Déficit de infraestructuras
AVE a Extremadura: 25 años de promesas incumplidas
Un cuarto de siglo después de que Álvarez Cascos confirmara a Ibarra que el corredor extremeño estaría en 2010, un tercio del trazado aún está por definir
La última fecha oficial para conectar con Madrid apunta al año 2030, pero ya se advierten las dificultades para poder alcanzarla

Inauguración de la primera fase de las obras del tren rápido, en julio de 2022 con el Rey Felipe VI / El Periódico
26 de julio del 2000. Francisco Álvarez Cascos, ministro de Fomento de José María Aznar, confirma al presidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra que Extremadura tendrá su propio AVE. Fue en el transcurso de una reunión que ambos mantuvieron en Madrid para tratar la situación del tren en la región, que ya preocupaba a la Junta por su lentitud y los servicios «bastante deficitarios» que se prestaban. Álvarez Cascos reiteró que el corredor extremeño no solo estaba incluido en los planes de Fomento, sino que ya contaba con un mapa diseñado y que entraría en los Presupuestos Generales del Estado en el periodo 2000-2007 para su inauguración en el año 2010.

El que fuera ministro de Fomento en el año 2000, Francisco Álvarez Cascos, con el expresidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra. / El Periódico
26 de julio de 2025. Han pasado 25 años y la última fecha que se baraja para la puesta en servicio de la conexión con Madrid, y aún sin garantías de cumplirse, es el 2030. Cuatro presidentes del gobierno y nueve ministros después, las obras al fin avanzan en suelo extremeño, pero más de un tercio del trazado todavía está por definir y no existe proyecto para su ejecución. Por lo que respecta a Castilla la Mancha, el proyecto continúa bloqueado a la espera de decidir la ubicación de la estación de Toledo. Y tampoco se han tomado decisiones sobre el tramo internacional entre Badajoz y Elvas, especialmente en lo relativo a la estación internacional en la frontera de Caya.

FOTOGALERÍA | El impresionante túnel de 1.500 metros que traerá el AVE a Cácers /
Un sueño de 1988
El sueño de un AVE atravesando Extremadura de este a oeste comenzó a finales de 1988. España había entrado en la Unión Europea dos años antes y se había comprometido a adaptar paulatinamente sus líneas ferroviarias al ancho europeo. Entonces, a la espera de cerrar un acuerdo definitivo con el gobierno portugués, se apuntaba a que la conexión Madrid-Lisboa por Extremadura podría estar lista en torno al año 1995. Pero nada más se concretó en los años siguientes y ante la falta de avances, Europa exigió diligencia y marcó una fecha tope: el año 2010.
Fue entonces cuando Francisco Álvarez Cascos confirmó a Ibarra en esa reunión en Madrid de la que ahora se han cumplido 25 años que Fomento asumía el compromiso de construir el AVE Madrid-Lisboa por Extremadura. En el año 2001 comenzaron los estudios informativos y finalmente, en la cumbre hispano-lusa del año 2003 celebrada en Figueria da Foz, los gobiernos de ambos lados de la Raya firmaban el primer acuerdo bilateral para su ejecución, siempre con horizonte al 2010.
El primer retraso
Tras el regreso del PSOE a la Moncloa en el año 2004, José Luis Rodríguez Zapatero suscribió el acuerdo con Portugal. Fue en esta etapa, con Magdalena Álvarez y José Blanco, cuando comenzaron las primeras obras. Pero la ejecución iba más lento de lo esperado: la fecha tope se acercaba y la crisis económica empezaba a acechar. Finalmente, en el año 2008 Zapatero y el primer ministro portugués José Sócrates renegociaban los plazos y fijaron el año 2013 como nueva fecha para la llegada de la alta velocidad. El primer retraso, preludio de lo que aún estaba por venir.
Tres años después, en 2011, el Gobierno luso anunciaba la suspensión del proyecto en lo que fue un varapalo sin precedentes para Extremadura. En ese momento llegaba Mariano Rajoy a la Moncloa y su primera ministra de Fomento, Ana Pastor, optó por salvar los muebles con un proyecto alternativo: un tren de altas prestaciones que uniría Madrid y Badajoz en tres horas y media. Otra nueva fecha y otro compromiso incumplido: el año 2015.

La ministra de Fomento, Ana pastor, visita las obras del AVE en Extremadura. / GUADALUPE MORAL
La manifestación de 2017
Tras Ana Pastor llegaron Rafael Catalá e Íñigo de la Serna, quien durante una visita a las obras del tren rápido en Garrovillas de Alconétar, anunció un nuevo aplazamiento a 2019, con el compromiso de que la vía Badajoz-Plasencia estuviera electrificada en 2020.
El tiempo seguía pasando y la falta de avances, sumado a los continuos problemas que sufrían los trenes y una indignación ciudadana cada vez mayor, llevaron a la plaza de España de Madrid a miles de extremeños en el año 2017. Fue la primera gran manifestación por un tren digno, que se repitió en Cáceres el año siguiente. De poco sirvió.

Efe
El tren rápido no llegó en 2019 y el aterrizaje de Pedro Sánchez en la Moncloa trajo una nueva promesa de la mano de José Luis Ábalos: 2020. Dos años más tarde, en julio de 2022, con Raquel Sánchez al frente del Ministerio y con una gran contestación social detrás, se inauguraba el primer tramo de la platafoma aún sin terminar con la presencia del Rey Felipe VI.
2030: la última fecha oficial
La última fecha oficial para la llegada del AVE a Extremadura, compromiso del actual ministro Óscar Puente, es el año 2030, que se ratificó en la cumbre ibérica de Faro en otoño de 2024. Pero también parece difícil de cumplir.
El último informe del Club Senior de Extremadura apunta que al ritmo de ejecución actual y en base a la experiencia de procesos similares anteriores, no será antes de la primavera de 2034 cuando toda la infraestructura de vía esté terminada, siendo para ello «imprescindible» que todas las administraciones implicadas (ayuntamientos, comunidad autónoma y Gobierno) estén de acuerdo y consensúen soluciones que eviten más demoras y dilaciones, como la que está afectando ahora al trazado manchego por la ubicación de la estación de Toledo.
Primavera de 2034: el horizonte "más probable"
Según los expertos del Club Senior, lo más probable es que el tramo Talayuela-Talavera de la Reina no se finalice antes del comienzo de 2026, por lo que no entraría en servicio electrificado como mínimo, hasta 2028. De hecho, estos mismos técnicos apuntan como fecha «más probable» para su finalización mediados el año 2031. Por su parte, el tramo Talavera de la Reina-Toledo, el último del corredor en suelo español, no estaría antes de la primavera de 2034.
El propio director general de Transportes de la Junta de Extremadura, Cristóbal Maza, también ha advertido ya del «verdadero peligro» que existe para que los plazos previstos tampoco ahora se puedan cumplir. Para Maza, es «inadmisible» que más de un tercio del trazado del AVE Madrid-Badajoz esté aún por decidir y, «lógicamente», sin proyecto de ejecución. A la falta de avances en Castilla la Mancha, el director general une la incertidumbre en al tramo internacional entre Badajoz y Elvas, respecto a la estación internacional en la frontera de Caya.
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