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El camino a la investidura

Montse Lluis: la voz de Santiago Abascal en Extremadura

Emisaria de la dirección nacional de Vox, la responsable territorial del partido lidera junto a Óscar Fernández una negociación con el PP ahora centrada en la vicepresidencia de la Junta y el reparto de consejerías

Ignacio Garriga y Montse Lluis.

Ignacio Garriga y Montse Lluis. / EFE

Mérida

Montserrat Lluis ha sido la persona escogida por Santiago Abascal para liderar, junto a Óscar Fernández, las negociaciones de cara a la investidura de María Guardiola. La vicesecretaria de Acción de Gobierno de Vox, mano derecha de Ignacio Garriga, centra su agenda en Mérida con la intención de consolidar la vicepresidencia y varias consejerías trasnversales en el nuevo Ejecutivo del PP, por el momento sin grandes avances.

Antes de sumarse a Vox, Lluis trabajaba como periodista: pasó por El Correo, fue directora adjunta de ABC y directora general del Grupo COPE. Lleva vinculada al partido desde abril de 2022, cuando, tras las elecciones autonómicas de Castilla y León, fue nombrada directora general de Coordinación e Interacción Social en la Junta de Castilla y León.

Monste Lluis junto a Juan García-Gallardo, vicepresidente de Castilla y León por Vox entre 2022 y 20234.

Monste Lluis junto a Juan García-Gallardo, vicepresidente de Castilla y León por Vox entre 2022 y 20234. / Nacho Gallego

De ese puesto salió en 2023 para incorporarse a la estructura nacional del partido al ser requerida para ello por Abascal, con el objetivo de hacerse cargo de la coordinación de las negociaciones para la formación de gobiernos tras las elecciones autonómicas y municipales de ese año.

Desde ese momento Lluis ha sido vicesecretaria nacional de Acción de Gobierno y Coordinación Parlamentaria y, a partir de enero de 2024, miembro del Comité Ejecutivo Nacional, tras la asamblea extraordinaria que revalidó a Santiago Abascal presidente de Vox.

Nuevo ciclo electoral

En mayo de 2025 Lluis fue nombrada secretaria general adjunta como un paso más en la organización territorial del partido para afrontar el nuevo ciclo electoral, que se abrió el pasado diciembre con las elecciones extremeñas y se cerrará con las generales, previsiblemente en 2027. Se convirtió así en la mano derecha del secretario general, Ignacio Garriga, actualmente número dos de Abascal.

En los últimos meses Lluis se ha encargado de coordinar la actividad del partido a nivel territorial manteniendo siempre un perfil bajo. Ha desarrollado su labor en la sala de máquinas de la formación: nunca ha ocupado escaño y son contadas sus intervenciones públicas.

La dirigente ha estado al frente de las negociaciones presupuestarias en aquellas autonomías en las que el PP necesita el apoyo de Vox y ahora Abascal también ha delegado en ella la negociación del gobierno extremeño.

María Guardiola y Abel Bautista, en el pleno de la Asamblea de Extremadura.

María Guardiola y Abel Bautista, en el pleno de la Asamblea de Extremadura. / Javier Cintas

Negociación bloqueada

Guardiola quería un pacto rápido, un «acuerdo global de estabilidad» que estuviese cerrado antes de la constitución de la Asamblea el 20 de enero. Ambas partes acordaron una negociación discreta, siempre apelando a la cordialidad y a la buena disposición. Pero el choque por la composición de la Mesa, según Vox por la negativa de Guardiola a negociar la Presidencia del parlamento, dinamitó la cordialidad y ha devuelto los ataques, la falta de confianza y los amagos de ruptura.

Ahora el principal obstáculo en las conversaciones se encuentra en la distribución de las consejerías, la asignación presupuestaria de las mismas y la exigencia de una vicepresidencia. Vox ha reiterado que su interés se centra en influir en las políticas relacionadas con el campo, la ganadería y la industria, así como en el endurecimiento de las medidas contra la inmigración ilegal y los cambios en el ámbito educativo.

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