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Balance 2025

Un año sin precedentes en Extremadura con 14 muertos en incendios: braseros y estufas, en el punto de mira

Los casos recientes en localidades como Valverde del Fresno o Ceclavín dibujan una cadena de sucesos domésticos durante los últimos meses y reactivan los avisos de prevención

Lugar en el que se produjo el incendio de Olivenza, en el que falleció una menor.

Lugar en el que se produjo el incendio de Olivenza, en el que falleció una menor. / Santiago García Villegas

Rocío Muñoz

Rocío Muñoz

Cáceres

Extremadura ha vivido un año sin precedentes por el número de víctimas mortales en incendios domésticos. Al menos 14 personas han muerto y en torno a una treintena han resultado heridas en 2025 y durante estos primeros días de 2026, una cifra muy superior a la registrada el ejercicio anterior y que ha llevado a los servicios de emergencia a insistir en la necesidad de extremar las medidas de prevención.

El caso más reciente se produjo este domingo, 11 de enero, en la localidad cacereña de Valverde del Fresno, donde una mujer de 59 años falleció en el incendio declarado en su vivienda. El suceso ha vuelto a situar en primer plano el riesgo de los fuegos domésticos en el ámbito residencial. Días antes, en la madrugada del 1 de enero, un hombre de 53 años murió en Ceclavín a causa de una intoxicación por monóxido de carbono. Las investigaciones apuntan a un brasero de picón como origen del suceso. En el mismo incidente, una mujer de 86 años tuvo que ser trasladada al hospital.

La magnitud de estos datos contrasta con los registrados en 2024, cuando Extremadura contabilizó cuatro fallecidos por incendios en viviendas, tres hombres y una mujer, una cifra muy inferior a la alcanzada en 2025.

Factores comunes y avisos

Desde el 112 Extremadura, la técnico sectorial de bomberos María Jesús Alegre ha reconocido que le sorprende la subida porque "cada vez hay más información" sobre prevención y mantenimiento. Alegre ha explicado que, en los incidentes en los que ha intervenido, se han repetido los problemas eléctricos y los episodios vinculados a la mala combustión de chimeneas y estufas, que derivan en inhalación de monóxido de carbono. "La gente no limpia las chimeneas", ha advertido, y ha detallado que, tras meses sin uso, la suciedad acumulada impide que el humo se evacúe correctamente.

La técnico también ha señalado que este tipo de siniestros se ha producido más en el ámbito rural, que atribuye como posibilidad a la mayor cantidad de sistemas tradicionales frente a las ciudades, donde son más comunes instalaciones con sensores y mayor control. A ello se suma, ha añadido, la distancia hasta los parques de bomberos, lo que complica la respuesta en municipios alejados: "Los primeros minutos son muy importantes".

Factores comunes en incendios domésticos

Gráfico de los factores comunes en incendios domésticos. / Rocío Muñoz

Entre los consejos de prevención, Alegre ha recomendado el buen mantenimiento de las instalaciones y colocar "detectores de humo y de monóxido de carbono". También ha pedido revisar la instalación eléctrica para evitar cortocircuitos y no encadenar regletas y alargaderas, además de utilizar equipos homologados y con controles mínimos de calidad.

Las recomendaciones

El jefe del servicio municipal de bomberos de Badajoz, Basilio González, ha situado el foco en la calefacción tradicional y ha pedido "eliminar de una forma radical los braseros de picón", al considerar que suponen un doble peligro por la facilidad con la que pueden provocar un incendio y la mala combustión, con riesgo de intoxicación mortal. Como alternativa, ha recomendado sustituirlos por radiadores de aceite, que "no tienen superficie incandescente".

González también ha alertado del riesgo asociado a la carga de baterías de patinetes y bicicletas eléctricas, y ha pedido que se haga en espacios ventilados, vigilados y sin material combustible.

El responsable municipal ha defendido medidas sencillas como la instalación de detectores domésticos de humo, especialmente en viviendas con personas mayores. Según ha explicado, estos dispositivos avisan en fases tempranas y favorecen una reacción rápida, algo clave en entornos donde los tiempos de respuesta pueden ser mayores: "por lo menos te pones a salvo y los daños materiales, bueno, pues ya se arreglarán".

Diciembre concentró los casos más graves

El balance de 2025 incluye varios episodios de especial gravedad. Uno de los más trágicos ocurrió a comienzos de diciembre en Navalmoral de la Mata, donde un incendio en una vivienda provocó la muerte de dos personas. Un hombre de 39 años falleció días después en el Hospital de Getafe, lugar donde fue trasladado tras el suceso, a causa de las gravísimas quemaduras sufridas, con el 81% de su cuerpo afectado y lesiones por inhalación de humo. En el mismo incendio resultó herida una mujer de 41 años, que murió posteriormente en el Hospital de La Paz, en Madrid.

Durante el mes de diciembre se registraron otros fallecimientos. El día 30 murió un hombre de 83 años en el incendio de su vivienda en Hervás, mientras que el 24 se confirmó la muerte de un matrimonio en Cáceres, que habría fallecido durante la noche por la mala combustión de un aparato de calefacción. Días antes, el 18 de diciembre, un hombre de 62 años perdió la vida en el incendio de una vivienda en Tiétar.

Heridos en diciembre

Ese mismo mes se produjeron además numerosos incendios con heridos. El 19 de diciembre, una mujer resultó herida grave en el incendio de su vivienda en Cáceres, frente al pabellón Juan Serrano Macayo, y dos días antes, otro incendio en la capital cacereña afectó a cinco personas, una de las cuales ingresó en la UCI con quemaduras. El 13 de diciembre, un hombre de 82 años sufrió quemaduras e intoxicación por monóxido de carbono en Mérida.

El mes de noviembre dejó varios sucesos relevantes. El día 26 se produjeron tres incendios, el más grave en Puebla de Argeme, donde un hombre de 53 años fue evacuado en helicóptero al Hospital de Getafe con quemaduras de tercer grado. Ese mismo día, una mujer de 56 años fue trasladada al Hospital Universitario de Badajoz por intoxicación por monóxido de carbono en Villafranco del Guadiana.

El año había comenzado ya con episodios mortales. El 12 de enero falleció un hombre de 75 años en un incendio en Valencia de Alcántara, posiblemente provocado por la mala combustión de una caldera. En febrero, el incendio de una vivienda en Castilblanco causó la muerte de un niño de 10 años y de su tía de 75, y dejó herido leve al padre del menor. Ese mismo mes, el día 28, murió un hombre de 45 años con discapacidad física al quedar atrapado en su vivienda en Moraleja.

En junio se registraron dos muertes en menos de 24 horas: una mujer falleció en el incendio de una vivienda en Mérida y, poco después, una niña de tres años perdió la vida en su domicilio de Olivenza, posiblemente por inhalación de monóxido de carbono.

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