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El futuro de la instalación extremeña

¿Tres años más de vida para Almaraz?

Las propietarias de la central nuclear estarían negociando solicitar una prórroga de su actividad hasta 2030

El ministerio asegura que a día de hoy sigue sin haber recibido ninguna petición de este tipo por parte de las empresas

Manifestación por la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz.

Manifestación por la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz. / TONI GUDIEL GIRONDA

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Cáceres

Una petición para alargar hasta 2030 la operación de la Central Nuclear de Almaraz. O lo que es lo mismo, entre dos y tres años más de tiempo añadido para sus dos unidades. Es el escenario de mínimos que está ahora mismo encima de la mesa y sobre el que negocian las propietarias de la planta. La información, publicada este viernes por el diario El Mundo, la han confirmado a EL PERIÓDICO fuentes del sector, que han apuntado también que es Iberdrola, la accionista mayoritaria de la instalación, la que está liderando las conversaciones. En cualquier caso, no ha habido valoración sobre esta posibilidad por parte de ninguna de las tres dueñas de la Central de Almaraz: Iberdrola (52,7%); Endesa (36%); y Naturgy (11,3%).

Lo que sí se ha confirmado desde Iberdrola "es lo ya dicho por el ministerio. Existe un diálogo abierto con vistas a una respuesta de futuro cierto sobre la energía nuclear y la autonomía energética del país. En este diálogo deben participar todas las partes interesadas: sistema eléctrico, Enresa, administraciones, empresas… para dar una respuesta segura y de futuro a los ciudadanos y empresas, teniendo en cuenta el contexto actual al que nos enfrentamos".

Valoración del ministerio

“A día de hoy seguimos sin recibir ninguna propuesta, ninguna solicitud de las empresas titulares de las nucleares para replantear ese calendario [de cierre de las instalaciones]”, esgrimió el pasado miércoles el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, en una entrevista en TVE. Un calendario que, recordó, acordaron “las propias empresas” porque “entendían que no les salía a cuenta” la explotación del negocio nuclear.

“No sé qué es lo que plantean. De hecho, no sé ni siquiera si entre ellas están de acuerdo en qué es lo que habría que pedir en el caso de pedirlo”, subrayó. En un contexto en el que afirmó que el “diálogo es continuo”, insistió en que contemplar en estos momentos una prórroga de las nucleares sería “hacer política ficción”, al menos “hasta que sepamos cuáles son las condiciones” que se proponen. “Lo que está claro es que si lo que se plantea es, por ejemplo, que los costes que supone la gestión de los residuos nucleares los paguemos entre todos, como han dicho algunos representantes políticos, eso es inadmisible”, remachó. En línea con estas declaraciones de Groizard, desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico se ha indicado este viernes que hasta la fecha no se le ha transmitido por parte de las propietarias de la central deseo alguno de solicitar una prórroga hasta 2030.

A finales de febrero, los principales ejecutivos de Iberdrola y Endesa, Ignacio Sánchez Galán y José Bogas, respectivamente, aseguraron que ambas compañías son partidarias de sentarse con el Gobierno para abordar si conviene o no mantener las fechas previstas para el 'apagón'. Desde Naturgy, su presidente ejecutivo, Francisco Reynés, indicó por su parte, que "Como accionistas, partimos de la base de que se va a cumplir el calendario". Sin embargo, fuentes del sector han indicado que esta compañía también “estaría dispuesta a analizar soluciones que permitan salvar la urgencia en Almaraz, que es la central que realmente la tiene, siempre que los socios estén de acuerdo”.

Normativa de seguridad

Hay varias circunstancias que podrían dar mayor viabilidad a esta alternativa de los tres años. Una de ellas es que la normativa del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) obliga a las nucleares a realizar una revisión periódica de la seguridad de cada instalación al menos una vez cada década. Asimismo, el trámite de renovación de las autorizaciones de explotación de las centrales nucleares ha venido exigiendo en los últimos años la realización de este proceso para la planta solicitante. Para poder seguir funcionando a partir de 2020, la extremeña ya tuvo que completar este procedimiento de evaluación, por lo que al estar prevista la clausura antes de transcurrir una década desde entonces (la de su unidad I en 2027 y la de la II en 2028) esto podría simplificar las gestiones para llegar hasta 2030.

Cúpula de uno de los edificios de contención de la Central de Almaraz.

Cúpula de uno de los edificios de contención de la Central de Almaraz. / Carlos Gil

Más a largo plazo, otra cuestión que adicionalmente podría favorecer a Almaraz es la de que esta prórroga adicional hasta el final de la década ‘uniría’ el destino de la planta extremeña al de las catalanas. En principio, y como se evidenció con la reciente aprobación en el Congreso de los Diputados de una proposición no de ley presentada por el Grupo Popular en la que se instaba al Gobierno a extender la vida útil de las nucleares, los grupos catalanes (Junts y ERC) no están a favor de cerrarlas mientras no haya alternativas tanto en términos de dependencia energética como de impacto social.

El primero de los tres reactores ubicados en territorio catalán para el que está previsto su cese es el grupo I de Ascó, también en 2030, y sería difícil argumentar la conveniencia de prescindir, en el mismo horizonte temporal, de las dos unidades de Almaraz, pero no de la tarraconense. Además, en el mismo frente político, permitiría sobrevivir a la central extremeña hasta la siguiente legislatura.

'Tasa Enresa' y 'ecotasa'

Una tercera pata de esta cuestión es la tributaria. Las dueñas de las centrales han asegurado en repetidas ocasiones que, si no se les alivia la carga fiscal, no serán viables aunque se les plantee continuar. En este punto, y de acuerdo a la información publicada por El Mundo, se estaría intentando incluir este periodo adicional de tres años en el cómputo de la denominada ‘tasa Enresa’. Eso disminuiría el impacto anual de esta prestación patrimonial que cubre las actividades para el desmantelamiento y gestión de residuos y que eleva sensiblemente los costes de producción de esta tecnología.

Sobre la posibilidad de que se aminore el montante que supone para Almaraz la 'ecotasa' autonómica, el consejero de Presidencia, Interior y Diálogo Social de la Junta de Extremadura, Abel Bautista, ha argumentado que plantear esa vía para que las empresas propietarias de la central se lancen a solicitar una prórroga de la vida útil de dicha planta "es un debate inexistente, envenenado e injusto", puesto que "las empresas en ningún momento han planteado una condicionalidad en función de si se rebaja o no se rebaja" dicho gravamen, informa Europa Press. Bautista ha considerado "muy positiva" la posibilidad de una prórroga de tres años para la central, y ha añadido que es algo sobre lo que el Gobierno extremeño viene trabajando, "tanto de manera discreta que no se ve, como de manera pública que se ve", a través de las reivindicaciones o reuniones que la propia presidenta, María Guardiola, ha mantenido a nivel ministerial y europeo.

“Sin duda es una gran noticia que las empresas propietarias de Almaraz estén buscando todo tipo de fórmulas que hagan viable la continuidad de la central nuclear, clave para el futuro económico, social y energético de Extremadura”, ha declarado Fernando Sánchez, presidente de la Plataforma 'Sí Almaraz, Sí al futuro'. “Una posible prórroga de tres años sería muy positiva y permitiría hacer un análisis más sosegado de una extensión de la vida útil de Almaraz hasta incluso los 80 años, como ya tiene nuestra central estadounidense gemela radicada en Virginia, North Anna. Nuestra planta está preparada para ello”, ha agregado.

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