que en la Sierra de Gata se han detectado por primera vez 32 nuevos casos. Todas las pruebas han sido analizadas y confirmadas por el Laboratorio Nacional de Sanidad Vegetal y el Laboratorio de Referencia Nacional de Bacterias.

Especies afectadas

En Valencia de Alcántara, la superficie afectada se ha multiplicado casi por cuatro, al pasar de 1.365,9 hectáreas en julio de 2024 a 5.254,98, afectando fundamentalmente a plantas arbustivas como aliagas, cantueso o escobón; retamas, jaras y una higuera. En la Sierra de Gata se ha declarado una nueva zona demarcada con una extensión de 18.891, 46 hectáreas, donde muestras han detectado la presencia de la Xylella en catueso, helechos, jaras o retama, así como en cuatro vides.

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Al tratarse fundamentalmente de matorral, la Junta detalla que "el daño económico se reduce al coste de destrucción de este y la aplicación de los diferentes tratamientos fitosanitarios", estimado en unos 6.500 euros por hectárea para la destrucción y 200 euros por hectárea para los fitosanitarios. Además, en el caso de las viñas, se establece una indeminización.

Originaria de California

La Xylella es una bacteria con enorme potencial patógeno sobre un gran número de plantas y es responsable de varias enfermedades con efectos graves en numerosas especies de interés agrícola como el olivo, la vid, el almendro, melocotonero o el ciruelo. Su transmisión es por injertos y por insectos vectores, todos ellos hemípteros que se alimentan del xilema de las plantas. Una vez que el vector pique y chupe en un vegetal infectado, adquiere la bacteria, que permanece en las estructuras de alimentación del insecto y lo transmitirá a la siguiente planta que pique para nutrirse.

Además, existen otras especies de árboles, arbustos y plantas ornamentales y silvestres que pueden hospedar la bacteria sin mostrar síntomas, sirviendo de fuente de inóculo para la infección de otros cultivos.

Los vectores actúan como transmisores de la enfermedad, pero a corta distancia. "La principal vía de propagación de la bacteria, a largas distancias, es el comercio de plantas infectadas", indica el Ejecutivo. La plaga es originaria de California y desde que se detectara por primera vez en 2013 en un olivar del sur de Italia, se ha propagado de forma veloz. A España llegó en 2016, a Islas Baleares, y desde entonces se han detectado casos en Comunidad Valenciana y Madrid.

Primeros focos en Portugal

Desde 2014, en Extremadura se ha venido realizando un programa específico de prospección, muestreo y análisis de vegetales huésped de Xylella fastidiosa. En mayo de 2024 se adoptaron medidas fitosanitarias de control para las áreas de influencia de Valencia de Alcántara y Valverde del Fresno, que tenían un riesgo "muy alto" de afección tras declararse los primeros focos en Portugal, en concreto en las comarcas de São Salvador da Aramenha y Concelho de Penamacor.

Solo dos meses después, en julio de 2024, Extremadura declaraba oficialmente el primer brote de Xyllega fastidiosa en Valencia de Alcántara, de origen desconocido. También es de origen desconocido el nuevo foco detectado en la Sierra de Gata. "Una vez que aparece la enfermedad la hipótesis más probable es que se haya extendido por dispersión natural", indica la resolución. No obstante, en la misma se detalla que "se llevarán a cabo las investigaciones adecuadas para identificar el origen de la infección".

Cuarentena en la Unión Europea

La Xylella fastidiosa es uno de los principales patógenos de cuarentena en la Unión Europea, por lo que está incluida en el anexo II parte B del Reglamento de Ejecución (UE) 2019/2072, así como en el Reglamento Delegado (UE) 2019/1702 que incluye el listado de plagas prioritarias; también está recogida en la lista A2 de la EPPO.

Tras la aparición en Extremadura de esta bacteria se ha adoptado un programa de erradicación, siguiendo el Plan de Contingencia del Ministerio de Agricultura, con  una duración de al menos cuatro años. En el marco del mismo, se delimita alrededor de cada una de las muestras positivas una zona infectada de 50 metros y una zona tampón de 2,5 kilómetros de ancho. Ambas áreas conforman la zona demarcada en la que se aplican las distintas medidas del programa de erradicación.

Del mismo modo, en la zona infectada se eliminan todos los vegetales infectados y los pertenecientes a la misma especie de los positivos encontrados, así como los que sean sensibles a Xylella fastidiosa. Todo ello se completa con tratamientos insecticidas contra los vectores y tomas de muestras periódicas para detectar otros posibles casos y determinar la posible dispersión de la bacteria. Por otro lado, se aplicarán en toda la zona demarcada unas buenas prácticas agrícolas que garanticen una adecuada gestión del inóculo bacteriano y mantenimiento de las plantaciones en un estado sanitario óptimo.

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