Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El camino a la electrificación de la movilidad

La red de recarga para coche eléctrico en Extremadura supera los 1.100 puntos, pero solo el 15% es rápida

Los de uso público suman 1.169 después de haberse incrementado más de un 40% en solo un año

Además, hay otras 313 ubicaciones que están fuera de servicio por falta de acceso o mal estado

Un usuario recarga un vehículo eléctrico en un punto de acceso público.

Un usuario recarga un vehículo eléctrico en un punto de acceso público. / Europa Press

Cáceres

La infraestructura de recarga para vehículos eléctricos de acceso público en Extremadura ha roto la barrera de los mil puntos. La primera vez que lo hizo fue en el trimestre inicial de 2025 y en el tercero alcanzó los 1.169, según el último Barómetro de Electromovilidad elaborado por la patronal de los fabricantes de automóviles Anfac. En un año, el mapa de accesos se ha expandido un 44,5% en la comunidad autónoma y ha ganado más de 360 ubicaciones. De ellas, 57 han sido de carga rápida (a partir de 150 kW), que en total suman 166. A pesar de este importante incremento, la red de carga rápida (por debajo de la media hora de espera), sigue siendo minoritaria, con menos de una sexta parte de las ubicaciones.

En todo el país, la infraestructura de recarga pública española experimentó un crecimiento del 8,8% durante el tercer trimestre de 2025 hasta llegar a los 52.107 puntos, conforme a los datos de este informe. A largo de estos tres meses, se instalaron un total de 4.215 nuevos puntos de recarga de acceso público, siendo el segundo mayor crecimiento que se observa desde la primera edición del Barómetro de la Electromovilidad, que arrancó en 2020. «Con esta evolución, la red instalada durante 2025 ya ha superado a todos los nuevos puntos de recarga de acceso público que se pusieron en marcha durante el año 2024», se subraya.

En octava posición

En el ‘ranking’ autonómico de infraestructura de recarga Extremadura figura en la octava posición, aunque en el indicador global de electromovilidad, que es el que tiene en cuenta otros factores como la penetración del vehículo eléctrico puro en las ventas o la del electrificado, la región cae hasta el cuarto lugar por la cola.

En este sentido, Juan Manuel Moya, delegado en Extremadura de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos (Auve), reconoce que, a priori, «no estamos mal en proporción de puntos de recarga por coche», ya que aunque Extremadura no cuenta con una red muy amplia de puntos de conexión, el parque de vehículos eléctricos también continúa siendo muy limitado.

No obstante, puntualiza, el territorio de la región está atravesado por importantes vías de comunicación que convierten a la región en lugar de paso para muchos conductores que podrían hacer uso de estas estaciones. «Miro mucho a Portugal, por ejemplo, no solamente porque nos lleven ventaja y ya estén en el 30% de ventas de coches eléctricos, sino porque para ir al resto de Europa muchos de ellos inevitablemente tienen que pasar por Extremadura. Si cuando lo hagan tenemos cargadores, será una razón para parar aquí. De lo contrario, pasarán de largo. Eso es una cosa que actualmente nos estamos perdiendo».

En 2025 las ventas de eléctricos han mejorado en España, pero aún se continúa por debajo de Europa

En líneas generales, esgrime, «se va con bastante retraso» en relación a la extensión de la infraestructura de recarga. «Badajoz, por ejemplo, fue de las primeras ciudades que montó puntos. Y nos hemos quedado atrás completamente, casi todas las ciudades de España tienen más y mejores puntos». Defiende que en las poblaciones de mayor tamaño se habilite «un sistema de puntos de recarga» no necesariamente rápidos. «Los 22 kW son perfectamente adecuados para las ciudades. En muchas europeas donde el número de coches es más alto, ya se está planteando que sean accesibles para que los puedan estar allí toda la noche. A la gente que no tiene plaza de garaje, pero que quiere optar a un coche eléctrico, le vendría muy bien tenerlos».

Los vehículos electrificados representan casi el 20% del parque automovilístico y los eléctricos puros consiguen un récord "histórico"

Recarga de un coche eléctrico. / El Periódico

Para lo que sí resulta fundamental contar con recarga rápida es para reducir los tiempos de los viajes de media y larga distancia y para el transporte de mercancías por carretera, ya que es la única que permite plazos comparables a repostar con un vehículo de combustión. «El 40% de todos los puntos de recarga rápida que existen se han montado en el último año. Eso significa que de aquí para adelante, casi todo lo que se monte, salvo lo que mencionaba en ciudades, va a ser de este tipo», avanza.

Fuera de servicio

Otro de los datos que periódicamente revela el barómetro de la patronal de los fabricantes de automóviles es el de la infraestructura de recarga de acceso público que permanece fuera de servicio bien sea por encontrarse en mal estado, averiada, o porque aún no se ha podido conectar a la red de distribución eléctrica. En Extremadura hay más de trescientos puntos en esta situación.

«El problema que seguimos teniendo es que estamos en manos de las distribuidoras de energía. Han mejorado los plazos, pero se continúa tardando mucho. Los principales puntos que no funcionan son los que están demorados», incide. «Desde tú empiezas con los papeles hasta que consigues tener el punto funcionando se va a año y medio. Si no fuera por eso, estaríamos mucho mejor», apostilla.

Aumentan las ventas

Según Anfac, en 2025, la electrificación ha dado un salto en España en las nuevas ventas, motivado por «el notable esfuerzo comercial de las marcas y la disposición de ayudas a la compra». Sin embargo, aunque estas cifras de ventas son positivas, quedan por debajo de la media europea: el 19% de penetración en turismos frente al 25% en Europa, y apenas un 8% en vehículos comerciales frente al 10% europeo. Moya cree que para dar el empujón final a la comercialización de estos vehículos en España falta transmitir que «no hay vuelta atrás» en la apuesta por la electrificación. En sentido contrario, la Comisión Europea presentó recientemente un paquete de medidas sobre el sector automovilístico con el que elimina la prohibición de la venta de coches nuevos con motores de combustión (diésel y gasolina) en 2035, algo pactado por las instituciones comunitarias hace dos años.

«La otra situación que tenemos que resolver claramente es el plan Moves», defiende. Los apoyos económicos a la compra de estos vehículos, que siguen siendo todavía más caros que los convencionales, «está funcionando relativamente bien, pero si a ti te prometen 3.000, 4.000 o 5.000 euros de ayuda y luego no te los dan hasta dentro de 2 o 3 años, que es lo que está pasando…»

Sea como fuere, defiende que «estamos en el buen camino», los coches van siendo «más competitivos» en coste y «cada vez tienen «más autonomía». La gente, cuando prueba un coche eléctrico, dice: 'esto no es lo que me habían contado'. Falta muchísima información. Se sigue pensando que es para 50 o 100 kilómetros. Y la realidad es completamente diferente. Cuando yo me lo compré hace más de una década, tenían poco más de 100 kilómetros de autonomía. Ahora, el que menos, tiene alrededor de 300 o 400 kilómetros».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents