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Arte

El orgullo extremeño que cuelga en la National Gallery de Londres

La pinacoteca británica dedica a Francisco de Zurbarán la primera gran exposición monográfica organizada en Reino Unido sobre su obra

Cuadros de Zurbarán procedentes del Museo Thyseen de Málaga.

Cuadros de Zurbarán procedentes del Museo Thyseen de Málaga. / Efe

Almudena Villar Novillo

Almudena Villar Novillo

Extremadura conquista Reino Unido y lo hace a través del arte, y gracias a uno de sus más internacional, reconocido y prestigioso hijo, Francisco de Zurbarán (Fuente de Cantos, 1598 - Madrid, 1664). Por primera vez en la historia de Inglaterra, The National Gallery, en Londres, dedica una gran exposición monográfica al pintor extremeño, personaje esencial del Siglo de Oro español. La muestra se inaugura el 2 de mayo y se prolonga hasta el 23 de agosto, en la Sainsbury Wings, y en ella se contemplan medio centenar de obras del fuentecanteño procedentes de museos y colecciones internacionales.

Para The National Gallery, Zurbarán, Velázquez y Murillo conforman el trío de grandes pintores españoles del siglo XVII, pero resalta la menor proyección pública del extremeño fuera del ámbito pictórico. De hecho, esta perspectiva se conforma como una de las claves de la exposición: "Devolver al primer plano al artista extremeño que hizo de la luz, el silencio, la materia y la espiritualidad un lenguaje propio".

Presentación de la imagen de la Virgen de El Puig al rey Jaime I de Aragón, en una exposición en Bruselas.

Presentación de la imagen de la Virgen de El Puig al rey Jaime I de Aragón, en una exposición en Bruselas. / Julien Warnand

De Fuente de Cantos al corazón de Londres

Zurbarán abandonó Extremadura para formarse y trabajar en Sevilla. En la ciudad andaluza, en plena expansión económica y religiosa, se convirtió en el gran pintor de órdenes monásticas gracias a sus encargos de santos, mártires, monjes y bodegones que, según los expertos, "construyó una pintura austera y poderosa, sin adornos innecesarios, capaz de emocionar desde la quietud".

Además, sin ruido, pero subrayando en cada pincelada la precisión del tejido, la gravedad de un gesto, la hondura espiritual y la forma de iluminar lo cotidiano.

Y esta intensidad se plasma en las obras que conforman la exposición de la pinacoteca londinense, ya que abarca toda su carrera: desde los primeros encargos hasta sus piezas tardías, desde los grandes lienzos religiosos hasta las naturalezas muertas. De hecho, entre las piezas destacan La Crucifixión, Agnus Dei, San Francisco de Asís y bodegones como Bodegón con limones, naranjas y una rosa.

Para The National Gallery, mostrar el Zurbarán de los altares y el Zurbarán de lo íntimo, de lo corriente y cotidiano, permite descubrir a los británicos la monumentalidad y la extraordinaria sublimidad del artista extremeño.

El venerable Miguel Gerónimo Carmelo, cuadro de Zurbarán.

El venerable Miguel Gerónimo Carmelo, cuadro de Zurbarán. / Minneapolis Institute of Art

La organización

La organización de la muestra corre a cargo de la National Gallery, el Musée du Louvre y el Art Institute of Chicago, y cuenta con préstamos de instituciones como el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza, el Louvre, el Art Institute of Chicago o la Norton Simon Foundation. Después de Londres, la exposición viaja a París y, posteriormente, a Chicago.

Cinco razones para visitar Zurbarán, según The National Gallery

En la web de la pinacoteca británica se exponen cinco razones para visitar la muestra:

1. Descubrir a uno de los grandes maestros del arte español

No ha habido nunca una gran exposición dedicada a Zurbarán en el Reino Unido. Fue contemporáneo de artistas como Diego Velázquez y Bartolomé Esteban Murillo, a quienes probablemente conoció, pero hoy su nombre es menos conocido.

Esta exposición ofrece una oportunidad poco habitual para conocer al artista a través de algunas de sus obras más importantes, procedentes de todo el mundo. Desde retablos monumentales hasta delicados bodegones, pasando por encargos tempranos y obras tardías, se puede recorrer toda su carrera. Retratos impactantes de monjes, santos y mártires, imágenes de fe y devoción, tejidos brillantes, frutas y flores llenan las salas.

2. Sumergirse en el misterio y la espiritualidad de su pintura

Zurbarán se convirtió en el pintor de numerosas órdenes religiosas en la próspera Sevilla. Sus obras no siempre estaban expuestas al público, pero eran ampliamente conocidas en los entornos monásticos.

La obra que marcó su camino hacia el éxito fue La Crucifixión (1627), procedente del Art Institute of Chicago. En su ubicación original, en una capilla oscura iluminada por velas y vista a través de una reja, parecía tan real que muchos creían que era una escultura.

Como en muchas de sus pinturas, no hay elementos decorativos innecesarios ni fondos que distraigan. Al igual que Caravaggio, utiliza el contraste entre luz y oscuridad con gran fuerza expresiva. Con solo 29 años, Zurbarán ya había encontrado una forma de representar experiencias espirituales de manera directa y emocional.

3. Detenerse en los detalles de sus extraordinarios bodegones

Los bodegones de Zurbarán están entre los más bellos jamás pintados. Se puede casi oler el aroma de los limones o del azahar, recogidos de árboles que él mismo habría visto en Sevilla.

Estas obras muestran su capacidad para observar objetos cotidianos —frutas, platos o vasos— y reproducirlos con precisión. Su simplicidad y claridad hacen que parezcan sorprendentemente modernos.

En la exposición se pueden ver juntas por primera vez Bodegón con limones, naranjas y una rosa (1633), cedido por la Norton Simon Foundation, y Taza de agua y una rosa, ambas de carácter íntimo y sereno.

4. Descubre su faceta más humana y cotidiana

Aunque es conocido principalmente por su pintura religiosa, Zurbarán también supo captar escenas más cercanas y humanas. Sus figuras transmiten una intensa presencia física y emocional, con rostros serenos y gestos contenidos que invitan a la contemplación.

Sus obras muestran tanto la espiritualidad como la vida cotidiana, reflejando una sensibilidad única hacia la realidad de su tiempo.

5. Una oportunidad única para ver obras reunidas desde todo el mundo

Esta exposición reúne obras procedentes de museos y colecciones internacionales que rara vez se exhiben juntas. Es una ocasión excepcional para contemplar la evolución artística de Zurbarán en un solo recorrido.

La colaboración entre instituciones como la National Gallery, el Louvre y el Art Institute of Chicago ha hecho posible una muestra de gran relevancia internacional, que permite redescubrir a uno de los grandes maestros del Siglo de Oro español.

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