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Entrevista

Jefe de la Guardia Civil en la región: "El trabajo de los agentes es más fácil gracias a la sociedad extremeña"

14 de febrero de 2025. José Manuel Santiago Marín toma posesión como jefe de la 3º zona de la Guardia Civil en la comunidad, después de una meteórica carrera marcada por la lucha contra el terrorismo, las misiones internacionales o la gestión de la pandemia por Covid-19. Ya asentado, atiende a este diario para relatar las características de una región que, si bien es la más segura de España, no escapa de lacras como la violencia de género o la ciberdelincuencia

José Manuel Santiago Marín en su despacho, en el acuertalamiento de Badajoz.

José Manuel Santiago Marín en su despacho, en el acuertalamiento de Badajoz. / SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

Cáceres

Nació en la localidad toledana de Villasequilla, pero desde su salida de la Academia General Militar en 1985, ya convertido en teniente de la Guardia Civil, ha vivido en Guipúzcoa, Lérida o Madrid. Lugares donde se ha desempeñado en los Grupos Antiterroristas Rurales (lo que hoy se denomina Grupos de Acción Rápida), en el Servicio de Información, en seguridad ciudadana o en el Servicio Fiscal y Fronteras.

Misiones internacionales

Tampoco ha sorteado misiones internacionales en Bosnia, en el marco de los Acuerdos de Dayton; en Albania, con Naciones Unidas; en Libia, tras el derrocamiento de Gadafi, o en El Salvador donde, por cierto, conoció a su mujer. Aunque fueron las ruedas de prensa en la época del covid-19 las que le dieron proyección nacional, ya como jefe del Estado Mayor.

Jefe de la Guardia Civil

La infinita trayectoria de José Manuel Santiago Marín daría para rellenar varias páginas. Sin embargo, es su actual cargo como jefe de la 3ª Zona (cada comunidad es una zona dentro de la organización del cuerpo) de la Guardia Civil en Extremadura el que lo trae hasta aquí hoy.

Acto de toma de posesión de José Manuel Santiago Marín

Acto de toma de posesión de José Manuel Santiago Marín / SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

¿Cómo vivió su llegada a Extremadura?

Antes de nada, decir que cuando en Madrid se enteraron de que venía aquí, empezaron a salir guardias civiles extremeños de todas partes diciendo que "qué suerte". Estando allí, no imaginaba nunca poder venir a una unidad territorial, así que la primera reacción fue de alegría. Como general de la Guardia Civil, el mando de una zona es lo máximo a lo que podía llegar, independientemente de otros destinos que pueda haber en Madrid. De hecho, creo que es estrictamente imprescindible que los generales vivamos las dos partes: estar en la capital y en una unidad territorial. Por eso, cuando me lo planteó la directora general le dije que estaba tremendamente ilusionado, sabiendo que me enfrentaría a nuevos retos. 

¿Cuáles son esos retos que se le plantean? 

Extremadura es la zona más segura de España, por lo que lo primero es, al menos, mantener los mismos niveles de seguridad que tenemos ahora mismo y, si es posible, aumentarlos. Además de eso, estamos tremendamente preocupados por la violencia de género. También por la ciberseguridad, pues estamos experimentando un crecimiento de las tasas de ciberdelitos bastante importante y necesitamos reaccionar. Todo ello, más allá de determinados delitos a los que haya que hacer frente por su estacionalidad, como los que se producen en las zonas de campo.

Háblenos del papel de la Guardia Civil frente a la violencia de género

No dejamos desprotegida a una víctima de violencia de género, estamos encima de ello; tenemos, en cada compañía, tres o cuatro personas que se dedican a esto específicamente y que son las que hacen el seguimiento de cada caso. Trabajamos, primero, en el ámbito de la concienciación y la prevención, dando charlas al respecto. También emprendemos el llamado Protocolo Cero, que es una herramienta de protección para víctimas que no quieren denunciar, para que no queden desatendidas. Si, en cambio, la mujer denuncia, interactuamos con los Servicios Sociales para que sienta sus necesidades cubiertas. Después, en nuestras rutinas diarias, dependiendo del nivel de riesgo, establecemos una serie de controles preventivos, en el domicilio, en el lugar de trabajo, etc. Y, no solo en el de la víctima, con la que estamos en contacto permanente, sino en el de todo su entorno. 

¿Crecen los delitos por violencia de género en la comunidad? 

Hay un crecimiento, aunque, afortunadamente, no es muy elevado y nos movemos en unas cifras bastante similares de un año para otro. Además, en el caso de la Guardia Civil de Extremadura no manejamos ningún caso de lo que llamamos riesgo extremo, que implica tener a una persona permanentemente de escolta. Sin embargo, con que se produzca un caso de este tipo de violencia, es algo para alarmarse; es una cuestión de Estado. 

¿Qué ocurre con la ciberdelincuencia? 

Mientras los delitos tradicionales se mantienen en cifras aceptables, con una ligera tendencia a la baja –hay que tener en cuenta que delincuencia cero va a ser muy difícil-, la cibercriminalidad está aumentando exponencialmente; un 20% de los delitos, e incrementándose, están relacionados con la criminalidad a través de Internet. Más aún, hay que tener en cuenta que venimos de una tasa casi nula de este tipo de fechorías previo a la pandemia. Es desde entonces cuando se está manifestando exponencialmente la cibercriminalidad. 

¿Afecta más a las personas mayores? 

No les afecta tanto porque podríamos decir que son más tradicionales en cuanto a sus temas de dinero. Sin embargo, desde el cuerpo tenemos establecidos programas, como el Plan Mayor Seguridad, para concienciar a este grupo de población de los riesgos a los que se pueden exponer y qué pueden hacer para no ser víctimas de una estafa a través de Internet. 

¿En qué consisten los Equipos @ (arroba)? 

Conscientes de la amenaza de la ciberdelincuencia, hace un año formamos a los guardias civiles que tenemos en Extremadura, sobre todo, a aquellos que están dedicados a seguridad ciudadana, para que puedan ofrecer una respuesta de calidad. En ese marco, se han creado los Equipos @. Son unos grupos, integrados por tres o cuatro personas en cada compañía, que en total representarán entre 60 o 70 personas, y que dan una respuesta más específica a este fenómeno. Si ellos no consiguen resolver el delito, el caso ya pasaría a la Unidad Orgánica de Policía Judicial, que se encuentra en la comandancia, y ahí están los denominados Equipos de Delincuencia Tecnológica. Es el último escalón. Con ello, creemos estar satisfechos. Además, cabe destacar el Plan Menor Seguridad, que consiste en concienciar a los chicos y chicas que están los colegios y en los institutos de los riesgos y amenazas que se ciernen sobre ellos.

¿Cuáles son los delitos más habituales en las zonas rurales de Extremadura? 

Lo que se producen son robos en el campo, tanto de productos, cuando llega su época, como de la maquinaria que se utiliza para trabajar la tierra, la ganadería, etc. Con respecto a los primeros, son muy estacionales. Destaca, principalmente, el robo de aceituna; cuando llega la campaña, establecemos equipos en la zona especializados en este asunto, y que colaboran con la Junta o las diputaciones. También puede ser que en Navidad, por ejemplo, se lleven algún cordero. En cualquier caso, conscientes de esta problemática, se pusieron en marcha, hace 13 o 14 años, los denominados equipos ROCA (robos en el campo), que también están distribuidos por cada compañía y conformados por un mando y cuatro o cinco guardias civiles. Cabe destacar que los ladrones no suelen proceder de la comunidad. Llegan desde otras regiones y, después de cometer el robo, se marchan para vender los efectos sustraídos en otro sitio. 

¿Qué ocurre con los cultivos de cannabis en la comunidad? 

Extremadura sería, desde mi punto de vista, un sitio proclive para el cultivo de cannabis ‘outdoor’, porque tiene muchos parajes para ello, pero no es algo que hayamos detectado. Con respecto al cultivo ‘indoor’, el que se produce dentro de las casas, estaría ya aprehendido si tuviésemos constancia de su existencia. Aunque aquí si pedimos la colaboración de la propia sociedad, que se produce, y de las entidades eléctricas, pues si ven consumos alarmantes en algunos domicilios, tienen que venir a denunciar.

José Manuel Santiago Marín en el acuartelamiento de Badajoz.

José Manuel Santiago Marín en el acuartelamiento de Badajoz. / SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

Ser una zona fronteriza ¿reto u oportunidad? 

Es algo que nos enriquece, porque son dos culturas que, aunque con parecidos, son diferentes: el idioma, las comidas, etc. Desde el punto de vista de la seguridad, no hemos visto la llamada delincuencia transfronteriza. Si nos remontamos 50 o 60 años atrás, podríamos estar hablando del contrabando, pero no es algo que tengamos ahora. Nosotros aprovechamos la existencia de La Raya como un elemento para reforzar nuestra colaboración con las autoridades policiales del otro lado. A nivel nacional tenemos unas reuniones bilaterales anuales con la Guarda Nacional Republicana (GNR), que es nuestro homólogo en Portugal, para intercambiar cuestiones estratégicas, de políticas o de recursos humanos. A nivel territorial, desde la Guardia Civil de Cáceres o de Badajoz tenemos contactos establecidos de manera regular, que se producen cada seis meses. Además, destaca el Centro de Coordinación Policial Aduanero (CCPA) que está en Badajoz y se encarga del intercambio de información diario a requerimiento de los cuerpos policiales o aduaneros de un país o de otro. Además, si hay que investigar algún delito o alguna ramificación de un delito, cometido en España, en Portugal, las Unidades de Policía Judicial de Badajoz o de Cáceres, se ponen en contacto con sus homólogos del otro lado, organizan reuniones de coordinación, etc. Así, el delincuente no puede descansar, ha de sentir que la Guardia Civil le está echando el aliento detrás constantemente. 

¿Hay suficientes guardias civiles en la región?

Tenemos alrededor de 3.000 guardias civiles en la comunidad; podemos decir que son suficientes. Desde mi punto de vista, lo estamos haciendo bien, y ahí están los datos, que demuestran que Extremadura es la comunidad más segura de España. Cabe decir, en este sentido, que tenemos unos índices de cobertura bastante elevados en comparación al resto del país; podemos estar en torno al 90%. Además, nuestra eficacia va tanto en las labores de prevención como en las de protección a la sociedad. Quien necesite a la Guardia Civil la tendrá, aunque no la vea; nos ocurrió con las inundaciones, que los alcaldes nos decían que no tenían constancia de que hubiese tantos agentes. Nosotros estamos ahí. Otro ejemplo. Hace poco atracaron una casa en Las Hurdes y se llevaron la caja fuerte y algo de dinero que. Los delincuentes se montaron en dos coches y se dieron a la fuga. Sin embargo, esa misma mañana se resolvió el caso con la detención de los tres implicados. Siempre andamos sobre el terreno; como digo, el delincuente no puede sentirse impune.

El hecho que de que sea una comunidad tan dispersa, ¿dificulta las tareas de la Guardia Civil? 

La dispersión nos obliga a hacer un enfoque diferente, a reestructurar nuestra manera de prestar el servicio. Creamos los llamados núcleos operativos y, en cada uno de ellos, se mantiene una patrulla disponible las 24 horas. Estamos hablando de núcleos conformados por dos, tres o cuatro puestos, que cubren tres o cuatro municipios. A todo el mundo le gustaría que la patrulla estuviera las 24 horas en su pueblo, pero con los recursos que tenemos es muy complicado; necesitaríamos del orden de 20 guardias civiles en cada puesto, y no es la media de la que disponemos. No obstante, con las patrullas que hay, se puede socorrer a cualquier ciudadano en caso de necesidad.

¿Hay un incremento de los delitos cometidos por menores? 

No detectamos un incremento alarmante de los mismos. Al menos, en nuestra demarcación. 

Y, ¿hay un problema con la ley de menores? 

Las leyes están bien hechas, el problema es la aplicación. Deberíamos ver cómo se aplican estas normas. Por otra parte, responsabilidad de los padres llega a muchos sitios, no todo consiste en dejarlo en manos del Estado o del sistema educativo; creo que los padres tienen que hacer algo más. 

¿Por qué Extremadura es una de las comunidades donde se producen menos delitos? 

Por un lado, la eficacia de la Guardia Civil está demostrada; tenemos unos índices de criminalidad bastante bajos en comparación al resto de comunidades autónomas. Además, los índices de esclarecimiento de delitos también están por encima de la media nacional. Esto tiene que ver, por un lado, con la eficiencia en cuanto a la prevención y, por otro lado, con la eficacia en cuanto a la investigación. Pero, además, tengo que sacar una bandera a favor de la sociedad extremeña, que es muy consciente de su seguridad y que colabora con nosotros. Están concienciados y eso es un valor para poner encima de la mesa. La labor del cuerpo es más fácil gracias a la colaboración de los ciudadanos y las ciudadanas de Extremadura.

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