Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El incendio de Jarilla

Francisco Majadas, vecino de Hervás: "Esto es tremendo y lo que nos preocupa es la noche"

La localidad está confinada desde esta mañana y se ha desalojado a vecinos de casas aisladas que están alrededor de la población

Vídeo | La Guardia Civil y los vecinos de Hervás intentan sofocar el fuego, próximo a sus viviendas

Guardia Civil

José Luis Bermejo

José Luis Bermejo

Francisco Majadas se levantó este domingo a las seis de la mañana. Vio el panorama. La noche anterior habían desalojado a los vecinos de Rebollar. Se temió lo peor. Hervás, donde reside, no está muy lejos. No lo dudó. Ya sabía lo que es el fuego y lo que supone un incendio. Se vistió rápidamente y subió a su parcela. Quería poner a salvo a su yegua. No fue el único, otros amigos y familiares hacían lo mismo con sus animales, los alejaban del peligro.

Horas después a vecinos suyos, de parcelas colindantes, los habían desalojado por la proximidad del 'descontrolado' incendio de Jarilla y la población de Hervás estaba confinada. "Esto es tremendo y lo que más nos preocupa es la noche, a esas horas no se puede subir al monte, es peligroso atacar las llamas", comenta la tarde de este domingo en su casa de Hervás.

En el camino de ida y vuelta a su parcela se encontró con bomberos, con personal de la UME, con operativos de otros servicios que luchan contra el incendio. Lo tranquilizaron. Le aseguraron que no dejarán que el fuego evolucione y entre en su parcela y en las de sus vecinos y afecte a sus propiedades, "no dejarán que el fuego evolucione hasta ellas", resume.

"La cosa está muy chunga"

"La cosa está muy chunga", añade, pero este domingo por la tarde hay un motivo de esperanza para Hervás y sus vecinos, la dirección del viento ha cambiado y sopla hacia el norte, hacia Gredos. "Dentro de la calamidad se puede decir que -en Hervás- estamos medianamente bien", aunque teme que fuera del casco urbano, en el monte, el "desastre puede ser enorme".

Ese cambio del viento ha permitido que puedan volver a sus casas algunos vecinos de las inmediaciones de Hervás que habían sido desalojados unas horas antes. Ahora toca esperar, "a la noche, a ver qué pasa", asegura, porque no solo son las llamas, es también el peligro de esas "pavesas calientes"

Tracking Pixel Contents