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Castillos de Extremadura

Miraflores, una fortaleza viva entre España y Portugal

Alconchel cuenta con un castillo, visitable con guía todo el año, que alberga un centro de interpretación y es escenario en agosto de la recreación de la leyenda de la Zaragutía Mora

Castillo de Miraflores, seña de identidad de Alconchel.

Castillo de Miraflores, seña de identidad de Alconchel. / AYUNTAMIENTO DE ALCONCHEL

Juan José Ventura

Juan José Ventura

Alconchel

El Castillo de Miraflores, en Alconchel, es una de esas sorpresas en el camino del viajero que no se olvidan con facilidad. En el cerro de Miraflores se encuentra esta fortaleza templaria con un estado de conservación excepcional, visitable y que puede albergar eventos públicos y privados de todo tipo. El Castillo de Miraflores es la seña de identidad de Alconchel y ofrece una estampa imponente al acercarse al municipio.

Óscar Díaz, alcalde de Alconchel, es historiador y arqueólogo, y, sin duda, esa condición es clave para entender la preocupación del consistorio por tener esta fortaleza en perfecto estado. El edificio es de origen árabe. La primera fortificación sobre el cerro de Miraflores se data en el siglo IX. Reconstruido en el siglo XII por el rey portugués Alfonso Enríquez, posteriormente fue uno de los principales bastiones en la zona de los templarios. En 1312 pasó a la Orden de Alcántara, que lo reformó y amplió a lo largo de los siglos XIV y XV. Ha sido testigo de las luchas entre España y Portugal a lo largo de la historia.

El Castillo de Miraflores recibe en torno a unas 8.000 visitas al año. Abre los viernes, sábados y domingos en invierno. Durante el verano o fiestas está abierto toda la semana, salvo los lunes. Dispone de un guía turístico todo el año con el que los grupos pueden concretar.

Centro de interpretación

El Castillo de Miraflores desde 2007 alberga el Centro de Interpretación de las Fortificaciones del Gran Lago de Alqueva, que permite al viajero entender un poco más no solo la de Alconchel, sino también las los municipios de la zona a través de unas estupendas maquetas.

Uno de los momentos de más esplendor del Castillo de Miraflores es durante la Zaragutía Mora, una recreación histórica que lleva ya más de doce años seduciendo a los espectadores. Óscar Díaz explica que la zaragutía es una planta de aspecto algodonoso y algo fantasmal, con mal olor, que crece en las rocas de las inmediaciones de la fortaleza. La tradición señala que en el castillo habita una sombra espectral femenina, la Zaragutía Mora, que espanta a quienes se acerca a la fortaleza a profanar el tesoro moro que custodia. También se emplea tradicionalmente como espantajo para amedrentar a los niños que se portan mal. Cada 14 de agosto, desde 2012, se representa la leyenda de la Zaragutía Mora con varios momentos en los que se narran las vicisitudes históricas del castillo con gran interacción del público y hay una interesante ruta nocturna. «Si pedimos la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional probablemente nos la concedan. Recreamos el siglo XII al XV en nuestro castillo, en especial la invasión de los bereberes en 1174», afirma el alcalde.

El Castillo de Miraflores se encuentra actualmente en proceso de rehabilitación gracias a los Fondos de Sostenibilidad Turística de la Comarca de Olivenza de la Diputación de Badajoz. En total la inversión es de 150.000 euros, con los que se van a renovar todas las salas interiores cono centro de convenciones y congresos, habilitándose un office para los cáterin, y el museo va a pasar a la entrada del castillo, reformándose el centro de interpretación.

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