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Pactos para la Gobernabilidad de Extremadura

El acuerdo PP-Vox sigue vivo tras el amago de ruptura a horas de formar la Asamblea de Extremadura

El reparto de consejerías, en especial la de Agricultura, provoca roces, apagados a última hora del lunes, lo que podría desembocar en una entente para constituir la Mesa del parlamento extremeño

Sesión constituyente de la Cámara extremeña para la última legislatura, en junio de 2023.

Sesión constituyente de la Cámara extremeña para la última legislatura, en junio de 2023. / JORGE ARMESTAR

Madrid / Mérida / Cáceres

Máxima expectación esta mañana en la Asamblea de Extremadura. A las 10 horas tiene previsto iniciarse la sesión de la que saldrá formada la Mesa. Una cuestión que formaba parte del pacto «global» que negocian PP y Vox, que ayer, durante varias horas, pareció irse al traste. Con la noche llegó la calma a ambas formaciones. Con PP (29 escaños) y Vox (11), la derecha suma para componer una Mesa a su medida y para, dentro de un mes, controlar la investidura de la Presidencia de la Junta. Pero este lunes, horas antes de una sesión decisiva, la tensión entre Vox y PP ha llegado al extremo de dar prácticamente por rotas las negociaciones, lo que podría afectar a los teóricos apoyos de los de Guardiola a los de Abascal.

Vuelta a la negociación

Al final parece que ambos han reconducido la situación y han seguido negociando. Un síntoma de que las aguas han vuelto a su cauce es el contenido en redes sociales, en especial de Vox. A última hora de la tarde no quedaba rastro de las acusaciones de la mañana sobre un teórico «portazo» de Guardiola o una ruptura que no llegó a producirse, según se encargaron de subrayar de uno y otro lado. La última palabra la tendrán ellos mismos en las votaciones de este martes.

Control de la Mesa

Las fuerzas conservadoras tienen asegurado el control de la Mesa, salvo nuevos desencuentros. La suma de la izquierda no les otorga ninguna posibilidad, salvo que PP y Vox apoyaran a alguno de sus candidatos, algo harto improbable.

El origen de la disensión

En el centro de esa disensión, en las negociaciones sobre las que ambas partes se habían comprometido a mantener discreción, no solo está la posible presidencia de la Asamblea. A primera hora de la mañana, Vox señalaba al PP por no otorgarle en el futuro gobierno el peso que, considera, le otorgan sus resultados electorales. En otras palabras, Vox insiste en tener peso específico en el futuro Ejecutivo en áreas de trascendencia que desplazarían a «fieles» de Guardiola. Es el caso de Agricultura, pero también de Industria.

Estupefacción en el PP

El PP mostró su estupefacción a primera hora de la mañana. «Estamos absolutamente sorprendidos porque inicialmente nos hemos enterado por los medios de comunicación», subrayaron los populares, asegurando que la presidenta María Guardiola había planteado a Vox distintas alternativas «con absoluta generosidad», lo que incluía la entrada en el Ejecutivo y una «posición importantísima» en la Asamblea. «Había distintas alternativas con posiciones en el legislativo y en el ejecutivo. Era cuestión de que Vox eligiese aquella en la que se sintiera más cómodo o por la que más pudiera aportar a esta región», han apostillado desde el PP.

La presidencia de la Mesa

Todo queda a expensas de lo que ocurra esta mañana en la Asamblea, ya que las mismas fuentes han subrayado la intención de los populares de apostar por la presidencia de la Mesa como ganadores de las elecciones y, lo más importante, sin haber cerrado el pacto con Vox. «No vamos a regalar una presidencia sin saber cómo va a quedar el gobierno o si vamos a tener presupuestos», han resaltado. El enfado de los de Vox se diluyó con las horas y después de que fuentes del PP alabaran el transcurso de lo que, hasta entonces, parecía un acto en el que «todo iba bien», según la propia Guardiola. «Había buena sintonía, cordialidad y ganas de acordar», indican fuentes de la negociación.

Negación de la ruptura

Las dos partes negaron, con las horas, haber hablado de «ruptura». Incluso Vox emitió un comunicado para «desmentir categóricamente» el hecho y atribuyéndolo a «una estrategia de la candidata María Guardiola para buscar excusas y culpables externos con los que justificar su nula voluntad de alcanzar un acuerdo real que permita cambiar Extremadura». Y el PP, a continuación, pareció dar el asunto por zanjado al mostrar también su satisfacción por el giro de los acontecimientos.

Las tensiones parecían quedar rebajadas cuando el PP subió un último post en X: «El diálogo tiene que continuar con discreción y respeto mutuo. Los extremeños quieren estabilidad». En unas horas se conocerá el desenlace.

Las cábalas

La constitución de la Asamblea de Extremadura tendrá lugar con los 65 diputados elegidos el 21D. Cada grupo parlamentario (PP, PSOE, Vox y Unidas por Extremadura) anunció ayer --salvo cambios de última hora-- que presentará sus propios candidato a la Presidencia. Si en la primera votación ninguno obtiene la mayoría cualificada, se procederá a realizar una segunda, y saldrá quien obtenga más apoyos. A continuación se elegirá al resto de los miembros de la Mesa.

El PP tiene prácticamente todas las opciones de llevarse la Presidencia porque supera en escaños a la izquierda. Solo Vox podría evitarlo, pero para ello tendría que apoyar a PSOE e IU_(las dos formaciones de izquierdas podrían consensuar finalmente su lista, como ya hicieron en 2023) y eso es realmente improbable. Vox también puede llegar a un acuerdo más lógico desde el punto de vista político con el PP que le dé la Presidencia a los de Abascal (existen fundadas razones para pensar que esta negociación se encuentra sobre la mesa) o bien una vicepresidencia o una secretaría. Pero si Vox va por solitario y vota a su propio candidato, corre el riesgo de que le ocurra como en 2023 y se quede sin presencia en la Mesa de la Asamblea.

A diferencia de aquella última sesión constitutiva, esta vez la izquierda no tiene opciones de llegar a la Presidencia. El PSOE, respaldado por Unidas, consiguió entonces el puesto aprovechando la falta de acuerdo de PP y Vox, pero ahora el PP suma 29 escaños frente a 25 de la izquierda. Eso sí, pueden pactar de modo que PSOE le cedería un puesto a Unidas por Extremadura en la Mesa a cambio de otros acuerdos.

Los cálculos más lógicos dan este martes al PP la Presidencia y una vicepresidencia, dejando la otra para el PSOE, como cargos más importantes del órgano rector. Pero en muchas quinielas entra que Guardiola podría ceder el principal puesto, que considera que le corresponde por escaños, a Vox, siempre a cambio de su investidura en un mes. Todo dependerá de las negociaciones hasta última hora.

Sea como sea, cada partido lleva hoy sus propios candidatos y solo Vox ha desvelado los nombres: Ángel Pelayo (Presidencia), Juan José García (vicepresidencia) y Beatriz Muñoz (secretaría).

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