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Salud laboral

UGT alerta del repunte de las agresiones a sanitarios: suben un 60% y superan las 250 en un año

El sindicato anuncia la creación de un Observatorio para registrar, analizar y prevenir estos hechos, con asesoría jurídica laboral y apoyo psicológico especializado

Presentación de la campaña de UGT, este martes, en Mérida.

Presentación de la campaña de UGT, este martes, en Mérida. / UGT

Mérida

Las agresiones a profesionales sanitarios y sociosanitarios siguen al alza en Extremadura. UGT Servicios Públicos ha advertido este lunes de que en 2025 se registraron más de 250 casos en el Servicio Extremeño de Salud (SES) y en centros sociosanitarios de la región, un 60% más que el año anterior. En este sentido, el sindicato pondrá en marcha un Observatorio de Agresiones para registrar, analizar y prevenir estos hechos.

Así lo han dado a conocer durante la presentación de la campaña de sensibilización 'Proteger a quienes cuidan es proteger la salud de todas y todos' para actuar frente a los riesgos psicosociales, centrada especialmente en la violencia laboral en el ámbito sanitario y sociosanitario. El secretario del Sector Salud de UGT Servicios Públicos Extremadura, Felipe Bachiller, y la responsable del Gabinete de Salud Laboral del sindicato, María Jesús Bueno, han alertado en rueda de prenda de que las agresiones, tanto físicas como verbales, se han convertido en una preocupación constante para las plantillas.

Bachiller ha subrayado que estos episodios “rompen el vínculo de confianza que debe existir entre profesionales y pacientes”, un elemento que considera fundamental para garantizar una atención sanitaria de calidad. Además, ha señalado que, pese a las medidas implantadas por la Administración sanitaria en los últimos años, como el reconocimiento de la condición de autoridad pública a los profesionales del sistema sanitario público, la creación de mecanismos de vigilancia de agresiones, la implantación del botón antipánico o la contratación de servicios de seguridad privada, "los resultados no han mejorado, sino que han empeorado".

Los datos

De acuerdo con el análisis presentado, más del 72% de las agresiones contabilizadas en 2025 fueron de carácter no físico, sobre todo insultos y amenazas. Junto a ellas, se registraron más de 50 agresiones físicas. Asimismo, el 30% de los casos fueron reconocidos como accidente laboral y más de 15 provocaron baja laboral con daños importantes para la salud de las víctimas.

UGT también ha puesto el foco en la dimensión de género de esta realidad. Las mujeres representan el 75,7% de las personas agredidas y ese porcentaje supera el 80% cuando se trata de agresiones físicas. Por categorías profesionales, el personal médico concentra el 42% de los casos y el de enfermería el 27%, aunque el sindicato advierte de que también se aprecia un aumento entre celadores, celadoras y personal administrativo.

En cuanto al perfil de los agresores, el 54% son hombres y cerca del 70% son pacientes o personas usuarias del sistema sanitario. Entre las causas más habituales figuran la presión asistencial, la exigencia de atención inmediata, la demanda de ser atendido sin cita previa, los tiempos de espera o la solicitud de pruebas y tratamientos. Los lugares donde se producen más episodios son las consultas y espacios de atención directa, seguidos de las áreas de hospitalización y de los servicios de urgencias.

Bueno ha explicado que esta nueva campaña responde a una situación cada vez más preocupante en Extremadura, donde el personal del SES continúa siendo "el colectivo más expuesto a la violencia laboral". Desde UGT, ha remarcado, se defiende con claridad que todo el personal "merece trabajar sin miedo". El sindicato insiste en una idea central: las agresiones no tienen cabida, la violencia verbal también es agresión y el respeto también cura.

En esta línea, la organización sindicato ha advertido a su vez de que estas cifras no reflejan toda la dimensión del problema, ya que existe una importante infradeclaración. A su juicio, esa falta de notificación está relacionada con la "normalización de la violencia en el trabajo y con situaciones de indefensión que llevan a muchos profesionales a no denunciar".

Junto a las agresiones, el sindicato ha querido llamar la atención sobre otros riesgos psicosociales presentes en los sectores sanitario y sociosanitario, como el estrés, el síndrome de burnout, el acoso laboral y el acoso sexual. Según los datos aportados, el 87% de las personas que solicitan asesoramiento por acoso en Extremadura son mujeres. Además, más del 90% de las situaciones de acoso sexual no se denuncian y, en los casos analizados, el 93% de los procesos terminan de forma desfavorable para la víctima, normalmente con su salida del puesto de trabajo.

Medidas

Como respuesta a esta situación, UGT Servicios Públicos Extremadura ha creado un Observatorio de Agresiones dentro de su Gabinete Psicosocial. Este recurso ofrecerá asesoría jurídica laboral, apoyo psicológico especializado, asesoramiento en igualdad y en casos de acoso sexual, por razón de sexo o diversidad sexual, además de acompañamiento y seguimiento a cargo de personal sanitario, educativo y social, así como de delegados de prevención y representantes sindicales.

Durante la presentación, el sindicato ha reclamado también medidas urgentes a la Administración sanitaria. Entre ellas, escuchar y hacer partícipes a los profesionales en riesgo, "reconocer todas las agresiones como accidente laboral, exigir a los servicios de prevención y a las mutuas que no infravaloren estos episodios, investigar sus causas, reforzar las medidas preventivas y facilitar tratamiento físico y psicológico a las víctimas".

UGT pide también una mayor presencia de cartelería disuasoria en los centros de trabajo, campañas de mayor impacto dirigidas a la ciudadanía, protocolos y medidas eficaces frente a las agresiones, sistemas de alerta, diseños arquitectónicos adecuados, vías de escape y una mejor colaboración con las fuerzas de seguridad. También reclama mejorar los sistemas de notificación y registro para conocer la dimensión real del problema, así como impulsar la formación en gestión de conflictos, la creación de equipos psicosociales especializados y la mediación como herramienta preventiva.

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