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Informe del Ministerio del Interior

La homofobia, el racismo y la xenofobia centran los delitos de odio en Extremadura

La comunidad notifica la menor tasa del país en denuncias de esta tipología: 2 por cada 100.000 habitantes

Durante un año se han registrado 22 infracciones penales, 15 en la provincia cacereña y 7 en la pacense

Manifestación del orgullo LGTBI en Cáceres.

Manifestación del orgullo LGTBI en Cáceres. / CARLOS GIL

Mérida

El pasado marzo, la Audiencia Provincial de Cáceres impuso una pena de cárcel a un acusado de haber proferido expresiones homófobas, tales como «maricón de mierda», contra una persona del colectivo LGBTI en una zona de bares de un pueblo de Cáceres. La Sala le condenó por un delito de odio a un año de prisión y a una multa de tres euros diarios durante siete meses -600 euros-. Dos meses más tarde, la misma sala y, en virtud de un acuerdo de conformidad, condenó a un hombre acusado de otro delito de odio a dos años de prisión y a realizar un curso por comentarios racistas. Le acusaba de publicar mensajes en redes sociales del tipo: «Yo voto por colgar 200 musulmanes en la plaza del pueblo; son una plaga y hay que exterminarla» o «un tiro en la cara al primer morata».

Según el último informe anual realizado por el Ministerio del Interior en el que analiza los delitos de odio y su evolución en las distintas comunidades, Extremadura se situó en 2024 como la región en la que menos delitos de este tipo se denuncian, con una tasa de 2,09 hechos por cada 100.000 habitantes, frente a la media nacional de 4,02. Los datos colocan a la comunidad extremeña en la parte baja de la tabla autonómica, superada de cerca por Andalucía (2,59), Galicia (2,85) y Castilla-La Mancha (3), así como muy lejos de comunidades como Navarra (14,00), País Vasco (10,80) o las ciudades autónomas de Ceuta (8,41) y Melilla (8,16), que superan ampliamente la media estatal.

Más en Cáceres que en Badajoz

Por provincias, Cáceres registra una tasa de 3,86 hechos por cada 100.000 habitantes, en el puesto número 23 del ránking que incluye las 26 provincias que tienen las tasas más altas de país. Aunque se sitúa por debajo de la media nacional, la tasa cacereña es sensiblemente superior al promedio regional. Badajoz, por su parte, queda fuera del grupo de provincias con tasas más elevadas del país, lo que confirma un impacto más moderado del fenómeno en el conjunto extremeño. El informe del Gobierno central analiza tanto los delitos como las infracciones administrativas e incidentes de odio conocidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y constata un descenso generalizado a nivel estatal del 13,8% respecto a 2023. Esta tendencia a la baja también se refleja en territorios como Extremadura, tradicionalmente situado en niveles inferiores a la media.

En concreto, cabe destacar que en Extremadura se contabilizaron ocho casos de delitos motivados por orientación sexual e identidad de género, mientras que siete fueron por racismo y xenofobia. Estos delitos incluyen conductas como amenazas, lesiones, trato degradante o incitación pública al odio dirigidas contra personas o colectivos por su identidad sexual, raza u origen nacional. Asimismo, se notificaron dos infracciones de carácter administrativo. De los 22 casos totales registrados, la mayoría se denunciaron en la provincia de Cáceres, con 15, frente a siete en Badajoz. En esta línea, indicar que en los años precedentes de 2022 y 2023 se contabilizaron 21 delitos en Extremadura.

Redes sociales

«Somos la comunidad autónoma que menos denuncias registra por este tipo de delitos, pero desde luego hay que estar muy atentos porque son delitos que en las redes sociales han llegado a tener casi una impunidad por determinada gente y tenemos que perseguirlos», manifestó sobre este informe el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana. En esta línea, aseguró que «no se puede permitir» que los usuarios de las redes sociales, utilizando el anonimato, lancen insultos continuos o muestren mensajes de «absolutamente odio contra los derechos humanos en un país democrático».

«Aunque seamos la comunidad autónoma que menos número de delitos registra, eso no significa que no debamos luchar contra ello», apuntó el delegado del Gobierno en Extremadura, que mostró su preocupación por la tendencia en el aumento de este tipo de delitos, principalmente en las redes sociales. Por ello, insistió en que «hay que perseguirlos y erradicarlo totalmente». «Aquí somos todos humanos y como humanos no tenemos derecho a mostrar odio hacia otros. Y odio gratuito. Se trata además de un delito que intenta hacer daño sin sacar nada. Y como personas nunca podemos permitirlo», apostilló José Luis Quintana.

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