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FERIA INTERNACIONAL DEL TURISMO

El alcalde de Torrejoncillo presenta la fiesta de La Encamisá, aspirante a Fiesta de Interés Turístico Nacional

Manuel Rodríguez, alcalde de Torrejoncillo, destacó que La Encamisá es una manifestación de fe y una forma de vida para los vecinos, que celebran cada 7 de diciembre

El alcalde de Torrejoncillo, con la consejera de Turismo y los tamborileros del municipio.

El alcalde de Torrejoncillo, con la consejera de Turismo y los tamborileros del municipio. / Juan José Ventura

Juan José Ventura

Juan José Ventura

Madrid

El alcalde de Torrejoncillo, Manuel Rodríguez, ha presentado en Fitur una de las celebraciones más singulares de la provincia de Cáceres y de Extremadura: La Encamisá, una fiesta que cada mes de diciembre transforma esta localidad cacereña en punto de encuentro para miles de visitantes y que aspira a obtener el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Nacional. Como curiosidad, se repartieron coquillos al público asistente, uno de los dulces típicos del municipio y sonaron los tamboriles característicos.

Manuel Rodríguez, alcalde de Torrejoncillo, agradeció a la Consejería de Turismo poder estar presente en la feria. “Queremos enseñar al mundo esta fiesta de Interés Turístico. No es solo una manifestación de fe sino una forma de vida, pues marca el inicio y el final del año para los Torrejoncillanos cada 7 de diciembre”.

Esa mañana el nerviosismo recorre las calles del pueblo. Un grupo de vecinos reparte las hogueras, se limpian las escopetas y los caballos se acicalan. Es la noche más mágica del año. La plaza mayor se llena de miles que esperan la salida de la patrona, la Virgen Inmaculada. “Cuando sale el estandarte son momentos indescriptibles. Una vez entregado el estandarte al mayordomo, este lo alza al cielo. Se crea una conjunción de fe, salvas y vivas a la Virgen”, explicó.

“La Encamisá atrae a miles de visitantes y es una oportunidad de transmitir nuestras tradiciones a nuevas generaciones. Es el reflejo de nuestra identidad, nuestra fe y nuestra pasión”, concluyó.

La Encamisá, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional desde 1997, congrega cada año en torno a 15.000 personas, entre visitantes y torrejoncillanos que regresan a su pueblo para vivir una tradición profundamente arraigada en la historia local. El alcalde ha destacado que el ayuntamiento trabaja ya en la finalización del expediente necesario para lograr el reconocimiento nacional de una celebración que aúna historia, devoción, participación popular y atractivo turístico.

El momento central de la fiesta tiene lugar la noche del 7 de diciembre, cuando a las 22.00 horas, tras abrirse las puertas de la iglesia de San Andrés, sale el estandarte de la Virgen María Inmaculada hacia la Plaza Mayor. Allí, más de 150 caballistas, cubiertos con sábanas blancas, y un número similar de escopeteros acompañan el recorrido mientras se lanzan alrededor de 30.000 salvas al aire, en una escena cargada de emoción que se vive entre vítores y aplausos.

Durante su intervención, el alcalde ha subrayado el carácter histórico de la fiesta, cuyo origen se vincula a la Batalla de Pavía de 1525. Según la tradición, un grupo de torrejoncillanos se cubrió con sábanas blancas y se encomendó a la Virgen para poder avanzar sin ser descubiertos entre la nieve, una estrategia que hoy se recuerda simbólicamente a través de los jinetes y del uso de las escopetas, que evocan a un antiguo ejército.

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