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Misma joya, distinta tasación

Detectan diferencias de precio de hasta un 20% en los ‘compro oro’ de Extremadura

La Unión de Consumidores de Extremadura realiza un estudio e insta a Consumo a acometer una campaña de control sobre las básculas de estos establecimientos

La UCE aconseja a los consumidores que se informen antes de acudir a este tipo de establecimientos.

La UCE aconseja a los consumidores que se informen antes de acudir a este tipo de establecimientos. / Cedida

Mérida

La Unión de Consumidores de Extremadura (UCE) ha detectado diferencias de hasta un 20% en el precio que ofrecen los distintos establecimientos de compra de oro de la región por una misma joya. El estudio se ha realizado con el fin de comprobar si persiste una falta de transparencia, como ya ocurrió en un análisis similar llevado a cabo hace una década.

«Sobre 2007 y 2008 proliferaron este tipo de negocios y ya lo denunciamos en su momento. Ahora lo hemos vuelto a hacer porque los extremeños siguen acudiendo a ellos y queríamos comprobar si había cambiado algo», ha explicado Lali Bermejo, técnico de UCE.

El resultado del estudio ha sido, cuanto menos, llamativo. Una misma pieza (una alianza de 18 quilates) ha recibido tasaciones «muy distintas», además de presentar una diferencia de hasta el 12% en el peso marcado según el establecimiento.

«Desgraciadamente, la falta de transparencia sigue primando en la gran mayoría de ellos», ha lamentado Bermejo.

El peso no se muestra en la mayoría de tiendas

UCE ha advertido de que en casi el 75% de los comercios visitados no se mostró el peso de la joya, un «factor determinante» para fijar el precio final y una información «deseable y obligatoria».

Para ilustrarlo, la técnico ha recurrido a un ejemplo cotidiano: «Es como si vas a un supermercado, pides medio kilo de carne y no puedes ver el peso, o en la gasolinera no te enseñan los litros que te están repostando: es una falta clara de transparencia».

El 75% de las tiendas no mostraron el peso de la joya, un «factor determinante» del precio que se obtiene

A esta circunstancia se suma la aplicación de la cotización al peso, que en más del 90% de los establecimientos se realiza de forma «absolutamente opaca» para el consumidor. Según UCE, el cálculo se hace a través del ordenador o directamente con una calculadora, sin que el cliente tenga acceso al resultado final de la operación.

Diferencias de precio por ciudades

La organización también ha señalado que en uno de los comercios la joya de 18 quilates fue tasada como si fuera de 14 quilates, con un precio de 42 euros el gramo. En el resto, aunque la tasación fue correcta, los precios ofrecidos fueron «muy dispares», desde los 53 euros el gramo en Mérida hasta los 68,75 euros en Badajoz.

«Esto supone que, si la joya pesa 2,5 gramos, la diferencia de precio entre un establecimiento y otro puede rozar el 23%», ha detallado Bermejo.

En Mérida, el precio más bajo fue de 53 euros el gramo, frente a los 60 euros del más alto (una variación del 12%). En Cáceres, las cifras oscilaron entre 55,5 y 65 euros, una diferencia del 17%.

La mayor disparidad se detectó en Badajoz, donde la diferencia alcanzó los 12,75 euros el gramo. En este caso, una joya de 2,40 gramos fue valorada en 127,20 euros en el establecimiento que menos pagaba, frente a los 165 euros ofrecidos en el que más.

Publicidad y precios reales

UCE también ha constatado que algunos comercios anunciaban un precio por gramo que posteriormente no se correspondía con el ofrecido al consumidor. En este sentido, recuerdan que «la normativa establece que la publicidad forma parte de la relación contractual».

«Todo lo que se publicita debe cumplirse y pasa a formar parte del contrato con el consumidor. Por eso, si un comercio anuncia un precio, tiene la obligación de aplicarlo, y el consumidor puede y debe exigirlo», ha subrayado Bermejo.

Regateo y falta de identificación

El estudio también ha detectado prácticas de «regateo» cuando los responsables de UCE solicitaron llevarse las piezas para consultarlo en casa. En un 20% de los establecimientos, se ofreció una cantidad mayor si la joya se vendía en ese mismo momento. Además, solo tres comercios pidieron el documento de identidad del propietario antes de valorar la pieza.

Control de básculas

Aunque no existe una regulación específica para estos negocios, sí la hay en aspectos clave como las básculas de pesaje, que deben someterse a controles periódicos cada dos años. Todas deben contar con una etiqueta de verificación visible, en la que figure el resultado de la inspección y la fecha de validez.

Por ello, UCE ha solicitado al Instituto de Consumo de Extremadura (INCOEX) que impulse una campaña de control para garantizar el cumplimiento de los derechos de los consumidores.

Por último, Bermejo ha aconsejado a los ciudadanos que se informen antes de acudir a este tipo de establecimientos. «Siempre recomendamos ir primero a una joyería para pesar la pieza y conocer sus quilates», ha señalado.

«Es fundamental saber qué llevamos, porque no vale lo mismo una pieza de 8 quilates que una de 14. Y, a partir de ahí, comparar precios, porque solo así se consigue el mayor valor posible», ha concluido.

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