Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Clamor feminista

25N: Extremadura clama contra el negacionismo en el año con más víctimas por violencia machista

De norte a sur, la región late al unísono en una jornada que llena las plazas de pueblos y ciudades en reclamo de un futuro donde ninguna mujer tema por su vida

VIDEO | 25N: Extremadura clama contra el negacionismo en el año con más víctimas por violencia machista

Carlos Gil

Rocío Muñoz

Rocío Muñoz

Cáceres/ Mérida/ Badajoz/ Plasencia

Un homenaje por cada una de las 39 mujeres asesinadas este 2025. Tres de ellas llevan el nombre de Verónica, Ilham y María, víctimas de sus parejas y madres con menores a su cargo, en el año más negro que Extremadura recuerda. Un grito de socorro por las 2.957 mujeres que requieren seguimiento policial —37 de ellas menores de edad— en la región y por las 1.571 que además tienen hijos, casi 300 casos más que hace un año. Este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la comunidad vuelve a recordar que no se trata de un asunto privado, sino de una vulneración de los derechos humanos que alcanza también a los menores huérfanos y a quellos que han perdido la vida a causa de la violencia vicaria.

De norte a sur, la región late al unísono en una jornada que ha llenado las plazas de pueblos y ciudades en reclamo de un futuro donde ninguna mujer tema por su vida. En Cáceres, cientos de personas han marchado desde la plaza de América hasta la plaza Mayor bajo el lema "Ni una menos, ni un derecho menos", una estampa que se ha repetido en numerosas localidades extremeñas para recordar a quienes ya no están, apoyar a las que aún buscan salir de la violencia y reclamar que ninguna más quede atrás.

Cáceres se moviliza: "Ni una menos, ni un derecho menos"

Allí, María José Pulido, abanderada del feminismo activista desde hace décadas —cuando solo unas pocas comenzaban a hablar de conceptos como "lenguaje inclusivo"— y miembro de la Plataforma Mujeres por la Igualdad, ha llamado a "no mirar hacia otro lado". Este año, el mensaje pone el foco en la necesidad de recursos, en ponerlos a disposición de las víctimas y en atender de manera preferente la violencia vicaria. "Pensar que hay padres que asesinan a sus hijos para hacer daño a las mujeres nos parece terrible y creemos que tenemos que generar una conciencia especial para saber que un hombre que maltrata no puede ser un buen padre en ningún caso".

El recuerdo de las tres mujeres asesinadas este año en la región ha estado presente durante el acto. María Varela, de 38 años, cuyo cuerpo fue localizado el 27 de mayo en el camino provincial de Cáceres; Ilham, de 34 años y madre de cuatro menores, hallada sin vida en Don Benito el 4 de agosto; y Verónica González, asesinada el 14 de octubre en La Codosera. Tres crímenes que han sacudido a una comunidad que históricamente se situaba entre las cifras más bajas del país. Para Pulido, ha sido "muy duro" y demuestra que "la violencia de género está en nuestra cultura y que no podemos bajar la guardia".

Rechazo al negacionismo

La manifestación cacereña ha tenido también un marcado mensaje frente al negacionismo, en respuesta a los discursos que cuestionan la existencia de la violencia machista. "Hacen creer que las mujeres se merecen el castigo que reciben por parte de los hombres. Y además lanzan un mensaje muy peligroso, haciéndonos creer que esta reivindicación de los derechos de las mujeres supone un detrimento de los derechos de los hombres. En absoluto, desde el feminismo estamos peleando por la igualdad", ha subrayado Pulido.

Ya caída la noche, treinta y nueve velas rojas han iluminado la escalinata del Ayuntamiento mientras tres jóvenes leían uno a uno los nombres de cada víctima. Entre las principales demandas se han escuchado reivindicaciones contra el acoso laboral, por la igualdad profesional, por los derechos de las mujeres en zonas de conflicto, por el acceso al aborto libre, seguro y gratuito y contra el auge de discursos reaccionarios.

"Treinta y nueve": danza como denuncia

La jornada ha concluido con la performance "Treinta y nueve", interpretada por alumnas del Conservatorio Profesional de Danza de Cáceres. En la pieza, las bailarinas representan "la sumisión impuesta, el control y el poder que las intenta silenciar", según han explicado. Cada movimiento evoca una historia truncada, aunque el montaje también incorpora la idea de resistencia: el cuerpo que se libera, la voz que se alza de nuevo. Una coreografía concebida como homenaje y, a la vez, como denuncia que reclama igualdad y equidad.

Candela Chamorro, una de las intérpretes, detalla que la obra refleja la presencia del agresor y una fila de mujeres "maltratadas". La propuesta escénica muestra "cómo nos maneja y nos controla hasta que nosotras salimos corriendo a por él para pararlo. Es una simbología para acabar con ese maltrato". A sus 21 años, considera que la implicación social es clave para transformar la realidad, aunque admite que, pese a los avances logrados en las últimas décadas, "desgraciadamente no creo que ahora mismo estemos mejorando".

En Mérida, Badajoz y Plasencia

En Badajoz, representantes de numerosos colectivos se han unido en el salón de plenos del ayuntamiento para recordar que, pese a los avances, la violencia machista sigue siendo una realidad. Una cita marcada por el silencio y el compromiso, en la que los colectivos han puesto el foco tanto en la memoria de las víctimas como en los desafíos actuales para combatir esta lacra, especialmente entre la población joven. Informa Rebeca Porras

Mientras, Mérida se ha manifestado con un grito contundente en la concentración que ha arrancado desde la plaza de España y ha recorrido diferentes calles hasta el Templo de Diana. Allí se ha leído un manifiesto en el que las organizaciones feministas han pedido terminar ya con el "abandono institucional" y exigir "justicia, reparación y no repetición" de esta violencia. Informa Alberto Manzano

En Plasencia, la juventud de la escuela de danza de la Diputación de Cáceres y el IES Pérez Comendador; la discapacidad, de la mano de usuarias de Placeat y el compromiso del equipo Viogen de la Guardia Civil y del ayuntamiento, se han dado la mano en un acto institucional, al que ha seguido una concentración de la Plataforma Feminista de Plasencia. Informa Raquel Rodríguez

Tracking Pixel Contents