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Cuenta atrás para la negociación

Rebajas de impuestos y política migratoria volverán a centrar la batalla por los presupuestos en Extremadura

El 15 de octubre se acerca: los partidos empiezan a marcar sus cartas con la mirada puesta en el contexto político nacional y la causa judicial abierta contra Miguel Ángel Gallardo

Inmigración e impuestos volverán a centrar la batalla por el presupuesto

Inmigración e impuestos volverán a centrar la batalla por el presupuesto / Javier Cintas

Mérida

Con el 15 de octubre a la vuelta de la esquina comienza la batalla por los presupuestos autonómicos de 2026, que volverá a estar marcada por la fiscalidad y la política migratoria. A la espera de que la Junta de Extremadura de inicio a las negociaciones, los partidos enseñan sus cartas con la mirada puesta en el contexto político nacional y también los problemas judiciales de Miguel Ángel Gallardo, que podrían condicionar una hipotética negociación con el gobierno del PP.

Ya lo sugirió el pasado martes el consejero de Presidencia, Abel Bautista, después de conocerse que el líder de los socialistas extremeños irá a juicio acusado de prevaricación y tráfico de influencias por el caso David Sánchez. «Tener al líder de la oposición sentado en el banquillo de los acusados supone no poder negociar en unas condiciones óptimas», dijo tras cuestionar la credibilidad de Gallardo para sentarse con la presidenta y "hablar de lo que necesitan los extremeños". No obstante, después también reconoció que «por respeto a sus votantes», la Junta no podía excluir al PSOE de la negociación.

La política fiscal

El año pasado la principal exigencia de los socialistas para el acuerdo fue dar un giro de timón a la política fiscal que practica el PP «en favor de unos cuantos privilegiados». El pasado mes de julio, en una de sus primeras intervenciones como diputado en la Asamblea de Extremadura, Gallardo se ratificó en ese sentido y volvió a tender la mano a Guardiola para negociar sin depender de Vox. Pero el Ejecutivo regional ya ha advertido que no está dispuesto a ese «retroceso».

Por su parte, la formación de Santiago Abascal, que en el pleno del pasado jueves ya supeditó su apoyo a una rebaja de la ecotasa a la central nuclear de Almaraz, ayer dio un paso más. El diputado Álvaro Sánchez Ocaña definió las que serán las líneas rojas de Vox en la negociación, advirtiendo además que la Junta «no empieza bien» con esa partida de más de seis millones de euros anunciada para cooperación internacional.

Aún sin contactos

«Nuestra predisposición es tener la mano tendida por el bien de Extremadura, pero no depende de nosotros, es la obligación suya la de sacar los presupuestos adelante y la de negociarlos con el grupo de la oposición en un gobierno que, no olvidemos, está en clara minoría», dijo.

En declaraciones recogidas por Europa Press, Sánchez Ocaña confirmó que hasta el momento nadie del Ejecutivo se ha dirigido aún a Vox, sin descartar esa negociación también con el PSOE, al igual que ocurrió el año pasado. A la rebaja de la ecotasa, el diputado añadió como líneas rojas de Vox la inmigración, que fue lo que dinamitó el acuerdo para las cuentas de 2025, y la eliminación del gasto superfluo.

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