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39ª edición del Salón Gourmets

Sierra de Montánchez y Tamuja: el sabor de la historia en el Salón Gourmets

IFEMA Madrid acogerá en abril de 2026 el Salón Gourmets, donde la comarca de la Sierra de Montánchez y Tamuja presentará sus productos, incluyendo jamón ibérico, quesos y bombones

Sierra de Montámchez y Tamuja en 39ª edición del Salón Gourmets.

Sierra de Montámchez y Tamuja en 39ª edición del Salón Gourmets. / ADISMONTA

Redacción

Del 13 al 16 de abril de 2026, IFEMA Madrid será el punto de encuentro de la excelencia en alimentación y bebidas de alta calidad, y no podríamos, desde ADISMONTA, estar más ilusionados de presentarle la riqueza y autenticidad de nuestros productos y localidades.

Jamon ibérico de Montánchez.

Jamon ibérico de Montánchez. / Carlos Criado

Son 22 municipios los que conforman este corazón de Extremadura, cada uno de ellos con peculiaridades a destacar desde el punto de vista de la gastronomía gourmet: Albalá, Alcuéscar, Aldea del Cano, Almoharín, Arroyomolinos, Benquerencia, Botija, Casas de Don Antonio, Montánchez, Plasenzuela, Ruanes, Salvatierra de Santiago, Santa Ana, Santa Marta de Magasca, Sierra de Fuentes, Torre de Santa María, Torremocha, Torreorgaz, Torrequemada, Valdefuentes, Valdemorales y Zarza de Montánchez.

Vino de la comarca de Sierra de Montánchez Tamuja.

Vino de la comarca de Sierra de Montánchez Tamuja. / Carlos Criado

El Salón Gourmets se consolida en su 39.ª edición como la feria líder en Europa, ofreciendo una plataforma comercial inigualable para productores, industriales y profesionales tanto de la agroindustria como del sector turístico.

La comarca de la Sierra de Montánchez y Tamuja no solo asiste a una feria; desembarca en el panorama internacional con un argumento imbatible: paisajes que se comen. Bajo el lema de ser un “destino de turismo gastronómico por excelencia”, nuestra tierra se presenta como un mosaico de sabores.

Festival Carlos V y el Jamón de Montánchez.

Festival Carlos V y el Jamón de Montánchez. / EL PERIÓDICO

El ibérico: el legado del emperador

Si hay un producto que define nuestra identidad, es el jamón ibérico. La experiencia del ibérico es historia viva. Desde nuestras dehesas, donde el cerdo disfruta de la montanera, hasta los secaderos naturales de Montánchez, el proceso es un ritual de paciencia y sabiduría.

Dato histórico: Ya en el siglo XVI, los jamones de Montánchez eran los preferidos del Emperador Carlos V, quien exigía que este manjar nunca faltara en su mesa, sin importar en qué rincón de Europa se encontrase.

Experiencia: A través del Club de Producto Rutas del Jamón ibérico dehesa de Extremadura los visitantes pueden trazar el viaje del producto desde la encina pasando por la bodega o secadero y paladearlo en los distintos restaurantes de la zona.

Elaboración de quesos en la comarca de Sierra de Montánchez Tamuja.

Elaboración de quesos en la comarca de Sierra de Montánchez Tamuja. / Jorge Armestar

Un territorio de queso y tradición pastoril

Caminar por nuestra comarca es seguir el rastro de la oveja merina. Casi la totalidad de nuestro territorio se abraza a la DOP Torta del Casar, ofreciendo un paisaje salpicado de rebaños que son el alma de nuestra gastronomía.

"No se puede entender el paisaje adehesado sin saborear el manjar de una Torta."

Formamos parte esencial de las Rutas del Queso de Extremadura, invitando al viajero a recorrer las Cañadas Reales (Cañada Soriano Occidental y Cañada Real Leonesa) y a realizar paradas obligatorias en queserías artesanales y restaurantes de la comarca.

Bombón de higo.

Bombón de higo. / Carlos Criado

El Higo Calabacita: oro negro en almíbar

Si el ibérico es el rey, el higo calabacita es la joya de la corona de nuestra repostería. Innovación y tradición se dan la mano en el bombón de higo, un producto gourmet reconocido a nivel nacional que ha sabido transformar el cultivo tradicional en un bocado sofisticado. Las distintas variedades en confitería se pueden encontrar en las fábricas de bombones de Almoharín y Valdefuentes junto a derivados como pan de higo, higo seco, casamientos y mermeladas entre otros.

Variedad estrella: Higo Calabacita (suave, dulce y delicado).

Ermita de Nuestra Señora del Salor.

Ermita de Nuestra Señora del Salor. / Carlos Criado

Caza y cocina monacal: la sofisticación de lo salvaje

Nuestra despensa también se nutre de lo indómito. La cocina de caza de la Sierra de Montánchez es un equilibrio perfecto entre la potencia de la naturaleza (ciervo, jabalí, perdiz) y la delicadeza de los antiguos recetarios monacales. Platos que cuentan historias cinegéticas y de vida en los conventos, elevando lo salvaje a la categoría de alta cocina.

Quesos de oveja de Sierra de Montánchez-Tamuja.

Quesos de oveja de Sierra de Montánchez-Tamuja. / Carlos Criado

Sierra de Montánchez y Tamuja, Corazón de Extremadura.

Sierra de Montánchez y Tamuja, Corazón de Extremadura. / EL PERIÓDICO

En el Corazón de Extremadura: un banquete para la historia

Hay lugares donde el tiempo no se mide en horas, sino en estratos de piedra, encinas centenarias y el aroma de un buen guiso. Nos adentramos en el "Corazón de Extremadura", esa comarca de la Sierra de Montánchez y Tamuja que, con justicia, ha sido bautizada como el Triángulo de Oro. Aquí, entre Cáceres, Trujillo y Mérida, el patrimonio no solo se contempla: se degusta.

Proponemos una ruta de 78 kilómetros, una Ruta de las Maravillas donde cada hito histórico tiene su réplica en el plato. Un maridaje perfecto entre la piedra que narra nuestra historia y el producto que define nuestra identidad.

Montánchez, panorámica desde su Castillo.

Montánchez, panorámica desde su Castillo. / Carlos Criado

El comienzo en las alturas: Montánchez y Valdefuentes

Nuestra expedición comienza en el Castillo de Montánchez. Como bien decía el actor Juan Margallo, este baluarte es un escenario de convivencia donde la vista se pierde en el horizonte de dos provincias. Pero antes de alcanzar su cima, es obligatorio el ritual: una parada en el barrio antiguo para honrar al rey de la dehesa. Aquí, el Jamón Ibérico no es un alimento, es un lenguaje. El corte preciso, el brillo de la grasa infiltrada y ese sabor que evoca bellota y libertad son el combustible necesario para conquistar la fortaleza.

Convento de San Agustín, Valdefuentes.

Convento de San Agustín, Valdefuentes. / Carlos Criado

Descendemos hacia Valdefuentes, al claustro del Convento de San Agustín, el 'Pequeño Escorial' de la comarca. Entre sus misteriosos pasadizos y celdas, el cuerpo pide el contrapunto perfecto al misterio: la Torta de Oveja. Cremosa, con ese punto justo de amargor del cardo y la potencia de la leche pura, es el refugio ideal para comentar las leyendas que aún guardan estos muros.

Paisaje en Botija.

Paisaje en Botija. / Carlos Criado

Raíces y paisaje: Botija y Zarza de Montánchez

En el castro de Villas Viejas del Tamuja (Botija), el arqueólogo Sebastián Celestino nos recuerda que pisamos los cimientos del primer pueblo histórico de la zona. Para conectar con esta tierra de antepasados, nada mejor que un Revuelto de Temporada. Espárragos trigueros, setas o lo que la dehesa decida regalarnos según el mes, mezclado con la sencillez del huevo para no robarle protagonismo al paisaje.

Encina Terrona.

Encina Terrona. / Carlos Criado

Poco después, nos rendimos ante la majestad de la Encina Terrona en Zarza de Montánchez. Esta "fecunda abuela" de la naturaleza, como la describe Joaquín Araújo, impone un respeto casi religioso. Ante tal monumento vivo, la mesa exige un clásico de la cocina extremeña: Cochinillo. Piel crujiente, carne que se deshace y el aroma del horno de leña, rindiendo tributo a la dehesa que la Terrona ha custodiado durante siglos.

Basílica de Santa Lucía de El Trampal.

Basílica de Santa Lucía de El Trampal. / Carlos Criado

El frescor del espíritu: Alcuéscar y Benquerencia

Buscamos el sosiego en la Basílica de Santa Lucía del Trampal, en Alcuéscar. Esta joya visigoda del siglo VII, rescatada del olvido por Juan Rosco, nos regala un juego de luces y ritmos arquitectónicos únicos. Para limpiar el paladar y prepararnos para el tramo final, un Sorbete de Naranja se impone; una nota cítrica y vibrante que resuena con la claridad de la piedra antigua.

Ermita del Cristo del Amparo (Benquerencia).

Ermita del Cristo del Amparo (Benquerencia). / Carlos Criado

La espiritualidad continúa en la Ermita del Cristo del Amparo en Benquerencia. Alfonso Búrdalo la define como una "Capilla Sixtina rural", y no exagera. Sus pinturas murales, policromadas y magnéticas, exigen un plato con carácter y solera: Perdiz Escabechada. Un plato de caza, noble y paciente, que aguarda en su punto exacto de vinagre y especias, como las pinturas aguardan la mirada del visitante.

Bombones de higo.

Bombones de higo. / Carlos Criado

El final dulce: Arroyomolinos

Terminamos donde el agua susurra historias de molienda y convivencia. En la Ruta de los Molinos de Arroyomolinos a Montánchez entre castaños, robledos  y olivares que atrapan la niebla, el camino se vuelve atlántico y fresco. El cierre de esta sinfonía gastronómica no podía ser otro que el Bombón de Higo. Un bocado pequeño, intenso y meloso, que concentra toda la dulzura de la Sierra de Montánchez y nos deja el recuerdo imborrable de una comarca que sabe alimentar, por igual, el alma y el cuerpo.

Ruta de los Molinos.

Ruta de los Molinos. / Carlos Criado

El visitante no se puede ir sin el sabor de la comarca en el paladar:

  • Aperitivo: Jamón Ibérico (Castillo de Montánchez).
  • Entrante: Torta de Oveja (Claustro de Valdefuentes).
  • Primer Plato: Revuelto de Temporada (Villas Viejas del Tamuja), Botija.
  • Plato Principal: Cochinillo (La Encina Terrona), Zarza de Montánchez.
  • Entremés: Sorbete de Naranja (Santa Lucía del Trampal), Alcuéscar.
  • Plato de Caza: Perdiz Escabechada (Cristo del Amparo), Benquerencia.
  • Postre: Bombón de Higo (Ruta de los Molino) Arroyomolinos.
Desde el corazón de Extremadura.

Desde el corazón de Extremadura. / EL PERIÓDICO

El talento de la Sierra de Montánchez y Tamuja en el Salón Gourmets 2026 con el Programa ESCALA

El próximo 13 de abril, la profesionalidad y el sabor de nuestra tierra estarán presentes en Madrid gracias a la participación de los alumnos del programa de formación y empleo ESCALA "Empleando25".

Esta iniciativa, impulsada por la Mancomunidad Integral Sierra de Montánchez, llevará al Salón Gourmet a un grupo de alumnos-trabajadores que protagonizarán una jornada técnica estratégica. Su presencia en IFEMA será la prueba definitiva de que el futuro de la hostelería extremeña está en las mejores manos.

Un puente hacia la excelencia profesional

Los integrantes del programa, especializados en Operaciones Básicas de Catering y Bar Cafetería, se desplazarán a Madrid para vivir una jornada de inmersión profesional. Para estos jóvenes profesionales, la visita no solo representará una oportunidad académica, sino un puente directo entre el aprendizaje en el aula y las exigencias reales del mercado de lujo y la gastronomía de vanguardia.

Participación en el stand Sierra de Montánchez y Tamuja, Paisajes Gastronómicos en el Corazón de Extremadura

El lunes 13 de abril la degustación de los productos gourmet de Sierra de Montánchez y Tamuja correrá a cargo de los alumnos del proyecto ESCALA EMPLEANDO25 a cargo de la Mancomunidad integral Sierra de Montánchez en tres pases: 12:00 ,15:00 y 17 00 horas. Servirán jamón ibérico recién cortado de Montánchez, queso de oveja curado, semi curado y torta de Valdefuentes, tapa ganadora del restaurante el Marqués en Alcuéscar, patatera artesana de Alcuéscar, Bombones de higo, acompañado de vinos de la tierra. A su vez nos sorprenderán con una elaboración propia que se desvelará en la inauguración del Salón .

Agradecemos la participación de nuestros productores industriales

Empresas colaboradoras.

Empresas colaboradoras. / EL PERIÓDICO

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