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Atractivo para la llegada de visitantes

La nueva mina Garandina y otros yacimientos: un filón para el turismo en Extremadura

La reciente apertura de la mina-museo de Santa Marta suma un nuevo atractivo a la red de espacios visitables ligados al patrimonio geológico y minero de la región

Un grupo de turistas recorren la mina La Jayona, en el término de Fuente del Arco.

Un grupo de turistas recorren la mina La Jayona, en el término de Fuente del Arco. / El Periódico

El Periódico Extremadura

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Cáceres

A mediados del pasado mes de mayo, la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, Victoria Bazaga, inauguró la mina-museo Garandina en la localidad pacense de Santa Marta de los Barros, un nuevo referente del turismo subterráneo extremeño abierto desde entonces. Allí, Bazaga avanzó que el Gobierno extremeño trabaja para crear rutas turísticas con el fin de promocionar cuevas y minas en la región.

Minerales expuestos en la mina-museo Garandina en Santa Marta.

Minerales expuestos en la mina-museo Garandina en Santa Marta. / Juntaex

Este proyecto es «importantísimo para Santa Marta y sus ciudadanos», ya que con él se ha puesto «en valor una mina que va a ser un polo de atracción de turismo subterráneo, muy importante pero muy desconocido, que puede ser uno de los grandes atractivos de Extremadura», aseveró en aquel momento la consejera.

El recorrido

Cerrada 1927 tras décadas de actividad extractiva de vanadio, plomo y plata, la mina Garandina ha reabierto al público con un recorrido subterráneo de 100 metros y una profundidad de 35 metros. «Esa mina tiene una historia que solamente ellos saben contar», destacó la consejera. «Para Extremadura significa una batería de posibilidades en cuanto al patrimonio y el turismo. Esta mina empieza a ser una hermana nueva del resto de cuevas y minas de Extremadura: Maltravieso, con su Neocueva; La Jayona, que recibió más de 28.000 visitas el año pasado; o Fuentes de León, donde los jóvenes excavan e investigan cada verano en el campamento del Instituto de la Juventud», incidió Bazaga.

Interior de la cueva de Maltravieso, en Cáceres.

Interior de la cueva de Maltravieso, en Cáceres. / Jero Morales

La titular de Cultura subrayó el compromiso del Gobierno extremeño con el impulso del turismo subterráneo. «Vamos a estar ahí. Tenemos que ayudar a la señalización y poner en valor uno de los motivos más interesantes que tenemos para trabajar este verano», adujo.

Además, adelantó que desde la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes se está trabajando en la creación de rutas turísticas que integren patrimonio y turismo, «y que puedan maridar con otros recursos que ya tenemos, como los gastronómicos y los naturales». En ese sentido, esgrimió que el turista de hoy en día «necesita emociones, y no hay nada más emocionante que meterse debajo de la tierra y conocer cómo se vivía en esta mina hace más de cien años».

Visitantes conocen la Mina Pastora, en Aliseda, antigua explotación de hierro.

Visitantes conocen la Mina Pastora, en Aliseda, antigua explotación de hierro. / El Periódico

Red de espacios visitables

De esta manera, con la apertura de la mina-museo Garandina, Extremadura suma un nuevo atractivo a su red de espacios visitables ligados al patrimonio geológico y minero. Esta red, compuesta por enclaves como la mina La Jayona (Fuente del Arco), la mina Pastora (Aliseda), la Mina Costanaza (Logrosán), y las cuevas de Maltravieso (Cáceres), Castañar de Ibor y Fuentes de León, proyecta a la región como un destino cultural de primer nivel. Bazaga también remarcó los avances en la construcción de la Neocueva de Maltravieso, que cuenta con una inversión de más de 3 millones de euros.

Interior de la mina La Costanaza, en Logrosán, explotada intermitentemente desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX.

Interior de la mina La Costanaza, en Logrosán, explotada intermitentemente desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX. / Francis Villegas

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