51ª Reunión Anual
Mercedes Morán: "Actuaremos y adecuaremos la fiscalidad extremeña si de ello depende la continuidad de Almaraz"
En el acto de clausura de la Sociedad Nuclear Española, la Junta abre la puerta a revisar la Ecotasa, un tributo medioambiental al que la central nuclear cacereña destina 80 millones anuales

Jorge Valiente

La consejera de Desarrollo Sostenible de la Junta de Extremadura, Mercedes Morán, ha asegurado este viernes durante la 51ª Reunión Anual de la Sociedad Nuclear Española (SNE) celebrada en Cáceres, que el Gobierno regional adaptará "la fiscalidad extremeña si de ello depende la continuidad de Almaraz", en alusión a la Ecotasa, el tributo que grava a las instalaciones eléctricas por su impacto medioambiental.
La central nuclear de Almaraz destina cada año unos 80 millones de euros al pago de este impuesto. Con el cierre de la planta en el horizonte —el primer reactor en 2027 y el segundo en 2028, lo que la convierte en la primera del calendario estatal en cesar su actividad—, las compañías eléctricas reclaman a la Junta una rebaja de la tasa, porque no están dispuestas a mantener las nucleares con esta carga fiscal.
Los impuestos, en el centro del conflicto
Morán ha subrayado, no obstante, que la mayor parte de la recaudación del sector energético —más de 9.000 millones de euros al año en el conjunto del país— va dirigida al Estado. "No lo digo yo, lo dice el informe de Fedea", ha recalcado.
En este contexto, una de las principales aportaciones de las propietarias es la tasa Enresa, destinada a financiar tanto la gestión de los residuos radiactivos como el futuro desmantelamiento de las centrales nucleares en España. El incremento de esta aportación por encima de lo pactado se ha convertido en uno de los grandes escollos para que ambas partes se sienten a negociar la prórroga del calendario de cierre nuclear.
Una decisión "insensata"
Un calendario que la consejera extremeña ha tildado de insensato, "porque está fuera de toda lógica, fuera del sentido común, está fuera de los criterios técnicos y muy lejos del sentir mayoritario, por lo menos de la población extremeña". Además, ha puesto de manifiesto la importancia de las renovables en la región, que ha definido como "una potencia en lo referido a energía. Sin embargo, ha advertido de que a pesar del crecimiento "seguimos necesitando las centrales nucleares para garantizar nuestra seguridad energética".
Ha recalcado que en el territorio extremeño seguirán impulsando estas fuentes sostenibles y que, aunque no sea renovable, la nuclear está calificada por Europa como "energía limpia". Ha citado el acuerdo firmado en la última COP por más de 20 países para triplicar su capacidad nuclear de cara a 2050. "Europa y el mundo van por la senda nuclear, son conscientes de la necesidad, mientras que en España queremos ir por el camino de la insensatez", ha criticado.
Cáceres, epicentro del debate energético
En la misma línea, ha sostenido que "sin nucleares se incrementaría la factura de la luz de las familias y se lastraría la competitividad de nuestras empresas. No podemos ir contra los tiempos", reiterando así la necesidad de mantener en activo la central de Almaraz y "por supuesto, el resto de las centrales de España", en lo que considera un consenso compartido por "gran parte de la sociedad y expertos".
El foro anual, que ha reunido en Cáceres a expertos internacionales durante una semana, ha convertido a la ciudad en eje del debate energético. En él, la central cacereña de Almaraz ha ocupado un lugar destacado como uno de los principales activos industriales de la región y del país, responsable del 7% de la electricidad nacional.
Innovación en la seguridad nuclear
Duarante el acto de clasura, celebrado en el Palacio de Congresos, el presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Juan Carlos Lentijo, ha destacado la importancia de la innovación en el futuro de la seguridad nuclear y la protección radiológica. "El valor de la investigación, la transparencia y la preservación del conocimiento son pilares fundamentales para afrontar los retos energéticos y sociales vinculados al uso de la energía nuclear", ha afirmado.
Durante su discurso, Lentijo ha repasado algunas de las principales actuaciones del CSN durante este año, como la misión de seguimiento del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que reconoció las buenas prácticas del regulador español; la autorización de nuevos almacenes de combustible gastado en Cofrentes y Garoña; y la modificación de la estrategia de operación flexible en varias centrales.
850 congresistas y cerca de 300 ponencias
Asimismo, ha puesto en valor los debates que han tenido lugar durante la reunión en torno a la creciente demanda energética de los centros de datos, los aspectos socioeconómicos de la energía nuclear y la extensión de la vida útil de las centrales más allá de los 40 años.
Lentijo ha felicitado a la SNE por el éxito de este encuentro, que ha contado con la participación de 850 congresistas y cerca de 300 ponencias, y ha animado a "seguir impulsando la investigación y la innovación como garantía de un futuro seguro, sostenible y transparente en el ámbito nuclear".